Rechazan la hipótesis de suicidio

Una multitud de fieles, vecinos y amigos de Juan Viroche, el sacerdote hallado el miércoles ahorcado en la iglesia de la localidad tucumana de La Florida, se acercaron ayer al velatorio para despedirlo, y muchos de ellos aseguraron a prensa que no creen en la hipótesis del suicidio.
“El padre fue asesinado y están inventando que tenía mujeres para ensuciarlo”, manifestó apesadumbrada María Rosa, una de las fieles que se acercó a la capilla ardiente instalada en la iglesia Nuestra Señora del Carmen, en la localidad de Posse.
“Mienten porque a él lo mataron lo delincuentes que están en el negocio de la droga”, agregó la mujer, e coincidencia con otros fieles y vecinos que durante toda la mañana se acercaron a despedir al cura.
Otra vecina de la zona de La Florida, que se identificó como Soledad, sostuvo que “todo esto es una pesadilla”, ya que “el padre Juan no merecía morir de esta manera”.
“Él siempre nos ayudó en todo y sentía un cariño especial por nuestros chicos”, dijo la mujer a Télam, tras lo cual agregó: “Queremos justicia y que se sepa la verdad porque lo están diciendo es todo mentira”.
El acceso a la iglesia fue complicado por momentos, debido a la gran cantidad de personas que se acercaron al lugar, donde el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca, oficio una misa en memoria de Viroche. (NA)

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