Tragedia de Once: piden 22 años de prisión para maquinista

Las dos querellas que representan a las víctimas en el juicio por la tragedia ferroviaria de Once del 22 de febrero del 2012 pidieron ayer una condena a 22 años de prisión para el maquinista Marcos Córdoba, a quien consideraron el responsable principal del accidente que provocó 52 muertos y más de 700 heridos.
El grupo patrocinado por el abogado Javier Moral se sumó por la tarde a la calificación y al pedido que por la mañana ya había hecho el abogado Antonio García, de la querella que responde al abogado Gregorio Dalbón, expulsado de las audiencias por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF2).
Al cerrar su exposición centrada en las pericias sobre el estado de la formación “Chapa 16”. Moral consideró que el motorman incurrió en un estrago “con dolo eventual” ya que, entre otras anomalías, desconectó el freno de “hombre muerto” e ingresó en el anden de Once a más del doble de las velocidad permitida, lo que impidió que los frenos detuvieran la marcha.
En referencia a los otros 27 acusados, entre ellos los ex secretarios de Transporte, Ricardo Jaime y Juan Pablo Schiavi, y el concesionario Claudio Cirigliano junto a directivos de la firma TBA, Morales dijo que sentir que “mucha gente acá sentada que no tenía nada que ver” con el accidente.

“Descarrilamiento culposo”.
Las querellas agravaron la calificación de Córdoba, que llegó al juicio con una imputación por “descarrilamiento culposo” aplicado por el juez Claudio Bonadío.
Las dos querellas que alegaron ayer consideraron que el motorman “nada hizo para evitar” la tragedia y “podía evaluar el riesgo de sus acciones, por lo que incurrió en dolo eventual”.
“El chapa 16 frenó correctamente en todas las estaciones, los compresores funcionaron correctamente, no hubo fallas ni reportes, pero desconectó el freno de hombre muerto en una maniobra antirreglamentaria”, alegó el abogado Moral al recopilar los testimonios de los peritos que declararon desde marzo del año pasado en el juicios.
También recordó que el GPS indicó que la velocidad de entrada en los últimos 350 metros había sido de 26 kilómetros por hora, más del doble de los 12 reglamentarios, que según los peritajes Córdoba tampoco se encontraba ebrio.
Por la mañana, el otro grupo de querellantes patrocinado por García y Dalbon evocó las mismas pericias, en particular la causa dada por el maquinista al justificar la desconexión del sistema de freno de seguridad aduciendo que lo hizo “porque tenía el brazo o la mano cansada”. (Télam)