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«Queremos bajar la ciencia al territorio»

FRANCHI ASEGURO QUE EL CONICET ES COMPETITIVO Y HACE INVESTIGACIONES DE ALTO NIVEL

La presidenta del Conicet, Ana María Franchi, afirmó que federalizar ese organismo y bajar la ciencia al territorio serán parte de las tareas de su gestión, además de resolver urgencias vinculadas al ingreso de investigadores. «Tenemos ciertas deudas o cambios que queremos generar al interior del Conicet: por ejemplo, cómo se evalúan a las y los investigadores, y también la federalización del organismo», indicó Franchi.
La titular del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, que además es investigadora Superior en el área de Química Biológica y preside la Red de Género, Ciencia y Tecnología, explicó que la mayoría de los investigadores están concentrados en la zona metropolitana de Buenos Aires y en las grandes ciudades de algunas provincias. Pero resaltó que «la idea es que exista un Conicet federalizado que le permita a los investigadores contar con un respaldo integral». «No se trata de mandar solo a alguien a algún lugar, sino de respaldarlo con un grupo de investigación, un subsidio o un equipamiento, y de hablar con gobiernos provinciales y municipales para preguntarles que temáticas les interesa abordar», remarcó.

«Estar en la calle».
Por otro lado, dijo que otra de las tareas del organismo será «bajar la ciencia al territorio» para «estar en la calle y así resolver los problemas de la sociedad, que pueden ser cotidianos o con mucho tiempo de no ser resueltos». «El Conicet, que tiene más de 60 años, es una institución que hace ciencia básica de alto nivel y es competitivo. Pero hay otra parte que tiene que ver con una ciencia que pueda ayudar a resolver problemas en un montón de áreas», planteó.
En esta línea, puntualizó que el ministerio ahora se llama «de Ciencia, Tecnología e Innovación», lo que alude no solo a lo productivo sino también a lo ambiental y social. «Tanto acá como en el ministerio (de Ciencia y Tecnología) que dirige Roberto Salvarezza ya tuvimos reuniones con ministerios, y han venido con diferentes demandas desde municipios hasta empresas públicas y privadas», remarcó.

Motor de crecimiento.
Tomando al Conicet como motor de crecimiento del país, Franchi señaló que el organismo puede contribuir a que los «productos que se hagan en Argentina tengan un mayor valor agregado, útil tanto para el mercado interno como para la exportación». «Hay cosas que parecen chiquititas, pero por ejemplo para una comunidad que produce algo de forma artesanal -un alimento o una artesanía- podemos ayudar en cómo puede venderlo o hacerlo más eficiente», expresó.
Franchi destacó que el diálogo y trabajo en conjunto será una constante en su labor y el rol de las «universidades nacionales como socios naturales» del Conicet.

Becas.
Más allá de este trabajo, enfatizó en las urgencias del organismo, como el reciente anuncio de un incremento en las becas para investigaciones doctorales y posdoctorales para junio próximo; y el porcentaje de ingreso de investigadores y personal de apoyo a la institución. «El porcentaje de ingresos de investigadores durante el macrismo fue muy bajo: el año pasado solo entraron el 17% de los postulados, y en ciertas áreas como las de ciencias sociales fue de entre el 5% y 7%», resaltó.
Sostuvo que esos investigadores «o se van del sistema o se van de Argentina, y eso ha sido un desperdicio para sus historias personales, para el país, para los grupos donde iban a ingresar», por lo que recalcó que una de las urgencias será resolver esa cuestión.

El género como eje de gestión.
Franchi afirmó que si bien en el Conicet «la mayoría de investigadoras y becarias son mujeres, están subrepresentadas en los lugares de gestión». «Soy la segunda mujer presidenta del Conicet en 62 años, y de ocho gerencias solo una es mujer», indicó. Además, dijo que existen cuestiones vinculadas con que las mujeres «no tienen las mismas posibilidades que un varón cuando encaran una carrera científica, y que siempre hay mucho esfuerzo de su parte». «Las primeras científicas de renombre sacrificaron mucho su vida personal, por lo que hay que tener oportunidades y facilidades para que ahora no retrasen su carrera científica, por ejemplo al momento de la maternidad». Dijo que hay muchas deudas pendientes como los jardines maternales y las licencias que a veces no son suficientes. La directiva expresó que está demostrado que «se invita a menos mujeres a las conferencias, y por lo tanto son menos conocidas y sus carreras no avanzan igual que la de un varón». (Télam)