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Militantes de la CTA Autónoma atacaron al diario Río Negro

Ayer se llevó a cabo en los tribunales de General Roca una audiencia de formulación de cargos por abuso sexual a Miguel Báez, el líder de la Organización de Desocupados en Lucha (Odel). La causa fue originada por una denuncia de una empleada de la CTA Autónoma rionegrina, que acusó al dirigente por violación. Sobre el mediodía, pocos minutos después de esa audiencia judicial, un grupo de manifestantes de la central obrera ingresó al edificio del diario Río Negro donde amenazaron y golpearon a varias personas, realizaron pintadas intimidantes y produjeron destrozos, según consta en la denuncia radicada por los titulares del periódico en la Fiscalía de turno.
De acuerdo a la información publicada por el diario rionegrino en su versión digital, apenas los vándalos ingresaron al edificio el personal convocó a la policía mediante un llamado telefónico a la Comisaría Tercera, ubicada a solo una cuadra de la sede periodística. Sin embargo, los efectivos «se hicieron presentes más de media hora después» informó el periódico. En ese lapso, los manifestantes agredieron a dos recepcionistas y al fotógrafo Juan Thomes, rompieron computadoras, produjeron pintadas con aerosol y pegaron carteles «con amenazas de muerte al periodista Luis Leiva, a quien exigían ver».
Numerosas imágenes publicadas por el Río Negro muestran los destrozos, pintadas y carteles en la mesa de entradas y recepción de avisos.

Repudio generalizado.
Autoridades, personalidades, organizaciones sindicales y de derechos humanos repudiaron el episodio y reclamaron que la justicia investigue y castigue a los responsables. La gobernadora Arabela Carreras expresó su indignación, se solidarizó con la empresa «y se comprometió a investigar el accionar de la policía por la demora en acudir a la editorial durante las agresiones».
Según el diario, la mandataria llamó por teléfono a los editores «y dijo que abrirá un sumario» por la actuación policial. Lo mismo manifestó el jefe de la policía provincial, Osvaldo Tellería.
También expresaron su repudio el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, y el intendente de la capital neuquina, Mariano Gaido, así como distintos funcionarios y legisladores de ambas provincias. También la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa), Fopea, el Sindicato de Prensa de Neuquén y el Sindicato de Prensa de Bariloche repudiaron las agresiones
Por su parte, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA-Autónoma) se despegó de la agresión y repudió también la conducta de los militantes de Odel. Si bien los vándalos vestían pecheras azules de esa central obrera, el gremio se desvinculó de los incidentes mediante un comunicado de prensa en el que afirmó que «repudia cualquier tipo de agresión hacia los trabajadores del diario Río Negro y los destrozos a su sede en General Roca».
Luego de afirmar que la CTA «defiende la libertad de expresión de los trabajadores de prensa y de la empresa propietaria», advirtieron que «la organización Odel es parte de la CTA, pero tiene plena autonomía en sus acciones políticas por definición estatutaria» y aclararon que esa central «nuclea a todos los trabajadores y organizaciones de trabajadores que se reconozcan como tales, y sus acciones no necesariamente están supeditadas orgánicamente a la central».
Inclusive el secretario adjunto de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, repudió públicamente ayer la intimidación contra el diario.

Un largo prontuario
El diario Río Negro publicó una semblanza de Miguel Báez, el líder de Odel, quien durante los últimos años se vio «involucrado en diferentes episodios violentos». Recordó que Báez encabezó una serie de «incidentes dentro del municipio de Roca en diciembre de 2016, cuando hubo una irrupción similar» a la de ayer en el diario, y que «en octubre de 2018 un efectivo casi pierde un ojo por los ataques con piedras lanzadas por integrantes de la organización» en una repartición gubernamental.
Báez también fue denunciado por «la ex delegada del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Miriam Saigg, quien padeció desde el robo y el incendio de un auto en la puerta de su casa hasta el bloqueo del acceso a su propiedad, en el marco de conflictos con Odel». Según el diario «también otra funcionaria fue amedrentada en su propia casa» aunque las investigaciones judiciales solo terminaron «con un acuerdo para la suspensión de juicio a prueba, cuando Báez y una docena de dirigentes de la CTA Autónoma se comprometieron a no cometer nuevos delitos».
Sin embargo, en 2019 Báez volvió a «provocar incidentes en el municipio de Roca. Esa vez terminó detenido y le impusieron una prisión preventiva de dos meses, pero recuperó la libertad a las dos semanas». Poco después, «durante una conferencia de prensa realizada frente a la Comisaría Tercera (donde estaba detenido Báez) un grupo de jóvenes corrió a un trabajador de este diario».
La larga lista enumerada por el diario incluye algunos episodios más hasta la denuncia de abuso sexual «presentada por una empleada de la CTA, que motivó la audiencia de formulación de cargos» realizada ayer.