miércoles, 30 septiembre 2020
Inicio El Pais "Siempre fui un actor valiente"

«Siempre fui un actor valiente»

«Un crack», película protagonizada por Christian Sancho en la que interpreta a un futbolista retirado que busca convertirse en representante es, según el actor, una «historia que cuenta con un mensaje de superación» que marca una «bisagra» en su carrera.

«La cinta busca reflejar cómo en la vida hay circunstancias que te llevan a un lugar que no es el que uno sueña ni se merece, cómo aprender a vivir con el fracaso y la frustración y, fundamentalmente, cómo uno puede reinventarse desde la recuperación de su esencia», expresa Sancho en una entrevista con Télam a pocos días del estreno de la película, ya disponible en la plataforma de Amazon Prime Video.

El actor encarna a un futbolista en un punto de quiebre en su vida, con problemas económicos y una carrera acabada, que buscará reinventarse como representante, pero en este recorrido se cruzará con su exentrenador y saldrán a relucir viejos rencores, deudas y tensiones.

«Es una historia que genera emoción, que produce sentimientos encontrados, con personajes que todos conocemos, como ese chico que la rompía en el barrio y uno decía este pibe va a ser el 10 del Real Madrid y termina laburando de albañil o de tachero», agrega el actor que participó en títulos televisivos como «Botineras», «Los únicos» y «Los buscas de siempre».

Con dirección de Jorge Piwowarski y la participación del futbolista Maxi Rodríguez, la cinta cuenta con un elenco conformado por Gabriel Almirón, Daniel De Vita, Martín Gallo, Darío Levy y Juliana Muras.

Télam: ¿Qué te sedujo de esta propuesta?
Christian Sancho: Me puso en un lugar distinto, tenía la necesidad de apostar al drama. La única vez que lo había hecho fue años atrás en «Botineras», con un personaje que transitaba el mundo del fútbol y la homosexualidad y me pareció que era el momento justo para incorporar todos estos años de aprendizaje.

Es una película que me genera mucho orgullo, porque más allá de haber estado en varios festivales y del recorrido mundial que está teniendo, siento que en esta interpretación encontré el «timming» que tenía que tener, no solo con la actuación sino también en la vida.

Encontrar el sentido de lo que se quiere contar desde lo humano y hacer personajes que generen empatía e identificación con el espectador es lo que uno sueña como actor.

T: ¿Cómo describís a este personaje?
CS: Es ambiguo, puede ser un héroe o un villano. Por momentos es un buen tipo, el amigo que todos queremos tener, con el que quisiéramos comer un asado o tomar unos mates y por otro lado es un ser muy oscuro, con una doble moral, lleno de bronca, resentimiento y dolor por lo que no fue, por esa lesión que frustró su sueño.

Él está preso de su destino, de su infancia, de su tortuosa adolescencia con su padre y su madre, dolido por lo que no llegó a ser y que constantemente todo el mundo se lo recuerda.

T: ¿Qué elementos tuviste en cuenta para esta interpretación?
CS: Tuve una gran maestra como Norma Aleandro y ella una vez me dijo que «para ser un asesino no hace falta salir a matar» y eso lo tomé para este papel. Entendí que si usaba la memoria emotiva iba a ser un error porque no tengo puntos en común con este personaje; yo los sueños que tenía los cumplí. Entonces trabajé con una psicóloga para lograr esta interpretación, además de algunos cambios físicos que hice, como teñirme el pelo y bajar de peso. Es un personaje bisagra que me permitió crecer mucho como actor. Son los momentos en los que uno siente que está para más.

T: ¿Cómo es estrenar una película en medio de una pandemia?
CS: Es muy contradictorio el sentimiento, porque por un lado a partir de la pandemia apareció un nuevo paradigma con el cine, ya que desde una plataforma uno tiene llegada a nivel mundial. La visualización que tiene una película como esta es mucho mayor a la que hubiéramos tenido en el cine. Creo que ni en dos años seguidos en una sala con la gente entrando gratis hubiéramos logrado la misma cantidad de espectadores que tuvimos el día del estreno.

Por otro lado, si hay algo que quisiera hacer es las dos funciones diarias de «Departamento de soltero», extraño el teatro. Cuando salgo a correr con mi perro voy pasando la letra de la obra, tengo la ilusión y el deseo de volver hacerla y, también, poder estrenar la película «Realidad virtual», que filmé el año pasado bajo la dirección de Hernán Findling.

T: ¿En qué momento de tu carrera te encontrás?
CS: Tengo una anécdota que resume quién quería ser hace 20 años cuando estudiaba con Norma Aleandro. Ella estaba filmando «El hijo de la novia» y nos dijo que deberíamos ver el trabajo de (Ricardo) Darín. La primera salida después del nacimiento de mi hija fue ir con la madre a ver esa película y salí maravillado con el laburo de Ricardo. Al otro día, cuando subimos al ascensor del edificio donde vivíamos estaba Darín. Quedé perplejo ante la emoción de ver al actor que respetaba y admiraba. Él interactuó con nosotros, en especial con mi hija, todo esto horas después de haberlo visto en el cine y sin saberlo generó algo en mí. Me mostró qué actor quería ser y quién quería ser como persona, un hombre con tanta empatía, una persona solidaria, amable y humilde.

Cuando me enteré de que finalmente se estrenaba la película le escribí en privado para agradecerle por lo que viví en ese único encuentro que me marcó para toda la vida, si bien no lo conozco, es un gran maestro y referente para mí, como lo es Norma.

T: ¿Tuviste que reinventarte en la vida o en tu profesión?
CS: Sí, constantemente. La vida me regaló más de lo que pensaba. Pasé de un accidente y de estar en coma con secuelas físicas y emocionales cuando era muy chico, transité muchos lugares que anhelaba y hoy me encuentro soñando despierto. Siempre fui un actor valiente. Transité distintos géneros y acepté los riesgos. (Télam).