Inicio El Pais Punta Perdices, una playa cercana

Punta Perdices, una playa cercana

SE ENCUENTRA FRENTE A LAS GRUTAS, A UNOS 500 KM DE SANTA ROSA

Está ubicada al norte del puerto de aguas profundas, en la bahía que se forma entre San Antonio Este y San Antonio Oeste. Cuando sube la marea, el agua forma unos estanques de color esmeralda sobre un manto de conchillas.

Una playa cercana a Las Grutas es una de las novedades de este verano en los atractivos turísticos del norte de la Patagonia. Se trata de Punta Perdices, cercana al puerto de aguas profunda de San Antonio Este, a unos 65 kilómetros de Las Grutas. Su belleza hizo que los visitantes la descubrieran y ahora hay quienes la califican como «el Caribe patagónico».

A la playa Las Perdices se llega por ruta nacional 3 en dirección al puerto de San Antonio Este. Se encuentra a poco más de 500 kilómetros de Santa Rosa.
Un completo informe, ilustrado con imágenes que revelan la belleza del lugar, publicado por el diario Río Negro seguramente multiplicará el número de visitantes del lugar.

«Vista de lejos, con la ilusión que despiertan esas conchillas blancas y diminutas en contraste con la transparencia del agua que refleja el cielo, uno puede imaginar que pisó, de buenas a primeras, cualquier playa del Caribe», dice la crónica firmada por la periodista Vanesa Miyar e ilustrada con imágenes de Martín Brunella. Para llegar hasta la playa hay que llegar hasta el mirador norte de la villa portuaria de San Antonio Este para descubrir esta perla atlántica.

«Porque esta playa cruje al caminarla, haciendo que las conchillas produzcan un sonido de cristales rompiéndose, tan relajante como el ronroneo de un gato», comparó la periodista. «El aire puro y quieto convierte el descanso en ella en una experiencia reparadora, donde el contacto con lo natural es mágico».

Hasta hace poco el lugar era un secreto celosamente guardado por los vecinos. Hace unos años, su belleza empezó a trascender y los turistas empezaron a preguntar por ella. Pese a ello, sigue teniendo el carácter desolado, y con nula infraestructura, de gran parte de las playas patagónicas. «A los que lleguen deberá gustarles la tranquilidad y la conexión plena con un buen paisaje», advierte el artículo.

Los que quieran comer algo rico antes de llegar o tras el día de playa podrán optar por visitar el parador Serena, que queda justamente a la altura del Mirador Norte, frente al mar. Allí ofrecen servicio de cafetería y siempre cuentan con algo rico preparado en base a delicias marinas. Además, hay alquiler de kayaks y tablas de stand up, se ofrecen paseos y pesca embarcada y una actividad de jornada completa que incluye una combinación de todas esas opciones.

Villa Porturia

Visitar la villa portuaria de San Antonio Este será una buena actividad complementaria. En el lugar hay muchos restaurantes y cantinas que se destacan por ofrecer la mayor variedad de pescados y mariscos de la zona, en porciones abundantes. Completar la visita a una de las playas más lindas del Golfo San Matías con una suerte de tour gastronómico es un plan digno de aprovechar.

Durante el regreso, vale agendar otros balnearios del Puerto que también son hermosos, como La Conchilla y Punta Villarino. O las playas que se extienden a ambos lados del muelle pesquero. Para generar un pretexto que apresure el retorno a un lugar diferente. De hecho, una particularidad es el apostadero de lobos marinos, que pueden verse al llegar a Punta Villarino. Otra postal para no perderse.

Una de las excursiones que puede realizarse en el Mirador Norte del Puerto San Antonio Este, incluye un paseo embarcado y el uso de tablas de stand up y kayaks.
Esta propuesta sale 1500 pesos por pasajero. En el sector funciona un completo parador, que posee una vista única y brinda frescas opciones gastronómicas. El alquiler, por persona, de los kayaks y tablas sale 500 pesos.

La pesca embarcada también está las opciones que ofrece el Puerto. Las salidas se realizan en semirrígidos, y tienen un costo por persona de 4.000 pesos que incluyen el equipo de pesca y la carnada.

Un paseo de avistaje embarcado es otro imperdible del Puerto San Antonio Este. Durante las salidas podrán verse delfines nariz de botella, comunes y oscuros, además de lobos marinos de uno y dos pelos, pingüinos y una variada avifauna. La actividad tiene casi dos horas de extensión y sale 2000 pesos en el caso de los adultos.