Inicio El Pais La travesía de cuatro hombres para rescatar de la nieve una tropilla

La travesía de cuatro hombres para rescatar de la nieve una tropilla

Una importante travesía emprendieron cuatro hombres de Varvarco, provincia de Neuquén, para rescatar a caballos que estaban cubiertos de nieve y apenas se veían en medio de toda la nieve. Los protagonistas de esta historia del norte neuquino son «los Castillo»: Alejandro, Antonio y Félix, junto a «un amigo del pago», Eugenio Vázquez.

Félix compartió la experiencia en las redes sociales. Contó que el frío y el viento eran insoportables, tanto que les congeló la ropa. Sin embargo, lograron poner a resguardo a la tropilla gracias a una aventura que duró 14 horas y terminó a las 23, con la densidad de la noche.

«Un par de fotos de ayer… Así rescatamos nuestra tropillita de la cordillera. Con un frío que no se soportaba casi, el viento blanco que nos traiciona y escarchó nuestra ropa… no fue nada fácil pero logramos llegar a casa a las 23 horas con una noche en donde caía hielo nieve y mucho viento..pero con nuestra tropilla..», publicó Félix en su red social Facebook.

Félix explicó que compartió lo ocurrido para mostrar «los esfuerzos que hacemos los crianceros del norte neuquino» cuando nieva. Según informó el diario Río Negro, Félix tiene 26 años y desde los 11 cuida a sus animales. Agradeció a quienes comparten la publicación para que todos conozcan «el sacrificio y las maravillas del campo».

«Una de tantas topadas que nos toca en la lucha de campo pero feliz de mostrar estás imagenes para la gente que no ha visto los esfuerzos que hacemos los crianceros del norte neuquino cuandonieva… Gracias a todo los que comparten, para que todos vean el sacrificio y las maravillas del campo», sentenció.

La travesía

Los trabajadores tuvieron que subir nueve kilómetros por una ladera cubierta de nieve. No llevaban mucha ropa, debido a que se vuelve un obstáculo a la hora de caminar en esas condiciones.

El medio rionegrino explicó que «el paso más limpio era cuando la nieve les llegaba a las rodillas, pero hubo partes donde los cubrió hasta el pecho. Sin embargo, lo peor, era el viento blanco, que los empujaba para atrás con cachetazos impiadosos en sus caras y congelaba sus camperas: «allá arriba se siente fuerte, en serio».»

Las yeguas fueron rescatadas después de tres intentos fallidos. Félix y sus compañeros emprendieron el camino de regreso, «armando huella», algo que solo podría hacer alguien que conoce a la perfección ese paisaje, porque los caminos estaban tapados por el manto blanco.

«Iban rompiendo la nieve acumulada para que los animales puedan avanzar. Semejante esfuerzo físico les empezó a causar calambres…pero quedarse en el lugar por no poder caminar era casi como elegir la muerte. Por eso tampoco pudieron detenerse cuando se encontraron con el arroyo. Cuatro kilómetros caminaron por el agua, soportando el dolor y un frío inimaginable para la mayoría de las personas», informaron.

Recién a las 23 volvieron «al pago» cuando un equipo salía a buscarlos debido a que sus familiares habían avisado a las autoridades porque no se habían podido comunicar con ellos y sabían que llevaban los celulares apagados. Félix reconoció que tuvo miedo, sobre todo cuando cruzaban el arroyo helado azotados por los calambres, pero «es parte de la vida del campo», destacó al medio Río Negro.

Mirá las fotos y videos publicadas por Félix: