“Un intento de avance de la derecha”

EL MINISTRO CARLOS TOMADA DENUNCIO UN ATAQUE SOBRE LOS DERECHOS LABORALES

El ministro de Trabajo argentino, Carlos Tomada, aseveró que en la Organización Internacional del Trabajo (OIT) existe “un intento de fuerte avance de la derecha, al igual que en otros sectores, en procura de coartar los principios fundamentales”, aunque afirmó, sin embargo, que “el sindicalismo nacional tiene un fuerte protagonismo” en ese ámbito.
El sindicalismo argentino tiene un fuerte protagonismo en la OIT, aunque “la fuerza nacional en soledad no alcanza en ese espacio a partir de la complejidad del propio sistema del organismo laboral, que proviene de su especificidad tripartita”, puntualizó.
Para el funcionario, es preciso congeniar intereses nacionales a través de las representaciones de los Estados-naciones (grupo gubernamental) y posiciones entre trabajadores y empleadores, que también tienen sus especificidades por regiones.
“El problema es claramente regional. Las organizaciones de las Américas tienen la posibilidad de tener un peso mayor en la Confederación Sindical Internacional (CSI) y en otros organismos de trabajadores. La Argentina, sin duda, desempeñó a nivel sindical un fuerte accionar al respecto, pero no alcanza”, puntualizó.
Tomada dijo que el tema pasa por saber si “el movimiento sindical latinoamericano logrará fuerza para pesar en esa discusión. Es un elemento fundamental. Debe procurar que las representaciones empresarias pongan un poco de agua en el vino morigerando su posición, es decir, se trata de un doble movimiento para consensuar: acentuar la presión y disminuirla por otro lado”.

Representatividad.
En otro orden, el ministro de Trabajo aseguró que existen problemas de representatividad no solo en el sector sindical sino también en el empresario y solo podrán resolverse en “el desarrollo de una economía más productiva, para lo cual ahí sí resulta fundamental el diálogo social y la negociación colectiva”.
Al explicar qué es la OIT y su funcionamiento, Tomada aseveró que “es preciso diferenciar el organismo laboral de su llamada ‘Oficina’, porque son dos cosas bien distintas”, y subrayó que la primera sesiona de forma tripartita y, la segunda, es el grupo de burócratas al servicio de la entidad y su funcionamiento.
“En esta segunda instancia observo con seria preocupación el regreso de algunas tendencias.
En el último período de gestión del anterior director de la OIT Juan Somavia se había avanzado mucho en establecer una visión más política del mundo del trabajo y del rol de ese trabajo en la política. Hoy parece existir un concepto muy economicista por el reverdecimiento del neoliberalismo por sobre los derechos del mundo laboral y de su composición”, concluyó.

Noemí Rial.
La viceministra de Trabajo, Noemí Rial, aseguró ayer que durante doce años “el gobierno argentino mantuvo la misma posición en la Organización Internacional del Trabajo, porque los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner hicieron del empleo el eje de la política”.
Rial aseveró que la Argentina fue un país líder al establecer junto con la OIT los parámetros para definir el empleo decente, y también trabajó “muy bien” sobre el tema del empleo infantil.
“En comparación, para la OIT somos un país rico que trabaja muy bien en el mapeo de la desigualdad y de los niños en contingencia laboral. La Argentina es la primera nación que tiene una tipificación como delito del trabajo infantil. Ya hay una norma que, tarde o temprano, perforará la cabeza de quienes aún no entienden que es delito hacer trabajar a un menor”, advirtió.
La viceministra también sostuvo que el país mejoró la Ley de Infancia y Adolescencia, sacando el patronato, y mantuvo durante doce años el crecimiento del salario mínimo, en tanto rechazó las críticas de quienes afirman que la nación ‘no tiene estadísticas creíbles’ al señalar: “tengo las estadísticas de Trabajo”.

Recuperación Productiva.
Rial reseñó que en 2008-09 los funcionarios laborales explicaron en Ginebra el Programa de Recuperación Productiva, ya que la Argentina y Alemania fueron los dos únicos países que optaron por sostener el empleo en lugar de aumentar el subsidio por desempleo. (Télam)