La historia de Mario López: el deportista que murió con su pasión

La historia de Mario López no es muy conocida por ahora.

Pero es ejemplar.

Bahía Blanca y el mundo del running llora al primer atleta que compitió en sillas de ruedas en Argentina que perdió la vida este domingo en plena competencia. Una vida de película.

La tragedia de Mario se remonta, según el diario La Nueva, a 1966 cuando fue embestido por un auto. Acababa de cumplir 21 años y había perdido una pierna.

Lejos de deprimirse, López empezó a correr. Tenía 40 años. Y fue el primer atleta discapacitado argentino en competir.

Fue en el maratón de Buenos Aires en 1986 con una silla de ruedas que él mismo construyó.

Su nombre no pasó desapercibido. En 1988 ganó las tres competencias que lo clasificaron a las olimpíadas de Seúl pero debido a una mala intervención del técnico de la selección nacional no pudo participar de los Juegos Olímpicos de aquel año. Pese a sus resultados, era un predicador de la competencia sana lejos de los resultados.

López nunca se quedó quieto. Corrió las maratones de Berlín, Los Ángeles, Boston, Atlanta y Nottingham. También formó parte del staff de runners de la clásica maratón que organiza La Nueva.

“Voy a morir corriendo Juancito. Esto es parte de mi vida”, le dijo hace poco a un cronista bahiense que lo entrevistó por su historia. Fue una premonición. Como un relato de un destino que se le avizoraba casi imposible de evitar.

Este domingo, a los 73 años, en plena carrera en Bahía Blanca su corazón dejó de latir y puso final a una vida de superación no solo personal sino deportiva y espiritual.