Joven pampeano propone “Un café por una sonrisa”

Rodrigo Kloster es de General Campos, una localidad ubicada hacia el sureste de La Pampa, pero actualmente vive en la ciudad de Bahía Blanca donde está estudiando ingeniería civil. Fue justamente en las aulas de la Universidad Nacional del Sur en que se hizo amigo de Juan Manuel Arlenghi, Lautaro Calfuman y Juan Maiolino con quienes, además de compartir tiempo de estudio y diversión, ideó una iniciativa solidaria muy particular en estos tiempos modernos que corren.

“Habíamos terminado el cuatrimestre y hace un tiempo teníamos ganas de hacer algo así, aportarle algo a la sociedad con algún gesto, aunque sea con un pequeño detalle”, le contó Rodrigo a LA ARENA, en referencia a la acción de salir a la calle, instalarse en una plaza con un termo de agua caliente y ofrecer café a los transeúntes con el sólo objetivo de charlar un rato y sacar una sonrisa.

“Uno de los chicos había mencionado la idea de salir un poco de la zona de confort y compartir un café, una charla con alguien que no conoces y nos gustó la idea, aunque lo último se pone difícil ya que en estos tiempos las personas viven muy apuradas y no frenan”, relató el joven.

Sin embargo, no les resultó complejo a los cuatro amigos lograr el coraje para animarse a realizar lo que se habían planteado. “La organización no fue más que decir: el viernes nos juntamos temprano, cargamos los termos y vamos a la plaza”, resumió el pampeano, como si fuera algo muy común.

Actualmente, Rodrigo está imbuido en su carrera y no piensa mucho en su futuro profesional pero afirma que su profesión, al principio, no le permitirá estar fijo en un lugar. Lo que sí tiene en claro es que “siempre hay detalles que cualquiera puede hacer hacia conocidos o cualquier persona que te rodea” para ayudar a la sociedad.

Los jóvenes no saben si la iniciativa de cambiar un café por una charla se repetirá, parece ser que de que todo depende “si se da la oportunidad” nuevamente.

“Estaría bueno que la idea termine siendo como una onda expansiva, un efecto mariposa, que cope a las personas a hacer este tipo de pequeñas buenas acciones”, se esperanzó Rodrigo de tan sólo 22 años.

Fotos: www.lanueva.com