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Un registro para conductoras

MUJERES PODRAN INSCRIBIRSE PARA CONDUCIR OMNIBUS

El Programa para la Promoción e Inclusión de Mujeres en la actividad del Transporte Automotor presentado el martes habilitará un registro de aspirantes a conductoras de colectivos en todo el país, quienes serán capacitadas y estarán eximidas de pagar el trámite para obtener y renovar su licencia. «Vamos a implementar un Registro de Mujeres Aspirantes a choferes de colectivo absolutamente federal, a través de la plataforma de trámites a distancia y con el asesoramiento en las 44 agencias territoriales del Ministerio de Trabajo», afirmó Pamela Ares.
De profesión politóloga, Ares se desempeña como subsecretaria de Políticas de Inclusión del Mundo Laboral, y afirma que el objetivo es «construir una política nacional» para permitir el acceso de mujeres al sector automotor. «Es muy importante trabajar, no solo en el sostenimiento del empleo sino en la inclusión laboral, avanzando un paso más en un contexto de pandemia que afectó mucho al sector de las mujeres», analizó.
Una vez habilitado el Registro, la capacitación profesional de aspirantes estará a cargo de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). «Con UTA también acompañamos y financiamos la licencia Linti (Licencia Nacional de Transporte Interjurisdiccional) cuyo costo aproximado es de unos 30 mil pesos, también excluyente para mujeres porque a la hora de invertir dinero, quien está en situación vulnerable tiene otras prioridades», argumentó. Y Agregó que el apoyo económico incluirá la renovación de licencia para aquellas mujeres que ya la tienen.

Un 0,5 por ciento.
Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial, hay 1.537 licencias Linti otorgadas a mujeres, contra 346.150 de varones. Hasta ahora quienes querían incorporarse al Registro de Mujeres Aspirantes a Choferes de Colectivo (Remacc) debían obtener y renovar su licencia nacional de transporte interjurisdiccional. El Remacc fue creado en febrero de 2019, luego de una acción de amparo que ganó la chofer Erica Borda, pero hasta ahora sólo incluía a aspirantes del Area Metropolitana Buenos Aires (AMBA).
Borda fue patrocinada por la Defensoría General de la Nación (DGN) en un amparo individual y colectivo por discriminación contra mujeres que pretendían trabajar como choferes en el transporte público de pasajeros. El reclamo obtuvo respuesta favorable el 11 de octubre de 2018, mediante una sentencia de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo (Sala II) que condenó al Estado nacional por no establecer una reglamentación que contrarreste las desigualdades, y a las empresas del área metropolitana que se negaban a contratar mujeres.
El fallo dispuso que al menos un 30% del plantel de choferes de las empresas demandadas deberán ser mujeres y ordenó a la Comisión Tripartita de Igualdad de Trato y Oportunidades entre Varones y Mujeres en el Mundo Laboral (CTIO), del Ministerio de Trabajo, que elabore un listado de mujeres con licencia habilitante y que hayan expresado por escrito su voluntad de ser contratadas. Así fue creado el Remacc.

En todo el país.
A partir de ahora, esa política inclusiva se extenderá a los 24 distritos. Si bien la creación del nuevo programa había sido formalizada el 22 de junio, su presentación tuvo lugar el martes durante un acto celebrado en el Auditorio Islas Malvinas del Ministerio de Trabajo, al que asistieron el ministro Claudio Moroni, y sus pares Elizabeth Gómez Alcorta (Mujeres, Géneros y Diversidad) y Alexis Guerrera (Transporte).
Ares advirtió además que «resulta clave trabajar con el sector privado, y las empresas se tienen que convencer de que éste es el camino». Según la funcionaria, los cambios en el mundo del transporte automotor se vinculan a políticas estatales y empresariales y tienen impacto en el mundo sindical. En el AMBA «sólo el 3% de las afiliaciones a UTA son mujeres», contó Ares, y agregó que otra iniciativa en este plan será la integración de una Red de Empresas del Transporte Automotor por la Igualdad.
También recordó a otra pionera en reclamar su derecho a trabajar como chofer, la salteña Mirtha Sisnero, quien inició su reclamo en 2008 y logró un fallo favorable de la Corte Suprema reconociendo que era discriminada. Si bien su demanda habilitó a muchas otras argentinas para ser colectiveras, ella nunca pudo conducir un ómnibus. «No pasa lo mismo en el AMBA que en el resto del país, por eso lanzamos una política federal», concluyó Ares.