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Municipio usa cañones de sonido para ahuyentar loros

Los loros barranqueros pueden llegar a ser un problema cuando llegan en gran cantidad a una localidad y se posan sobre los cables de electricidad, de fibra óptica o árboles. Médanos, en la provincia de Buenos Aires, viene sufriendo este problema hace meses.

Según informó la municipalidad de Villarino, estos animales «han provocado daños materiales e inconvenientes en el desarrollo de las actividades humanas».

Por esa razón, las autoridades comunales decidieron empezar el pasado 28 de agosto a probar el «método sonoro de ahuyentamiento». Es una prueba piloto que durará 15 días y se realiza en el horario de 18 a 20:30hs.

«Esta medida ya fue consultada previamente con los mascoteros locales y las familias de las personas con TEA para trabajar en conjunto y evitar los posibles inconvenientes que los fuertes sonidos puedan ocasionar. El fin de estas acciones es llevar una solución al vecino, preservar a la especie y disminuir los cortes de energía. Este método es uno de los autorizados por el OPDS (Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible), junto a los lumínicos, ya que no ponen en peligro a la especie ni la salud de la población. Operan como un modificador de conducta sin llegar a dañar ni matar a las aves, generándole una incomodidad para desplazarla hacia sectores rurales fuera del área urbana», especificaron desde la comuna.

El diario La Nueva señaló que los loros barranqueros son una especie protegida, por lo que para solucionar el problema no se puede recurrir a la caza ni ninguna acción que los dañe.

El sur bonaerense venía usando un rayo láser, años atrás, para espantar a estas aves. Se ubicaba el artefacto en un punto alto de la localidad, giraba 360º y los animales huían. Esto dio resultados durante un tiempo, hasta que los loros se dieron cuenta que el rayo no les hacía nada.

El nuevo método que se está probando consiste en cañones que producen una explosión de gas, que provoca un ruido que se direcciona al lugar donde están ubicados los loros.

Según un estudio del INTA, se trata de una herramienta efectiva ya que varios productores lo emplean en sus campos.

“En la ciudad, la idea es que las explosiones sean controladas, tanto en el lugar como en el momento del día en que se hacen. En los campos, el cañón generalmente se deja programado y fijo en un lugar; nosotros, en cambio, vamos haciendo explosiones en distintos puntos del ejido urbano. Se trata de una explosión instantánea, pero el ruido es importante. Sin embargo, al contar con un cañón, podemos direccionarlo mucho, minimizando el ruido hacia otros lugares. En Médanos, la situación es crítica y hemos llegado a tener dos cortes de luz en el mismo día por causa de los loros, a lo que se suman las cuestiones sanitarias o el ruido que generan. Esperemos que esto sea la solución definitiva”, expresó Luciano Amico, de la Agencia de Energías Renovables y Ambiente de Villarino.

Foto: villarino.gob.ar