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Se entregó el segundo acusado

LA AUTOPSIA REVELA QUE EL LADRON RECIBIO DOS TIROS

Un segundo imputado del asalto a la casa del jubilado Jorge Ríos en el partido bonaerense de Quilmes se entregó el miércoles a la Policía, mientras que la autopsia realizada al cuerpo del ladrón muerto reveló que recibió dos tiros, uno en el tórax y otro en el abdomen, informaron fuentes de la fuerza y judiciales.
Por su parte, el ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, dijo que el jubilado Jorge Ríos (71), con quien se reunió el martes, «no es un asesino» e insistió en que «entiende» el accionar que tuvo la madrugada del sábado último cuando mató a uno de los delincuentes que lo asaltó.
En tanto, Gabriela, una de las hijas de Ríos (71), y una vecina de nombre Patricia, declararon el miércoles a la tarde ante la justicia acerca de las amenazas que recibió la familia del hombre a raíz de lo ocurrido.
Según las fuentes, por el asalto al jubilado hay dos detenidos, ya que a las 0.30, un joven identificado como Martín Ariel Salto (27), se entregó en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes, donde quedó a disposición del fiscal de la causa, Ariel Rivas, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 del ese distrito.
Voceros policiales dijeron que aún resta detener a otros dos sospechosos ya que ayer había sido apresado Cristian Chiara (23), alias «Dibu», acusado del mismo hecho.
Las mismas fuentes agregaron que uno de los prófugos fue liberado en abril pasado de una unidad carcelaria, en el marco del habeas corpus colectivo que permitió flexibilizar la salida de presos bonaerense por la pandemia del coronavirus.
Tanto Salto como Chiara serán indagados el jueves por el fiscal Rivas, añadieron los informantes.

Autopsia.
En tanto, voceros judiciales dijeron que el resultado preliminar de la autopsia realizada al cuerpo del ladrón muerto cuando ya había escapado de la casa de Ríos tras el asalto, Franco Martín Moreyra (26), indicó que recibió dos balazos, uno en el tórax y otro en el abdomen.
De acuerdo con el informe, los forenses extrajeron del cuerpo de Moreyra dos proyectiles, uno de los cuales le ingresó en el tórax y se alojó en el hombro derecho, mientras que el segundo y mortal le entró en la zona abdominal por la fosa ilíaca derecha, pasó por el retroperitoneo, rompió la arteria aorta y la vena cava y le provocó hemorragia abdominal y un shock hipovolémico.
Por la muerte del ladrón, Ríos está bajo arresto domiciliario acusado de «homicidio agravado por el uso de arma de fuego», que prevé una pena de 10 a 25 años de prisión.

Defensa.
El martes, el jubilado habló en una radio por primera vez y dijo que no nació «para matar a nadie», que no es un «delincuente» y envió sus «condolencias totales» a la familia del ladrón muerto.
Mientras, el fiscal Rivas trabaja en la incorporación de testimonios y en las últimas horas escuchó el del colectivero que a bordo de un Fiat Uno blanco pasó por el lugar donde murió el ladrón y quedó filmado por las cámaras de seguridad.
El testigo dijo que inicialmente al ver al hombre en el suelo pensó que había sufrido un accidente, pero luego escuchó tres disparos, por lo que se fue asustado del lugar.
También fue citada para declarar el próximo viernes la vecina Patricia, quien dijo que presenció la huida de los ladrones y salió a asistir a Ríos, a quien encontró en «estado de shock» y «completamente ido» con el arma en la mano.
Esta mujer sí declaró ayer a la tarde en la causa por las amenazas denunciada por la familia del jubilado, que está a cargo de la fiscal maría Eugenia Aparicio, de la UFI 11 quilmeña.
El hecho ocurrió el 17 de este mes, cerca de las 5, cuando los ladrones ingresaron por tercera vez en la misma noche a robar a la vivienda de Ríos, ubicada Ayolas al 2700, en Quilmes Oeste.
El jubilado fue sorprendido mientras dormía y fue golpeado e intimidado por los asaltantes con un destornillador mientras le exigían dinero, por lo que extrajo una pistola Bersa Thunder calibre 9 milímetros y les efectuó al menos seis disparos que los hizo huir.