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Rigen nuevos valores de combustibles

LA SUBA FUE DE UN 4 % PERO ESTIMAN QUE EL ATRASO ES DE ALREDEDOR DEL 25 %

El aumento del 4% en los combustibles autorizado por el Gobierno pese al congelamiento establecido hace un mes es sólo un «paliativo», porque los precios tienen un atraso de al menos 25%, estimaron ayer los dueños de estaciones de servicio. Este nuevo ajuste, que seguramente repercutirá en el índice de inflación de septiembre, fue dispuesto por decreto del Ejecutivo nacional ante los reclamos de las petroleras, aunque mantiene la anterior disposición que ordenaba congelar las tarifas.
Llenar el tanque de combustible puede costar no menos de 2.500 pesos y en el interior los costos son mayores. «Es un permitido dentro del congelamiento», indicó el presidente de la Cámara de Empresarios de Combustibles, Raúl Castellanos, quien justificó el aumento ante el encarecimiento de los precios internacionales del petróleo.
Sobre el atraso en las tarifas, dijo: «Hay distintos cálculos, algunos hablan de un 25% y otros de un porcentaje mayor, algunas compañías hablan del 35%». Admitió que hubo «una compensación que otorgó el Gobierno, por $1700 millones de pesos, pero cubre parcialmente la diferencia entre el valor internacional y el interno de los combustibles».
«Los precios de referencia los colocan las compañías petroleras. YPF tiene casi el 60% de las ventas, tiene precios fijados en forma estricta por parte de la compañía y son diferentes en cada zona», explicó. Sostuvo que «estas diferencias tienen que ver con la logística, el flete y la demanda en cada zona».

Subas.
Más allá de las explicaciones, los automovilistas de Capital y el resto del país deberán pagar un 4% más el valor de los combustibles. En la ciudad de Buenos Aires, YPF pasará a vender el litro de nafta súper a $ 45,49; la Infinia, $ 52,49; el gasoil común, 42,59 y el «premium», $ 48,84. En el caso de Shell, los precios serán los siguientes: $45,91 para la nafta súper; $52,97 para la premium; $43,96 para el diésel y $49,92 para el diésel premium. Axion venderá a $45,64 el litro de nafta súper; 52,92 la premium; $43,82 el diésel y $50,66 la versión premium.
«Lo preocupante no es este 4% sino lo que vaya a ocurrir cuando termine el congelamiento. Ahí quedan liberados los precios y ahí puede haber un aumento del 25%», alertó Castellano.
Para justificar el aumento, la Secretaría de Energía explicó que «los recientes acontecimientos -de público conocimiento- sucedidos en el mercado internacional de petróleo conllevan a una situación imprevista y significativa de incremento de precios de referencia internacionales que podrían impactar en la producción y el desarrollo de los hidrocarburos en nuestro país». El anterior decreto, firmado el 2 de septiembre, establecía un plazo de 90 días corridos para que las productoras y refinadoras no aumenten los valores.

Desabastecimiento.
En tanto, el presidente de la Federación de Expendedores de Combustibles y Afines, Gabriel Bornoroni, advirtió ayer que «hay petroleras privadas que no están abasteciendo» a estaciones de servicio. La situación afecta a más de mil bocas de expendio de «bandera blanca», según estimó. «YPF está haciendo su máximo esfuerzo pero hay algunas petroleras privadas que miran para otro lado. Hubo épocas de desabastecimiento que tenían que ver con la falta de producción, pero hoy ese no es el problema, porque la producción alcanza y sobra», resaltó el dirigente.
Bornoroni consideró que si el aumento del 4% en los precios de los combustibles -vigente desde ayer – «viene a dar una solución al desabastecimiento, sería una medida acertada. Pero si sólo va a afectar el bolsillo del consumidor, el problema será mayor». «Es que se registró un 5% en la baja de consumo en lo que va del año y ese es un problema a revisar», alertó el dirigente.
Con respecto a la ley de abastecimiento, el directivo comentó que «todavía no se aplicó y a cambio de eso, se aumentó un 4% el precio, teniendo en cuenta que hace cinco días que hay más de mil estaciones de bandera blanca sin combustible y una denuncia presentada en la Secretaría de Energía». Bornoroni recordó, además, que los expendedores de combustible habían apoyado la decisión del Gobierno de congelar los precios de los combustibles, pero aclaró: «el contexto internacional es grave, pero a nivel nacional hay una ley para cumplir». (NA)