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Un acusado intentó entrar con una faca al tribunal

TENSION EN EL JUICIO POR EL FEMICIDIO DE ARACELI

Uno de los ocho imputados por el femicidio de Araceli Fulles, la joven de 22 años que fue encontrada ahorcada y enterrada en el distrito bonaerense de San Martín en 2017, intentó ayer ingresar al tribunal en el que se desarrolla el juicio con una faca y quedó detenido.
Se trata de Hugo Cabañas, uno de los imputados que llegó libre al debate iniciado el lunes, a quien antes de ingresar a la sala se le detectó en la revisación un arma blanca de fabricación casera, que escondía en sus ropas.
Es el segundo incidente inquietante en torno al juicio, ya que un día antes del comienzo del debate fue detenido otro de los imputados, Carlos Casalz, cuando fue a votar el domingo por las PASO.
Casalz está acusado de estar detrás de las amenazas que recibió la madre de la joven asesinada.
El juicio se celebra en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 3 de San Martín, y está a cargo de los jueces Martín Klobovs, Aníbal Bellagio, y de la magistrada Carolina Martínez.
Los imputados que llegaron a juicio son Casalz, Cabañas, Hernán Rodrigo Badaracco, Carlos Antonio Ibarra, Marcelo Escobedo, Daniel Alaniz y los hermanos Jonathan y Emanuel Ávalos.
Darío Badaracco, en cuya casa encontraron enterrado y cubierto con cal el cuerpo de la joven, fue asesinado en la cárcel en 2019.
De los acusados, sólo Casalz se encontraba detenido, mientras que los otros siete permanecían en libertad por un fallo de la Cámara de Apelaciones de San Martín de septiembre de 2017, en el que se argumentó que no pudieron obtenerse las pruebas necesarias para probar sus participaciones en el hecho.
La falta de los resultados de los peritajes, la mala conservación de las muestras recolectadas en el lugar del hallazgo del cuerpo y el sembrado de «falsas pistas», fueron los argumentos esgrimidos por el presidente de la Cámara, Carlos Hermelo.

Juicio.
Se espera que durante el juicio, cuya celebración está prevista hasta el próximo 7 de octubre, los jueces escuchen a más de 150 testigos.
Araceli Fulles había sido vista con vida por última vez el 2 de abril de 2017 y fue buscada intensamente desde entonces en el partido bonaerense de San Martín y alrededores.
Según se pudo establecer, estuvo reunida con un grupo de personas y habría participado de una fiesta, en la que habrían estado parte los acusados.
El jueves 27 del mismo mes, unos perros rastreadores encontraron su cuerpo desnudo y cubierto con cal debajo de un contrapiso, a unos 35 centímetros de profundidad, en la casa de la familia Badaracco.
La autopsia determinó que la joven murió por «asfixia mecánica» por «estrangulamiento a lazo» con un elemento compatible con precintos plásticos.
El principal sospechoso, Darío Badaracco, quien era hermano de Hernán, murió en abril de 2019 tras ser golpeado y obligado a tomar agua hirviendo durante una pelea entre reclusos en el penal de Sierra Chica.
Para la familia de Araceli, los siete acusados, junto al hombre fallecido, son responsables en distinta medida del femicidio.
Ricardo Fulles, padre de la joven, apuntó contra Casalz al señalar que es el dueño del corralón donde habrían matado a Araceli y consideró que fue él el autor material.
«Él fue quien le puso el precinto en el cuello que la terminó matando», expresó el hombre en declaraciones al canal de noticias TN, quien también mencionó las versiones de que Casalz le dio dinero a Darío Badaracco para que enterrara el cuerpo en su casa. (NA)