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«No hay riesgo de colapso»

ESPECIALISTAS ADVIERTEN POR EL PICO CONTAGIOS

Profundizar el rastreo y aislamiento de todos los contactos de cada persona confirmada con coronavirus, y que cada individuo extreme los cuidados, son claves hoy si se quiere evitar saturar la capacidad del sistema de salud en pocas semanas en la Ciudad de Buenos Aires, aseguraron especialistas, en tanto que desde la cartera sanitaria porteña afirmaron que «no hay peligro de colapso».
«En la Ciudad de Buenos Aires había un crecimiento exponencial desde el 10 de abril, antes de que comience el testeo de los barrios populares, por lo que más allá del trabajo que se esté haciendo en estas zonas vulnerables hay que hacer un rastreo y aislamiento de los contactos de todos los confirmados», señaló el físico e investigador de Conicet Jorge Aliaga.
El especialista, que realiza un seguimiento y análisis de los datos desde el comienzo de la pandemia, aseguró que «cuando vos tenés un crecimiento exponencial, con una duplicación cada semana o 10 días, el problema es que pasás de tener pocos casos a tener muchísimos en pocas semanas porque un día tenés 5, a la semana 10, a la otra 20, la siguiente 40, la que sigue 80, 160, 320, etc».
«Este tipo de crecimiento, no importan en cuánto tiempo, pero lleva a una saturación del sistema, por eso es que hay que aumentar ese tiempo de duplicación lo máximo posible. Si se rastrea y aísla correctamente se puede aplastar la curva», sostuvo.
En relación a este escenario, fuentes sanitarias porteñas informaron que el crecimiento de los casos se debe de búsqueda activa del Detectar y que en el peor momento del pico de una pandemia se podrían ocupar las 300 camas de terapia intensiva dentro del subsistema público de la Ciudad.
Al día de hoy están ocupadas 74 (25%) de las 300 camas de terapia intensiva destinadas a pacientes con coronavirus y 373 (34%) de las 1.100 camas generales disponibles para pacientes moderados de los hospitales públicos porteños.
Además, hay 1.108 pacientes leves -que no requieren de cuidados especiales- alojados en hoteles.
Por su parte, Leda Guzzi, médica infectóloga e integrante de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), consideró que «la cantidad de personas internadas en terapia intensiva es muy baja en comparación con la disponibilidad que tenemos, o sea estamos lejos de estar saturados».

Berni
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, sostuvo que la experiencia de la pandemia en el mundo muestra que el país se encuentta «recién entrando en las puertas del gran problema» y reafirmó que, con las medidas que se van adoptando, se está haciendo «todo lo humanamente posible para que el daño sea el menor».
En este sentido, sostuvo que, «en términos de guerra», se puede decir que con las medidas adoptadas para mitigar el avance del coronavirus en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio se está «generando una acción retardante, que es imposibilitarle al enemigo que avance a ritmo normal».
«En estos momentos la sociedad tiene que entender que no podemos pelearnos con la realidad. Esto no es una tarea fácil; es peor que una explosión nuclear, porque en esa situación uno al menos puede medir la radioactividad», comparó Berni en declaraciones formuladas a la prensa.
«¿Hasta dónde se lleva adelante? Hasta que se haga la contraofensiva, que es la vacuna, un tratamiento eficiente, o hasta que el enemigo nos sobrepase, lo que no debería ocurrirnos a nosotros», aseveró el funcionario, quien remarcó que, «por lo que se ve de la experiencia del mundo, recién estamos entrando en las puertas del gran problema».
«La pandemia es como el iceberg del Titanic: lo tenemos de frente y hay que decidir cómo chocar, si de costado, de un lado o del otro», afirmó el ministro y añadió: «Nos cayó una bomba que nadie esperaba y estamos haciendo todo lo humanamente posible para que el daño sea el menor». (Télam)