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Los temblores ya son más de 30

SIGUEN LOS SISMOS EN MENDOZA Y SAN JUAN

Mendoza y San Juan siguen temblando. Tras el fuerte terremoto del miércoles al mediodía, ayer hubo nuevos sismos. Algunos se sintieron con nitidez mientras que otros solo fueron registrados por los sismógrafos. Ya son más de 30 los temblores ocurridos en estos tres días.
En el caso de la provincia de Mendoza, los movimientos telúricos fueron durante la mañana y registraron moderada intensidad. Aunque algunas réplicas se sintieron en diferentes puntos de la provincia, muchas fueron imperceptibles para los ciudadanos, que permanecen alertas de todas formas.
Las últimas dos novedades ofrecidas por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) fueron registradas ayer viernes 17, ambas durante la mañana.
El primero se dio a las 4.13 de la madrugada con una intensidad de 2,5 grados. Fue muy superficial, uno de los más cercanos de estos tres día, ya que su hipocentro se ubicó a solo 8 kilómetros. El epicentro estuvo a 33 kilómetros al sureste de Ugarteche, Luján de Cuyo.
El segundo se produjo a las 10.05, tuvo una intensidad de 2,6 grados en la escala de Richter y su epicentro se ubicó a a 105 kilómetros al noroeste de Mendoza. Fue bastante más profundo que los anteriores: 115 kilómetros.
Estos han sido más de mayor intensidad de las últimas horas, pero no los únicos. Hasta el jueves se habían contabilizado 22 movimientos, incluyendo el de 4,8 grados en la escala de Richter el miércoles al mediodía, que fue el que inició la retahíla.
Los sismos ocurridos hasta ahora no han provocado heridas ni afectado a ninguna persona -por lo menos, que se haya reportado- y los daños producidos han sido menores, circunscriptos a la caída de mampostería.
El primero de ellos produjo escenas de pánico en la ciudad de Maipú y en varios lugares del Gran Mendoza, donde hubo varios casos de edificios en torres que fueron evacuados rápidamente. Fue porque a pesar de mediana intensidad, la liberación de energía ocurrió a solo 10 kilómetros de profundidad, por lo que la onda expansiva llegó a superficie prácticamente sin atenuarse.