viernes, 18 septiembre 2020
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Más nieve no garantiza caudal

INFORME DE IRRIGACION ADVIERTE QUE LAS NEVADAS NO MEJORARAN LOS RIOS

Las nevadas caídas en la provincia de Mendoza están un 50 por ciento por encima de un año promedio en la cuenca del río Grande – Colorado y dentro de los valores de un año promedio en la zona de aportes de los ríos Atuel y Diamante. Pese a ello, ese volumen no se reflejará en los caudales de los ríos ya que el derretimiento de la nieve irá a alimentar los acuíferos de la provincia de Mendoza, muy deprimidos debido a la sequía que atraviesa la provincia. Es decir, siempre según esa interpretación, no habrá un excedente que esté disponible para la provincia de La Pampa, ni siquiera ahora que la Corte Suprema de Justicia definió cuál es el caudal ambiental mínimo que le corresponde del río Atuel.
Así lo afirmó el Departamento General de Irrigación de la provincia de Mendoza (www.irrigacion.gov.ar) a través de un informe titulado «Todo lo que tenés que saber sobre las nevadas en Mendoza» que elaboró la Dirección de Gestión Hídrico y que fue subido a la página oficial el miércoles 29 de julio.
La actual temporada de nevadas comenzó en la provincia de Mendoza en la primera quincena de junio y se ha caracterizado por una seguidilla de tormentas que facilitó la acumulación que presentan, a la fecha, las estaciones nivométricas del Sistema de Información Hidronivometeorológico.
En base a los cuadros de acumulación de nieve de los últimos años, y la comparación con la tabla de máximos «Equivalentes de Agua Nieve», el DGI expuso que las nevadas caídas hasta ahora «son muy superiores a las del 2019, cosa que no sorprende ya que el año pasado se produjeron, en general, los registros mínimos históricos» y que han sido más intensas en el sur provincial y menos en el norte.
«Respecto de un año normal, para la fecha actual, se registran valores inferiores en el orden de un 15% aproximadamente, en la cuenca del río Mendoza; valores similares al año medio en el Atuel y Diamante; y superiores en el resto: 17% en la del Tunuyán y 50% en la cuenca del río Grande», detalló.
Como resumen, el Departamento señaló que las nevadas presentes a la fecha «son similares a la de un año normal en las cuencas del Norte provincial y superior al año normal en un 25% en las del sur».

Acumulación de nieve.
Los próximos 35 días serán claves para hacer un balance final de la temporada y saber cuánta agua habrá en el verano. Por lo pronto, la acumulación al día jueves 30 de julio era del 60 por ciento del total anual para un año normal en el norte mendocino, mientras que en el sur estaba en un 80 por ciento.
«¿Qué se puede esperar, con estas nevadas, respecto de los caudales?», planteó el Departamento de Irrigación. Su respuesta fue que «los registros de caudales en las distintas secciones de aforo de los ríos provinciales no han variado significativamente de lo que se esperaba», y su comportamiento «sigue respondiendo a las condiciones de sequía del año 2019».
Si este año continúa como hasta ahora y termina como un año normal en nevadas, «los caudales importantes se registrarán recién para la segunda quincena de noviembre», anticipó Irrigación. Esta es la época en que «los caudales de ingreso y egreso de los embalses se empiezan a compensar».

Riego.
El egreso de los embalses está destinado, como bien aclaró el organismo, a «las dotaciones de los sistemas de riego». En ningún momento mencionó el porcentaje del río Atuel que le corresponde a La Pampa.
«Hidrológicamente, luego de períodos tan extensos de sequía, registros normales de nieve no generan años normales en caudales superficiales, ya que una muy buena parte de los deshielos se dirigen a recargar acuíferos y napas, generalmente muy secos por las escasas recargas de años previos», aseguró el Departamento General de Irrigación.
Una lectura detallada del informe corrobora que, tal como los representantes mendocinos anticiparon a sus pares pampeanos de la Comisión Interprovincial del Atuel Inferior (CIAI), esta primavera tampoco habrá agua en los cauces compartidos. Esta vez, la nevada histórica se quedará en provincia de Mendoza, sea en sus acuíferos, en sus embalses o en sus chacras.