Inicio El Pais La Canasta Básica subió 52,8%

La Canasta Básica subió 52,8%

UNA FAMILIA TIPO NECESITA CASI $39.000 PARA NO SER POBRE

El costo de la Canasta Básica Total (CBT) para una familia tipo, que define el nivel de pobreza, fue de $38.960,3 en diciembre último, con un aumento del 52,8% interanual, informó el Indec.
La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que define el nivel de indigencia, tuvo en el último mes del año pasado un costo de $15.584,14, y también registró la misma variación interanual de aumento del 52,8%.
El costo de ambas canastas se ubicó así un punto porcentual por debajo del alza anual de precios minoristas, que fue del 53,8%.
En diciembre pasado la canasta básica total aumentó 3,6% respecto de noviembre y la alimentaria creció 3,2%, en la misma comparación, también por debajo de la inflación de ese mes del 3,7%.
El costo de la CBT aumentó más del 240% durante el gobierno anterior, desde la medición de abril del 2016, cuando se ubicó en un $11.320. En diciembre del 2017 el costo llegó a $16.677 y un año después llegó a los $25.493.
Una familia tipo, de un hogar compuesto por dos adultos mayores y dos menores necesitó así ingresos mensuales por $38.960, para no ser catalogada como pobre y por $15.584, para no caer en la indigencia.
Para una familia de tres miembros el costo de la CBT fue en diciembre pasado de $31.016 y la alimentaria tuvo un costo de $12.406.
Para un hogar compuesto por cinco integrantes la CBT costó en el mismo mes $40.977 y la alimentaria $16.391. Para un solo adulto el Indec estimó el costo de la CBT en 12.608 pesos, para no ser pobre.
La Canasta Básica Alimentaria está compuesta por el total de artículos que reúnen los requerimientos calóricos y proteicos necesarios para un varón adulto, mientras la Canasta Básica Total, incluye estos alimentos más el costo de servicios públicos y otros gastos.

Producción.
En tanto, La producción industrial registró una contracción de 0,9% en diciembre respecto de igual mes del año pasado, con lo que acumuló a lo largo de 2019 una caída de 4,1%, indicó ayer un informe privado.
El estudio elaborado por la consultora Orlando Ferreres señaló que en el último mes del año anterior «logró reducir su dinámica bajista gracias a los buenos niveles de producción que observó el sector alimenticio».
«Este registro cierra un pésimo año para la industria, exhibiendo un desplome de 4,1% y anotando el segundo año consecutivo en terreno negativo», analizó.
Estimó que «para el año que acaba de comenzar, las perspectivas no son alentadoras».
«Más allá de la intención del Gobierno de reactivar la industria mediante el aliento al consumo, con una política monetaria más relajada y transfiriendo recursos hacia sectores de menores ingresos, entendemos que esta estrategia sólo podrá dar resultados de corto aliento», sostuvo.
Subrayó que «el sector alimenticio registró en diciembre una expansión de 5,1% respecto del mismo mes del año anterior» y puntualizó que «la rama de elaboración de bebidas continúa reduciendo su tasa de caída, al anotar para el último mes del año una contracción de 1,9%». De ese modo, calculó que el sector cerró 2019 con un crecimiento de 3,1%.
El segmento de maquinaria y equipo anotó una disminución de 7,9% durante diciembre, «empujado a la baja por la industria automotriz, que no logra levantar cabeza, y cayó 29,1%».
Respecto del rubro de Metálicas Básicas, evaluó que «luego del pésimo registro de noviembre, la producción de metales básicos volvió a anotar una caída, que fue de 3,6% anual» por la «fuerte baja» en la producción de hierro primario de 40%.
La elaboración de acero crudo cayó 8,4%, y los laminados mostraron crecimientos de 5,2% en el caso de los terminados en caliente, y de 2,4% los terminados en frío, apuntó.
Sobre los minerales no metálicos, precisó que la producción de materiales ligados con la construcción registró en diciembre la quinta caída consecutiva, que en este caso fue de 7% interanual. (Baenegocios.com / NA)