“Ningún carancho me va a extorsionar”

CRISTINA CERRO LA CONVENCION ANUAL DE LA CAMARA ARGENTINA DE LA CONSTRUCCION

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner remarcó ayer que el gobierno tiene “mucho interés en solucionar el tema externo” con los fondos buitre, “pero sin extorsiones ni chantajes”, y abogó por la continuidad de las políticas de Estado como el “desendeudamiento” en las futuras administraciones.
Al encabezar el cierre de la convención anual de la Cámara Argentina de la Construcción, en el hotel Sheraton Retiro, Cristina dijo que el Gobierno tiene “mucho interés en solucionar el tema externo, por eso cerramos acuerdo con Club de París luego de años (…) y pudimos cerrar un acuerdo que ya tiene principio de ejecución”.
A su lado, la escuchaba el anfitrión del evento Gustavo Weiss, a quien la Presidenta le dedicó unos minutos de su exposición para explicarle por qué ella denomina a los fondos que litigan contra el país fondos buitre y no holdouts.
“Usted Weiss los llama holdouts, yo como soy muy desacatada le digo fondos buitre… los holdouts son para mí los que se quedaron fuera de los canjes de 2005 y 2010, y que alcanzaron un nivel de adhesión del 92,4%”, dijo la presidenta.
En cambio, prosiguió, los fondos buitre “son el 7%, son especialistas en litigar y comprar deuda y obtener sentencias donde se les reconoce 1.600% en ganancias”.
Respecto al funcionamiento del mercado de capitales, Cristina dijo que en la actualidad “estos capitales que hay en el mundo no los veo dispuestos a financiar obras, sí los veo dispuestos a endeudar a países; su negocio no es que un país crezca”.
Para la Presidenta, el problema se acrecentó “desde que se fusionaron bancos comerciales y de inversión”.
Por eso, remató, “ningún buitre financiero ni carancho judicial va a extorsionar a esta presidenta en contra de los intereses de los argentinos”.

Obras.
Por otra parte, la presidenta pidió a los candidatos que buscan sucederla en la primera magistratura que “definan claramente de cara a la sociedad cómo y quién va a financiar la infraestructura” que prometen.
“Falta mucho por hacer y para eso se necesita sustentabilidad de un proyecto, perseverancia y continuidad en un proyecto, no se puede ir cambiando. Las diferencias luego se traducen en discusiones en el Parlamento pero debe haber políticas de Estado”, señaló Cristina.
En ese sentido, les dijo a los empresarios que cuando se encuentren con otros políticos, “en vez de preguntarle por el dólar o mi salud” les consulten “qué va a hacer y que lo explique con números constantes y sonantes”.
“Que cómo estoy yo, es lo de menos. Que nos expliquen qué país quieren y cómo lo van a hacer”, enfatizó la Presidenta, quien al comenzar su discurso se permitió ironizar con que había “retomado” la actividad tras “las vacaciones anuales”, aludiendo con humor a las tres semanas que estuvo convaleciente.

Macri.
El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, reconoció que en los últimos años se registraron avances en materia de obra pública. “Más allá de que en estos últimos años se ha hecho más obra, hay muchísimo más por hacer y somos capaces de encarar planes más ambiciosos que los encarados hasta ahora”, sostuvo.
Tras lo cual subrayó que “cada pared que se levanta en una casa, departamento, la ruta que se asfalta o la central hidroeléctrica que suministra energía, significa generar oportunidades de construir futuro”.
El líder del PRO, al referirse a su plataforma de gobierno, dijo que en caso de alcanzar la presidencia, impulsará concesiones, asociaciones público-privadas y licitaciones con arcos cada vez más competitivos.

Weiss.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, destacó que el sector participará en un 3% del producto interno bruto (PIB) en 2015, “logro inimaginable en 2002, cuando no llegábamos al 0,7%”.
Weiss resaltó que el crecimiento de la actividad permitirá dar empleo a más de 2,5 millones de trabajadores directos e indirectos, profesionales y proveedores de insumos.
Weiss llamó la atención sobre el “efecto a largo plazo de la paralización de ventas”, si bien “el sector público nacional, algunas jurisdicciones provinciales y la Ciudad de Buenos Aires mantuvieron una destacada ejecución presupuestaria que permitió amortiguar los efectos en la construcción privada”. (Télam)

Inclusión social
El ministro de Economía, Axel Kicillof, afirmó ayer que “si no está la inclusión social cubierta no hay estabilidad ni actividad económica”, y defendió las políticas públicas “aunque sean heterodoxas y no les gusten a los mercados”.
“Aunque esas políticas les obliguen a los bancos a prestar al sector productivo y digan que eso genera incertidumbre, son las que permiten una estabilidad en términos de creación y sostenimiento del empleo, aún en momentos de enorme adversidad internacional”, dijo Kicillof en la 62 Convención Anual de la Cámara Argentina de la Construcción.
El jefe del Palacio de Hacienda añadió que “para seguir creciendo el Estado tiene que seguir invirtiendo en infraestructura, vialidad, puertos y obra pública, porque falta mucho para devolverle la deuda social de los que se quedaron sin empleo, sin vivienda y sin perspectivas y sin futuro”.
Kicillof justificó luego su respaldo al sector de la construcción: “Quienes saben, porque conocen cómo se mueve la rueda, entienden que no es para privilegiar empresas, sectores o sindicatos, sino porque tenemos una preocupación por la actividad económica”.
El ministro contrastó los niveles de inversión pública y privada de los últimos años con los del último decenio del siglo anterior, cuando esa variable “caía al 3% anual acumulativo porque no había actividad económica”.
En ese marco -subrayó-, “los permisos de construcción, aún en años de no tanto crecimiento, están por encima en un 43% de los mejores años de la convertibilidad”.