Inicio de sesiones del Congreso, con aires de campaña

“Estamos mejor que en 2015”. Ese fue el balance general con que el presidente Mauricio Macri inició su discurso de apertura de sesiones ordinarias en el Congreso, ante la Asamblea Legislativa. En su mensaje de negación de los efectos de las políticas de ajuste que en cuatro años hizo caer todos los índices de la producción, aumentó la pobreza y el endeudamiento del Estado, el mandatario habló de “la herencia recibida”, de “las tormentas” externas, de “los cambios” y repitió los demás slogans de la campaña que en 2015 lo llevó a la primera magistratura. Prometió que habrá “una baja de la inflación” y dijo que él está “peor que en los últimos años”. Cada vez “me cuesta más”, admitió.
Macri leyó su última alocución milimétricamente estudiada para que no contradiga los slogans de la campaña que lo llevó a la primera magistratura pero que, sin embargo, contrastan con los efectos de las políticas de ajuste que aplicó durante cuatro año. La sesión preparatoria al arribo del primer mandatario comenzó alrededor de las 10.30 y fue encabezada por la vicepresidenta Gabriela Michetti, que cumplió con las cuestiones de forma y protocolo.

Código Penal.
El presidente destacó en su discurso ante diputados y senadores la firma del DNU sobre extinción de dominio, que fue rechazado en la Bicameral de Trámite Legislativo por legislar sobre asuntos penales, algo que solo es potestad del Poder Legislativo, y por avanzar sobre un tema que está en tratamiento en el Congreso. “El que se oponga que diga dónde está parado y a quién quiere proteger, mientras la enorme mayoría trabajamos para sacar el país adelante”, sobreactuó el mandatario y fue seguido por toda la bancada oficial que se paró para aplaudirlo.
Tras destacar el DNU que no superó el visto bueno de la comisión bicameral, Macri se dirigió a los legisladores para solicitar la aprobación de dos proyectos de ley a tono con el eje de la campaña electoral que estará puesto en la “seguridad”. Macri pidió que el Congreso apruebe la reforma del Código Penal, “que tiene 100 años y está lleno de parches”, a pesar de que fue presentada por una comisión de expertos en agosto pasado y el propio Poder Ejecutivo suspendió su envió al Parlamento para no reabrir el debate sobre el aborto, que el anteproyecto mantiene como un delito.
Otra de las medidas solicitadas por el presidente fue el tratamiento del Régimen Penal Juvenil sobre el que aseguró que “es mucho más que la baja de un año de la edad de imputabilidad, es dar respuesta a muchos chicos que van en camino de convertirse en delincuentes”. De esa manera, el mandatario ratificó que el proyecto oficial buscará reducir la baja de la edad de imputabilidad, algo que fue rechazado por Unicef y todas las organizaciones de infancia consultadas por el Poder Ejecutivo.

Economía.
“Si no hubiésemos tomado las decisiones que tomamos la economía hubiese colapsado. Propusimos un camino gradual que fue exitoso durante dos años y medio: creció la economía, bajó inflación, bajó la pobreza y creamos 700 mil puestos de trabajo”, recuperó Macri supuestos logros de los primeros años para evitar hablar de las cifras del último año y provocó que la bancada de la oposición se parara a aplaudirlo irónicamente. “Cuando empezábamos a crecer y asomar la cabeza como país, tuvimos tres shocks imprevistos”, insistió en las excusas el presidente para analizar la crisis económica profundizada en 2018 y se animó a destacar que la crisis ocurre “por primavera vez sin default, sin cepos artificiales” y consideró que el plan de ajuste económico para terminar con el déficit fiscal será un gesto de “justicia social”. Desde la tercera bandeja, los militantes de Cambiemos aplaudían, arengaban y cargaban contra la oposición: “No vuelven más”.
A pesar del intento de rescatar números positivos, el mandatario tuvo que hablar sobre uno de las promesas incumplidas de su campaña presidencial: la pobreza cero. Macri dijo que se trata “de un horizonte hacia donde vamos” y valoró la recuperación del Indec porque “decimos la verdad”, pero reconoció que “los chicos son los más golpeados” en un contexto en el que “la pobreza está volviendo a ser la de antes”, por lo que lanzó el único anuncio de su alocución: un 46 por ciento de aumento de la Asignación Universal por Hijo a partir de marzo.

Transporte.
Al referirse al transporte, eligió centrarse en los trenes de cargas. Aseguró que “durante estos tres años logramos avances inéditos” en los que “los trenes vuelven a tener un rol central en nuestro desarrollo”, y enumeró la cantidad de granos transportados desde el interior de varias provincias. Aunque con menos énfasis y precisiones se refirió también a “la revolución de los aviones” y, a contramano de lo que ocurre, dijo que gracias a ello “el turismo no para de crecer”.
A pesar de los sucesivos conflictos con pilotos, técnicos, personal aéreo y los diversos gremios del sector, el presidente dijo que en su administración “mejoramos la competencia” y que “seguimos en la lucha para que Aerolíneas Argentinas sea sustentable”. Consideró que ello se logrará “con más puntualidad y rutas aéreas” pero no mencionó la cantidad de rutas que la empresa de bandera perdió porque el Ministerio de Transporte se las entregó a las low cost que comenzaron a operar en el país.

Energía.
“Nos hicieron creer que la energía no valía nada, entonces nadie la cuidaba”, fue el slogan con que el mandatario defendió su política energética encarecida en más de 1500 por ciento desde 2015. “Después de un proceso cultura estamos entendiendo que la energía vale”, añadió . Sostuvo que la población está “entendiendo que la energía vale” y consideró que esto fue parte de un “proceso cultural” iniciado en los últimos años y no por los tarifazos de más de 1400 por ciento aplicados por su gobierno.
Luego, en un giro inexplicable, trazó una similitud entre “desarrollo tecnológico” y “libertad”. Interpretó que “la libertad se logra modernizándolos” y agregó que, en este sentido, “lo digital crea puentes”. Ponderó el hecho de que varias escuelas rurales tuvieran internet y resaltó que ello se debe a “lo que estamos haciendo a través de Arsat”, pero omitió las frecuencias de esa compañía estatal que el Gobierno puso a la venta en el mercado.

“Vuelta al mundo”.
La “vuelta al mundo” De Macri es haber “llegado con nuestra cerezas y arándanos” a varios países, así como la exportación de “limones a Estados Unidos”. También elogió la “carne a Japón”, las “piletas (vendidas) a Chile” y la “yerba mate a Siria”.Luego aseguró que “no estamos a la deriva”, reiteró que “estamos mejor parados que hace tres años” y lanzó que durante ese tiempo “creamos las condiciones y los cimientos, y estamos listos para avanzar”. Consideró que “tenemos mejor calidad democrática” y pidió a “los argentinos a no aflojar y a no tirar la toalla” porque “el futuro está en casa uno de nosotros, en los que se levantan y van a trabajar”.
“Soy el primero en saber cuánto dolor” generó su gobierno en los sectores más postergados, pero destacó que “me hecho cargo de ello”. (Página12.com)

La economía después del discurso
El dólar trepó 70 centavos (o 1,7%) ayer a $ 40,84, su máximo en cinco meses, en agencias y bancos de la city porteña, en medio de una mayor demanda por cobertura. El recorrido del billete -que en la semana acumuló alza de 63 centavos- se produjo en sintonía con el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), donde la divisa ascendió 66 centavos a $ 39,81 y terminó con un avance de 59 centavos desde el viernes pasado.
El ascenso se produjo luego del discurso del presidente Mauricio Macri ante la Asamblea Legislativa durante la inauguración del 137 período de Sesiones Ordinarias del Congreso.
El mercado cambiario, además, se movió en línea con la región, donde la moneda avanzó hasta un 0,6%. “En Argentina, subió más del doble que en el resto de los países”, resaltó el analista Christian Buteler. Por otra parte, la tasa de Leliq cerró la semana en 50,219% promedio y desde el viernes pasado avanzó 698 puntos básicos.

Bolsa y Riesgo país.
La bolsa porteña borró una incipiente ganancia inicial y pasó a perder un 1,6%, a 33.927,86 unidades en el cierre provisorio del índice S&P Merval de Buenos Aires, un nivel similar al de mitad de enero. En simultáneo, el referente riesgo país del banco JP Morgan aumentó 21 unidades hasta los 718 puntos básicos, nivel similares a los marcados al inicio de enero.
Las principales caídas fueran registradas por las acciones de Banco Macro (-4,7%), Pampa Energía (-3,25%) y Banco Supervielle (-2,9%). La baja se produjo en sintonía con Wall Street, donde las acciones argentinas registraron retrocesos de hasta el 7,2%. Tal fue el caso de Banco Macro y de Supervielle.
Fue un comienzo de marzo muy duro para la plaza financiera porque, al margen de la escapada del dólar (caída del peso), hubo ventas concretas en acciones y bonos, lo que arrastró al riesgo país. Será complejo el futuro inmediato en un año electoral (para la presidencia)”, dijo un veterano operador de una mesa bancaria.
Por su parte, el economista Gustavo Ber dijo que “no sólo crece la incertidumbre respecto a los escenarios electorales, sino que también preocupa la dinámica de la economía, ya no sólo a los operadores locales sino también a los extranjeros que hasta hace poco estaban más optimistas y sostenían las valuaciones”, señaló. (Ambito.com)