domingo, 22 septiembre 2019
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Movimiento sociales fueron brutalmente reprimidos

Un enorme operativo llevado a cabo ayer por las fuerzas de seguridad y policías de civil reprimió e intentó impedir que manifestantes de diferentes agrupaciones sociales -entre los que había mujeres embarazadas y niños- acamparan frente al Ministerio de Desarrollo Social, en Avenida 9 de Julio y Moreno. Pese a los golpes y los gases lacrimógenos, la infantería de la Policía de la Ciudad no logró impedir el paso de los diferentes gremios y organizaciones.
Los manifestantes se instalaron anoche frente al edificio y anunciaron que se quedarán durante 48 horas o hasta obtener una respuesta por parte de la ministra Carolina Stanley a su reclamo de la emergencia alimentaria. Como resultado de la represión, una persona fue detenida -Claudio Contreras- y varias sufrieron heridas.

Mesa de diálogo.
El Polo Obrero, Barrios de Pie, el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL) y el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), entre otros movimientos, marcharon ayer hacia el Ministerio de Desarrollo. La represión de la Infantería porteña se desató cuando un grupo intentó cruzar la 9 de Julio por Moreno, en dirección a Bernardo de Irigoyen. «No íbamos a cortar el Metrobus», aseguró el dirigente del Polo Obrero, Eduardo Belliboni.
Belliboni fue uno de los que recibió golpes por parte de los policías y tuvo que ser atendido por personal del SAME. Al salir de la ambulancia en la que lo revisaron, expresó: «Esperemos que frente a esta terrible represión el Gobierno pare, reflexione y convoque a una mesa de diálogo». Más tarde añadió que «no había ningún manifestante con palos o con la cara tapada. Los que estaban armados, con palos y con la cara tapada eran los policías que se tiraron encima de todos, incluso arriba mío mientras les pedía que pararan. Me pegaron un palazo, me tiraron al piso, me arrastraron y me golpearon la espalda. Tengo golpes en la espalda y escoriaciones en las piernas», dijo.
Otro de los dirigentes heridos fue Oscar Kupperman, del MTR, quien aseguró que «el acampe va a seguir por 48 horas, si no hay respuesta serán 72 y nuestra organización, junto a otras, vamos a ir a buscar alimentos a los supermercados si el Gobierno no nos provee alguna respuesta. Sobra alimento en los supermercados y falta alimento en los comedores».

Respuestas.
«Después de la reunión que tuvimos el martes con la ministra no hubo respuestas favorables, entonces decidimos acampar 48 horas para ver si de ese modo nos dan alguna respuesta. Lo que pedimos simplemente son alimentos porque tenemos un montón de pibes que no están tomando la leche», dijo María Nichea, coordinadora de Barrios de Pie/Moreno. «Stanley dice que no hay plata pero los chicos no entienden de eso, ellos necesitan ir a estudiar con la panza llena».
El martes le habían pedido a la ministra aumentos en las asignaciones; incremento de los alimentos para los comedores y aperturas en los planes sociales. Al no obtener respuesta, decidieron anunciar la medida de protesta a la que Stanley calificó de «extorsión». «Mi sensación es que buscan romper más que acercar alguna posición. No vamos a atender la situación en estos términos», sentenció la ministra.

Campaña.
Silvia Saravia, dirigente de Barrios de Pie, explicó: «Escuchar a Stanley diciendo que el acampe es una extorsión fue un mensaje muy duro porque Bullrich nos tiene acostumbrados a este tipo de declaraciones, pero de Stanley nos sorprendió porque la reunión que tuvimos, por más que no nos pusimos de acuerdo, se llevó adelante en buenos términos». Finalmente, Saravia aseveró: «A la ministra le decimos que le quedan cuatro meses de gestión y que si endurecer el discurso es un mensaje para sus votantes, le pedimos por favor que deje de hacer campaña y que se preocupe por el rol y la responsabilidad que tiene como funcionaria pública». (Página12.com)