Inicio El Pais Otro femicidio conmociona al país

Otro femicidio conmociona al país

Un hombre mató hoy a su ex mujer, a quien golpeó y luego asfixió con un cable, y más tarde se suicidó al ahorcarse en el patio de una vivienda de la localidad santafesina de Cayastá.

El cruento episodio se produjo en los primeros minutos de este martes a la madrugada en el ejido urbano de esa localidad situada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.

La víctima del femicidio fue identificada como Fátima Viviana Ocampo, de 35 años, mientras que el autor del crimen y el suicidio resultó ser Claudio Gustavo Gómez, de 42.

La Policía local arribó a la vivienda alertada por vecinos que a su vez respondieron a los pedidos desesperados de una menor de 13 años, hija de la pareja, quien clamaba por su madre.
  
Cuando la gente entró a la vivienda se encontró con el cuerpo de la mujer, con signos de que había sido golpeada y asfixiada con un cable o soga, informó el sitio del diario El Litoral.

El terrible cuadro se completó con el cuerpo de Gómez, quien pendía del cuello con un cable metálico anudado a su cuello.

En el caso tomó intervención la fiscal en turno de la Unidad Especial de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Cristina Ferraro, que ordenó que los cadáveres sean trasladados a la morgue judicial santafesina para la realización de la autopsia.

SALTA.

Por otra parte, una adolescente de 15 años fue encontrada asesinada de un disparo en el rostro en un canal de desagüe de la localidad salteña de Salvador Mazza, en la zona norte de la provincia.

El hallazgo del cuerpo de Liz Elizabeth Flores se produjo este lunes en el canal situado frente a las vías del ferrocarril y a unos cien metros de la ruta nacional 34, entre los barrios Justo Juez y Belgrano, de esa localidad situada a 416 kilómetros al norte de la ciudad de Salta y en la frontera con Bolivia.
  
Según la información difundida por el diario El Tribuno, la adolescente había salido de su domicilio en el barrio La Pista alrededor de las 18 del domingo y pocas horas, ante su ausencia, comenzó a ser buscada por sus familiares.

Finalmente, la joven fue encontrada muerta cerca del mediodía del lunes, sumergida boca abajo, en el canal que se había llenado por las intensas lluvias recientes.
  
La chica tenía puesta la ropa con la que había sido visto por última vez por sus familiares.

Según se supo, como muchos pobladores del extremo norte del país, la joven asesinada incursionaba en la actividad de los bagayeros, quienes transportan a pie mercadería a un lado y al otro de la frontera con Bolivia, generalmente por caminos ilegales.

Por el momento no se había establecido las causas del asesinato de la menor y no se había informado de detenciones, ni al menos sospechosos identificados.
  
Al frente del caso quedó el fiscal Pablo Cabot, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas del Departamento Judicial de Tartagal.
  
Trascendió que los investigadores no descartan ninguna hipótesis, uno de los cuales es que el crimen haya estado vinculado con la actividad de la menor.

«Es un hecho extremadamente violento», expresó a la prensa el fiscal Cabot, en torno al caso que le tocó instruir.