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“Imaginen si hablásemos argentino”

FURCIOS, POLEMICAS Y CAMBIOS DE NOMBRE EN EL CONGRESO DE LA LENGUA

La apertura del Congreso Internacional de la Lengua Española incluyó trabalenguas de Mauricio Macri, el particular análisis histórico de Mario Vargas Llosa y el rey de España llamando “José Luis” a Borges.
La diversidad se proclama en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), como un mantra un tanto desgastado. Pero lo que impera en los discursos es una peligrosa uniformidad política, una cerrada defensa de España, una rendición cultural sin críticas, sin cuestionamientos ni disidencias. Las palabras del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, en el Teatro del Libertador General San Martín, encenderán la polémica.
El escritor peruano aseguró que los historiadores, los lingüistas, los sociólogos, no se ponen de acuerdo sobre cuántas lenguas existían en América a la llegada de los españoles y portugueses. Los números oscilan entre 1.500 a 3.000 lenguas. “Los americanos no se entendían y por eso mismo se mataban. América era una torre de Babel cuando llegaron los europeos y estaba literalmente bañada en sangre”, dijo Vargas Llosa durante la apertura del CILE, en la que estuvieron el Rey Felipe VI, el presidente Mauricio Macri y el gobernador de la provincia de Córdoba, Juan Schiaretti.
“Las controversias que ha generado la conquista desaparecen cuando se trata de la lengua. Nadie discute la importancia que significó el unir en una sola lengua la extraordinaria diversidad que caracterizaba a este continente”, añadió el autor de Conversación en la Catedral.

Polémica.
El escritor peruano decidió intervenir en la controversia que generó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, por la carta que les envió al Rey de España y al Papa. En esa carta le sugiere al monarca pedir perdón por “las violencias que se cometieron en aquellos años que sor Juana Inés llamaba ‘rudos'”, recordó Vargas Llosa.
“El mandatario mexicano se equivocó de destinatario; la carta se la debía mandar a sí mismo y responder a la pregunta por qué México, que hace cinco siglos se incorporó al mundo occidental gracias a España y hace 200 años es independiente y soberana, tiene tantos indios marginados, pobres, explotados. Es una pregunta que se pueden hacer todos los presidentes latinoamericanos, porque ningún país ha resuelto las injusticias cometidas contra los indios en América”, advirtió el escritor peruano.
“Ese problema no está en el pasado, está aquí vivo; hoy nos golpea la conciencias a nosotros, los latinoamericanos, que no hemos sido capaces de resolverlo”, admitió Vargas Llosa.

Macri.
Por su parte, el presidente Macri les dijo a los reyes de España “no queremos que se vayan. Queremos que vuelvan pronto, los vamos a extrañar”.
La incultura no se puede disimular. “Imaginemos si acá los argentinos hablásemos argentino y los peruanos, peruano, y los bolivianos, boliviano, y necesitásemos traductores para hablar con los uruguayos”, propuso Macri en una intervención errática y salpicada de furcios.
“No nos olvidemos de la primer (SIC) gran vuelta al mundo. Una de las grandes gestas de la humanidad fue una hazaña española. Ya que la expedición por Juan Sebastián Elcano por la muerte de Fernando de Magallanes fue financiada por la corona española. Esta expedición marcó un antes y un después en las comunicaciones y el comercio y tal vez fue el inicio de lo que hoy conocemos como la globalización”, interpretó el presidente sin darse cuenta de su problema con la concordancia lingüística entre el sustantivo y el adjetivo.
Hacia el final se refirió al potencial transformador de la lengua. “Nuestra lengua está viva, cambia como cambiamos nosotros. La lengua ahora wasapea, tuitea, chatea, se viraliza, se mueve en todas las direcciones en las que se mueve nuestra sociedad y nuestra cultura”, aseguró Macri.

Felipe VI.
Felipe VI, en tanto, leyó su discurso y le cambió el nombre a Borges. “Vuestro José (SIC) Luis Borges, nuestro, también, por universal, dejó escrito que ‘el idioma no es solo un instrumento de expresión y comunicación sino una tradición y un destino'”.
El rey de España precisó que 480 millones de personas tienen el español como lengua materna. “Conocemos su larga historia, uno de cuyos momentos más delicados fue, sin duda, el de la independencia de los territorios ultramarinos. No faltaron entonces voces que demandaron también independencia en el ámbito de la lengua. Bastó la voz de don Andrés Bello, a quien José Martí calificaba como ‘el mejor de los nuestros’, para recordar que esa lengua era tan propia de América como de España”, recordó Felipe VI. (Pagina12.com)

Protesta contra los reyes
Un grupo de manifestantes protestó ayer por la presencia en la ciudad de Córdoba de los reyes de España, Felipe VI y Letizia Ortiz, en el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española, y en adhesión al pedido que hizo a la realeza el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para que pidan “perdón por la conquista de México y por las barbaridades que cometieron en todo el continente” de América.
La protesta fue convocada por la Federación de Organizaciones de Base (FOB) para “repudiar las conquistas de nuestros pueblos”, manifestó a los medios locales la militante del sector Victoria Siloff, al sostener que los reyes “representan simbólicamente la opresión histórica desde hace 500 años y el genocidio a pueblos latinoamericanos”.
Asimismo denunció que durante la manifestación, que se realizó en las cercanías del Teatro Libertador General San Martín donde se desarrollaba la apertura oficial del evento, tres militantes fueron detenidos y luego liberados.
En ese sentido consideró “antidemocrático y repudiable” las detenciones, al considerar la protesta es un derecho, y precisaron que la manifestación también era en “rechazo y repudio” a la presencia en Córdoba del presidente Mauricio Macri.