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Un manto de sal volvió a cubrir las costas del Lago Epecuén en Carhué

Un manto de sal comenzó a cubrir la costa del Lago Epecuén desde la llegada de las bajas temperaturas, lo que constituye un atractivo turístico extra de la época invernal y de cara al próximo fin de semana largo, en el que las autoridades esperan la llegada de visitantes.

Como sucedió al año anterior y tras el inicio de las bajas temperaturas, dicho fenómeno se puede observar sobre las costas del lago y las ruinas de Epecuén, a pocos kilómetros de Carhué, en el partido de Adolfo Alsina

El sulfato de sodio en combinación con las bajas temperaturas generó este fenómeno por el que cristales de sal cubren el suelo, sumado a la bajante en el lago por la falta de lluvias.

Dicha atracción turística permitió que este fin de semana, en el marco de la fase 3 de la emergencia sanitaria, vecinos de localidades de la región pasaran el día en Carhué para retratar el fenómeno.

La directora de Turismo de Adolfo Alsina, Vanesa Nebauer, dijo hoy a Télam que estaban muy contentos «porque año a año se incrementa la cantidad de sal que se va viendo en las costas, y este año mucho mayor que en 2020», lo que vinculan «directamente a que la laguna está mas baja por lo cual la concentración de sal es mayor».

«Eso hace que los vientos sur o sudoeste sumados a las heladas continúas y los días fríos que precipite todo el sulfato de sodio y que los vientos lo saquen a las costas, por lo que todas las orillas están llenas de lo que nosotros denominados nieve salada», agregó.

Nebauer sostuvo que el fenómeno también se puede apreciar alrededor de las ruinas de Epecuén porque «están en torno a la laguna completa» que tiene aproximadamente 40 kilómetros y ocupa unas 16.000 hectáreas.

«Está en casi todas las orillas», sostuvo al indicar que dicho fenómeno comenzó a aparecer «hace seis o siete años, cuando se empezó a ver un poco en algunos sectores y año a año cada vez más».

«Incluso este año se notó más sal que el año pasado», comentó e indicó que «los granos son más grandes que los anteriores».

La funcionaria dijo que el fenómeno comenzó en junio, «con los días de frío fuerte y con las heladas», por lo que estiman que «si continúa este clima se puede llegar a ver incluso hasta agosto».

«La laguna Epecuén, en este momento, tiene una graduación en torno a los 200 gramos por litro de cloruro de sodio, pero depende de las lluvias y de otros factores», explicó y señaló que durante el verano «fue un poco menos».

«Hay mucha sal en este momento por lo que en las vacaciones de invierno la gente va a poder verlo», agregó y precisó que «el sábado y domingo se comenzó a observar movimiento», con lo que esperan que «este fin de semana largo se incremente» con motivo del feriado de 9 de Julio.

Nebauer dijo que «viene mucha gente de la zona a pasar el día, a mirar este fenómeno y las ruinas, por lo que esperemos que se puedan alojar el fin de semana que viene y que signifique un rédito para los operadores turísticos».

Sobre las expectativas para el fin de semana que se aproxima sostuvo que «los operadores dicen que de a poco los turistas comenzaron a llamar», por lo que se espera que «sea un inicio de lo que pueda venir en las vacaciones de invierno».

«Estamos en fase 3, está permitida la actividad turística con los protocolos dispuestos para los alojamientos y en ámbitos públicos con aforo, distanciamiento, medidas de higiene y el permiso Cuidar», explicó.

Carhué, en el oeste de la provincia de Buenos Aires, a 520 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, posee 900 plazas hoteleras y es vecina al Lago Epecuén, reconocido en todo el mundo por las propiedades de sus aguas hipermarinas.

Este lago presenta en sus aguas una concentración de entre 180 y 200 gramos de sal por cada litro, más de cuatro veces la que se encuentra en el mar, lo que convierte al Lago en un «flotario natural» y hace que sus aguas sean solo comparables con las del Mar Muerto, en Oriente Medio. (Télam)