Inicio El Pais Se intensifican los pedidos por la libertad de Sala

Se intensifican los pedidos por la libertad de Sala

CINCO AÑOS PRESA

Organizaciones políticas y sociales, sindicatos, organismos de Derechos Humanos, diputados y legisladores porteños que forman parte del Frente de Todos se movilizaron ayer al Palacio de Tribunales para reclamar la libertad de Milagro Sala y exigir que la Corte «resuelva la apertura de los expedientes y los recursos de queja», con el objeto de «dictar la nulidad de las causas» contra la dirigente jujeña, que ya lleva cinco años presa, así lo informó el coordinador nacional de la Túpac Amaru, Alejandro «Coco» Garfagnini, uno de los portavoces de la marcha. La movilización fue convocada con la consigna «la Corte es el basurero de la democracia». Los cinco miembros del máximo tribunal fueron, en efecto, los principales destinatarios de las críticas y los reclamos que se escucharon a lo largo de la protesta. «Nosotros vamos a seguir haciendo acciones en la Corte. Esta historia sigue hasta que empecemos a tener una Justicia adecuada al Estado de Derecho para la Argentina», anunció Garfagnini.

Monarquía judicial.
Los cuestionamientos al máximo tribunal fueron compartidos por la gran mayoría de los dirigentes que se sumaron a la movilización. La diputada Vanesa Silley (FdT-Buenos Aires), llamó a «visibilizar a la cabeza del Poder Judicial» por «las responsabilidades que tuvieron en todas las causas armadas de la persecución política contra el gobierno anterior». En la misma sintonía se pronunció el diputado Walter Correa (FdT-Buenos Aires), quien exhortó al Ejecutivo y al Legislativo «a pujar y luchar para modificar esta situación de monarquía judicial que va en contra de las libertades y los intereses del pueblo». La diputada Paula Penacca (FdT-CABA), en tanto, habló de «una Corte Suprema no adicta al gobierno de Macri sino al poder económico» y aseguró que «es responsabilidad política» del proyecto del Frente de Todos «corregir las atrocidades que se cometieron» desde el Poder Judicial en tiempos del macrismo.

«El basurero».
El destino final de los movimientos sociales que marcharon fue el edificio de Talcahuano al 500. Allí, al pie de las escalinatas de Tribunales con custodia policial, un grupo de manifestantes desenrolló y colocó sobre las vallas de protección una bandera del Frente Milagro Sala con el rostro de la fundadora de la Túpac Amaru, la leyenda «5 años presa» y el leit motiv pensado especialmente para el acto: «Corte Suprema basurero de la democracia».
Luego, tal como estaba previsto por los organizadores, algunos manifestantes que portaban bultos en sus manos se acercaron hasta las vallas. Desde allí arrojaron bolsas de residuos llenas de basura hacia el asfalto de la calle. En relación a esa imagen, que fue buscada ex profeso por los organizadores, Garfagnini la consideró «un gesto político» que «debe haber molestado seguramente a más de uno, pero, bueno, a nosotros nos molesta que Milagro esté presa», finalizó. (Télam)

«Rehén del régimen neoliberal».

Diferentes personalidades de la política y movimientos sociales del país pidieron por la liberación de Milagro Sala, la dirigente de la Tupac Amaru y parlamentaria del Parlasur, presa desde el 16 de enero de 2016.
El parlamentario pampeano del Parlasur, Nelson Nicoletti, señaló que «los regímenes autoritarios neoliberales requieren del encarcelamiento de los luchadores sociales más lúcidos y comprometidos, y en el caso de Milagro Sala se agrava por su condición de india y mujer».
«A cinco años del atropello a la dignidad de mi colega parlamentaria del Parlasur, uno mi reclamo para que la buena política arregle lo que la mala justicia, ofendiendo al derecho, consumó de mano de la repudiable actitud de (Gerardo) Morales. Libertad a Milagro», concluyó.

Detención ilegal.

Por su parte, el Movimiento Evita de La Pampa emitió un comunicado señalando que «al cumplirse el quinto aniversario de la detención ilegal y política de Milagro Sala en Jujuy, el proceso de represión, criminalización y judicialización de la protesta social en esa provincia sigue intacto y se profundiza».
«Milagro Sala es una presa política, por la sencilla razón de que se encuentra detenida por orden política de Gerardo Morales, que aliado a la cofradía del poder judicial y los grandes medios corporativos de difusión decidieron que Milagro y Luis D’Elia tuvieran un castigo ejemplar, para que así, a nadie más se le ocurriera soñar, pretender ni proponer una patria libre, justa y soberana, en especial si la idea de empoderamiento y de ampliación de derechos partía de una mujer», señalaron.
Y añadieron que, «frente a esta determinación política de las corporaciones económicas, mediáticas y judicial y todo el aquelarre ideológico de la derecha en Argentina la respuesta debe y tiene que ser política y dicha decisión política está en manos de nuestro presidente Alberto Fernández, por lo tanto exigimos una amnistía general para todas y todos los presos políticos en nuestra patria».

«Una injusticia».

La investigadora y socióloga araucense, Dora Barrancos, encabezó una carta firmada por mas de 1.600 dirigentes sociales, políticos, representantes de la cultura y el deporte. En la misma, señalan que la detención por cinco años de la dirigente es «una injusticia», y detallaron «el proceso ilegítimo de detención y persecución de la organización que Milagro
lidera».
Asimismo, señalaron la necesidad de denunciar ante la Justicia «la vulneración a los derechos humanos y civiles, exigir el justo proceso y la libertad de Milagro y las compañeras detenidas, y abrazar de solidaridad a quienes durante todos estos años fueron criminalizados por su compromiso con el pueblo pobre».
«La persecución política, judicial y mediática a la que es sometida Milagro Sala y sus compañeros de la Organización Barrial Túpac Amaru tiene una autoría intelectual política y judicial clara: Gerardo Morales y el Tribunal Superior de Justicia de Jujuy», señalaron.
Y añadieron: «También un objetivo bien determinado: diezmar la organización popular que logró quebrar el monopolio en la obra pública de vivienda y construir presupuestos participativos en la materia, que puso en jaque al sistema político y económico jujeño al denunciar pactos mafiosos con la última dictadura cívico militar, y que dio prioridad y protagonismo
a las personas más excluidas, indígenas, desocupados y desocupadas, jóvenes, como sujetos de derechos y de transformación social».

Garantías.

En ese sentido, señalaron que «Milagro Sala está presa en Jujuy por ser una dirigenta política que enfrentó al poder. Está presa por ser mujer, negra y luchadora. Desde nuestro más profundo compromiso con la República y el Estado de Derecho, exigimos las debidas garantías constitucionales que requiere todo proceso penal, y afirmamos nuestra vocación de promover y concretar una sociedad con pleno y efectivo acceso a derechos económicos, sociales, culturales y ambientales». Y agregaron que «tras cinco años de su detención arbitraria, decimos libertad a Milagro. Por una democracia sin presos políticos».