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«Provocará una grave crisis social»

EN JUJUY RECHAZAN EL CIERRE DE LA MINA EL AGUILAR

Mañana se reiniciarán las negociaciones entre la compañía Glencore, el sindicato y el gobierno provincial ante el inminente cierre de la mina El Aguilar, en Jujuy, que dejaría a 600 operariossin trabajo y podría provocar «una grave crisis social y económica» en la región de Humahuaca.
Desde el anuncio formulado a mediados de noviembre por la Compañía Minera Aguilar los trabajadores sostienen que «se puede continuar» con la extracción del mineral en ese yacimiento. Para los mineros resulta «sorpresiva» la decisión empresaria y reclaman una «efectiva» intervención de las autoridades provinciales. Mientras tanto, voceros de Glencore ratificaron el cese de operaciones y el irreversible cierre de la mina.
El campamento minero se encuentra en el extremo norte del departamento Humahuaca, a más de 4.000 metros de altura, y desde hace 91 años extraen de allí plomo y zinc. El pueblo homónimo se conformó con el esfuerzo de cuatro generaciones de mineros y actualmente residen en ese municipio unas 3.500 personas. Además del municipio y su cuerpo legislativo, hay tres establecimientos educativos, un mercado de abastecimiento, centros de salud, comisaría y diversas organizaciones civiles. La mayoría de sus pobladores provienen de Abra Pampa, La Quiaca y Humahuaca.

«Quedamos inválidos».
Santos Jorge Cayo tiene 54 años y trabaja desde hace 24 en la mina. Aunque empezó en los socavones actualmente se desempeña en el laboratorio químico, y asegura que «la decisión de la empresa dejó a la gente grande sin posibilidad de trabajo. Queremos aportar para jubilarnos y ahora nos abandonan con los aportes a medias. Quedamos inválidos. Se ve que la empresa quiere cerrar sí o sí y eso va a detener todo el movimiento de esta región, porque los trabajadores consumen la producción de pueblos cercanos y si se muere El Aguilar, se mueren varios pueblos», advirtió.
Recordó que los mineros «dejaron sus pulmones y la vida en El Aguilar» y contó que él también tiene «problemas de salud derivados de la jornada laboral, porque nos esforzamos al máximo y todos padecemos afecciones respiratorias».El intendente de El Aguilar, Sergio Alejo, coincide con su planteo: «el impacto económico será muy fuerte y directo, ya que el 90 por ciento de nuestra mano de obra depende de la empresa». Según Alejo, El Aguilar «fue el centro regional de trabajo en la década del ’80 y llegó a tener más de 10.000 habitantes». El pueblo «siempre dependió de la minera» y por eso nadie acuerda con la decisión unilateral de la empresa. «Como autoridades vamos a acompañar a los trabajadores, siempre respetando la negociación, pero con la idea que la gente obtenga los mejores resultados», concluyó.

Negociaciones.
La empresa, el sindicato y las autoridades provinciales buscan desde diciembre acordar una audiencia plenaria para discutir la posibilidad de extender la producción o evaluar mejores condiciones para la desvinculación del personal. Los mineros pretenden que se respeten las normativas y decretos vigentes, además de los convenios colectivos de trabajo, y exigen que se tenga en cuenta la situación habitacional y social de cada operario.
«Si deja de producir la minera Aguilar pierde vida la región» advirtió Carlos Trejo, referente de la Asociación Obrera Minera (AOMA), y comentó que actualmente solo mantienen guardias mínimas en el yacimiento y que «si no se desató un caos social» es porque los trabajadores «hasta ahora percibieron sus salarios de manera normal». No obstante, la región «tendrá un grave problema social» por el cese de la actividad productiva y económica que provocará el cierre de la mina.
«Cuando dejen de pagar los sueldos, se va a frenar la rueda y es lo que debería tener en cuenta el gobierno jujeño si interviene en el conflicto. La preocupación, incertidumbre y aflicción de la gente es muy grande y esa desesperación porque que en algún momento vas a quedar sin trabajo podría transformarse en bronca», alertó. De todos modos, la expectativa de AOMA es «conservar las fuentes de trabajo» y por eso «el Estado tiene que responder porque una empresa no puede irse de la noche a la mañana».
De todos modos, frente a un cierre irreversible el sindicato exigirá que «cumplan» las leyes laborales, los convenios colectivos y el DNU nacional referido a la «doble indemnización» en contexto de emergencia sanitaria.
Desde la compañía del Grupo Glencore ratificaron el cese de operaciones «por declinación de sus recursos» y comunicaron que la firma mantiene su ofrecimiento de «retiro voluntario» para los trabajadores. En cuanto al pago de doble indemnización por eventuales despidos, voceros patronales se excusaron de responder «hasta que finalicen las negociaciones» patrocinadas por el gobierno provincial, que se reiniciarán mañana.
(Télam)