Aborto: el debate, con final abierto

MARATONICA SESION EN LA CAMARA DE DIPUTADOS POR EL ABORTO LEGAL

El histórico debate por el aborto legal se extendió hasta altas horas de la madrugada y la votación se palpitó voto a voto. La diferencia entre los que apoyan el proyecto y quienes se oponen es mínima y oscila entre uno y dos votos.
La Cámara de Diputados debatía anoche la legalización del aborto en una sesión maratónica y en el marco de una tensa pelea voto a voto, que aún tenía un puñado de indefinidos y un final abierto.
Un conjunto de diputados definió su postura en las últimas horas hacia uno y otro lado pero todavía quedaba un pelotón de indecisos, por lo que el resultado era incierto: no se descartaba incluso un empate que obligue al presidente de la Cámara baja, Emilio Monzó, a definir la suerte del proyecto.
El conteo de votos variaba según la proyección que cada sector hacía sobre los indefinidos, pero casi todos coincidían en que la diferencia era de apenas uno o dos votos, ya sea para la aprobación o el rechazo del proyecto que propone la legalización del aborto hasta la semana 14.
Durante el transcurso de la sesión, que se extenderá hasta el jueves por la mañana, se develaron algunas incógnitas: el riojano Luis Beder Herrera (Bloque Justicialista) confirmó que votará a favor de proyecto, al igual que el santafesino Hugo Marcucci (Cambiemos) y el bonaerense José Ignacio de Mendiguren (Frente Renovador).
El catamarqueño Gustavo Saadi (Elijo Catamarca), que figuraba entre los indefinidos, votará finalmente en contra, adelantaron fuentes de su entorno, al igual que el riojano Danilo Flores (Justicialista) mientras que la santacruceña Roxana Reyes (Cambiemos) se definió a favor.
Quienes permanecerían indecisos son: Javier David (Justicialista), Gustavo Fernández Patri (FpV-PJ), Jorge Franco (Frente de la Concordia), Facundo Garretón (PRO), Inés Lotto (FpV-
PJ), Mirta Pastoriza (Frente Cívico por Santiago), Ariel Rauschenberger (Justicialista), Héctor Stefani (PRO) y Alejandra Vigo (Córdoba Federal).

A favor.
Al tomar la palabra en el recinto, el diputado de Cambiemos Daniel Lipovetzky (PRO), quien coordinó las audiencias públicas en su calidad de presidente de la Comisión de Legislación General, expresó: “Lo dijeron tres ministros de Salud de dos gobiernos distintos. La legalización del aborto mejora la calidad de vida de las mujeres argentinas”.
Lipovetzky también sostuvo que “no hay ningún artículo de la Constitución que prohíba la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo” y, en respuesta a los grupos llamados “pro vida”, agregó: “Nadie legisla por la muerte, todos legislamos por la vida”.
Su compañera de interbloque Brenda Austin (UCR) sostuvo a su turno que “la evidencia muestra que la criminalización fracasó, no evita que las mujeres aborten, por el contrario, agrava el problema”.
Daniel Filmus, del Frente para la Victoria, comparó el tratamiento de este tema con otros que se han dado en el pasado y expresó: “Miro la cara de los que votaron contra la Ley de Educación Sexual Integral y hoy se llenan la boca hablando de educación sexual. En ese momento decían que solo los padres podían dar educación sexual”, reprochó.
Por su parte, la diputada de Libres del Sur Victoria Donda intentó refutar a quienes sostienen que el aborto consiste en eliminar una vida y afirmó que “en un Estado de derecho los derechos humanos son progresivos”, tras lo cual agregó: “Si esto es tan claro, tan cristalino en los tratados internacionales, ¿por qué es tan difícil sancionar esta ley?”.

En contra.
La porteña Carmen Polledo, presidenta de la Comisión de Salud y referente del sector de Cambiemos que se opone a la legalización, afirmó que “hay vida desde el momento de la concepción” y agregó: “el embrión no es un órgano de la madre. No hay libertad de elección si no hay vida. Si nos equivocamos con esta ley, el daño va a ser irreparable”.
Por su parte, Carla Pitiot, del Frente Renovador, consideró que “no es una ley inocua, es una ley que nos define” como sociedad y, al referirse al argumento de que la legalización evitará las muertes de las mujeres de menores recursos en abortos clandestinos.
Ivana Bianchi, del bloque puntano Unidad Justicialista, expresó que con el aborto “lo que se va a destruir es una vida de un ser totalmente indefenso” y agregó: “Las muertes maternas no se solucionan con la disminución de los comensales, sino con la multiplicación del pan”.
A su turno, el jefe del bloque del PRO, Nicolás Massot, criticó que el proyecto propone “una legalización irrestricta” y consideró que lo que se está discutiendo es “el rol del Estado” y agregó: “Hablo desde una juventud que cree en la política para cambiar la realidad, no para que el Estado claudique, para que, porque la política fracasó, el camino fácil sea que no se note”. (NA)

Una jornada verde y celeste
Las vestimentas con detalles verdes de algunos diputados y los llamados de algunas actrices para tratar de sumar votos a favor de la legalización del aborto fueron algunas de las apostillas que dejó el debate en la Cámara de Diputados.
En el recinto, el color verde que identifica a la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito predominó en comparación con el celeste que adoptaron quienes se manifiestan “a favor de las dos vidas”.
Y es que, para empezar, los pañuelos verdes que aparecieron se ataron a los micrófonos de las bancas de cada legislador que se manifestó a favor de la legalización, además de que todas las legisladoras de esa postura lo lucieron en sus cuellos.
Por si eso fuera poco, tanto hombres como mujeres se vistieron de verde o incluyeron en su atuendo algún detalle de ese color, como la corbata que eligió Daniel Lipoveztky, uno de los referentes de la legalización dentro del oficialismo.
Lipoveztky no fue el único: también Victoria Donda, de Libres del Sur, optó por una delgada corbata verde oscuro que combinaba con su abrigo.
En contraste, fueron pocos los opositores a la legalización que se animaron a colgarse del cuello el pañuelo celeste, entre ellos estuvo la puntana Ivana Bianchi, de Unidad Justicialista.
No obstante, se intentó asegurar la pluralidad desde el inicio mismo de la sesión, cuando se eligió para izar a un legislador que estuviera a favor y otro en contra.

MILES DE MANIFESTANTES SIGUIERON LA SESION DIVIDOS POR UN VALLADO
Multitudinaria vigilia en el Congreso
Miles de manifestantes, en su mayoría mujeres y jóvenes identificados con pañuelos verdes y celestes se congregaron en inmediaciones del Congreso para realizar una vigilia a la espera de la votación.
En medio de una fuerte expectativa, miles de manifestantes a favor y en contra de la despenalización del aborto se concentraron ayer en las inmediaciones del Congreso Nacional para respaldar sus posturas y se preparaban para mantener una vigilia a la espera del desenlace en la votación.
A medida que avanzaba la noche, era incesante la llegada de militantes para ambas convocatorias, mientras se incrementaba el nerviosismo por la suerte que correrá la propuesta en la Cámara de Diputados.
La Plaza del Congreso amaneció completamente vallada, por la iniciativa del Gobierno de la Ciudad de separar las dos movilizaciones, quedando Rivadavia para la marcha por el aborto legal e Hipólito Yrigoyen para las expresiones que rechazan esa posibilidad, aunque la multitud desbordó los alrededores del edificio legislativo.
La sesión en la Cámara baja comenzó pasadas las 11.00 y en ese momento ya habían comenzado a reunirse militantes a favor de la despenalización, que tenían como horario formal de convocatoria las 12.00.
En las primeras horas de la tarde, mientras el histórico debate transcurría en el recinto, la avenida Rivadavia ya estaba colmada de asistentes, al igual que Callao, donde se montó un escenario a la altura de Juan Domingo Perón y la marea de gente continuaba hasta Corrientes.
El verde que identifica a la campaña a favor de la interrupción voluntaria del embarazo estuvo presente en cada uno de los asistentes, que llevaron pañuelos, los rostros pintados y eligieron vestirse con cada prenda de ese color que hubiera que sus placares.
Mujeres de todas las edades -pero en su mayoría muy jóvenes-, hombres y niños compartieron la fría jornada porteña entre banderas, música y mucho mate.
“La única muerte que queremos es la del patriarcado” y “Ni madre por deber, ni muerta por abortar”, fueron algunas de las frases que se plasmaron en carteles y pancartas.
Los “indecisos” que se inclinaron por votar a favor en las últimas horas y los conteos que empezaron a ser optimistas para el proyecto contribuyeron a generar un clima de festejo y expectativa entre los que se manifestaron por la despenalización, un aliciente a la espera de la vigilia que se preveía helada, con temperaturas que rondarían los 5 grados.

Provida.
Del otro lado de las vallas, con los casi cien metros de la plaza de por medio, los grupos “provida” comenzaron a reunirse pasado el mediodía pero con menor participación, ya que la convocatoria formal fue para las 18.00.
El escenario, donde se desarrollaba el evento denominado “Salvemos las dos vidas”, se montó sobre la avenida Entre Ríos y su intersección con Moreno, con la participación de la conductora Viviana Canosa.
Los primeros en llegar se agolparon en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, donde corearon canciones en contra del proyecto y le reclamaron a los legisladores no acompañar la interrupción voluntaria del embarazo.
“Diputado, diputado, no te lo decimos más, si aprueban el aborto, mucha gente morirá”, fue la letra de uno de los temas que interpretó un grupo de jóvenes con banderas argentinas y globos de color rosa.
Además, una constante entre los participantes fue el pañuelo celeste con la inscripción “Salvemos las dos vidas”, que tuvo muchos menos vendedores ambulantes que el de la Campaña por el Aborto Legal, ambos a un valor de 50 pesos.
“Hoy levantamos la voz, por los que no tienen voz” y “Sea legal o ilegal, el aborto mata igual”, fueron otras de las consignas en contra de la despenalización.
Los contrarios al aborto, muchos de ellos fieles de la Iglesia católica, se reunieron en grupo, se abrazaron y rezaron para que el proyecto no pase la votación de Diputados.
Entre las agrupaciones convocantes estuvieron Provida, + Vida, Jucum y Marcha por la vida, entre otras, que montaron carpas y organizaron distintas actividades como ecografías en vivo y exposiciones. (NA)

Apoyo de organismo de la ONU
El Grupo de Trabajo de la ONU sobre la cuestión de discriminación contra la mujer en la legislación y la práctica envió ayer una carta a la Cancillería, en la que enfatizó que penalizar el aborto “instrumentaliza los cuerpos de las mujeres, niega su autonomía y pone en peligros sus vida y su salud”.
“Le escribimos para felicitar a su Legislatura por su consideración de un proyecto de ley que despenaliza la interrupción del embarazo en las primeras catorce semanas, y para instar a que aprueben dicho proyecto. Acogemos con beneplácito la importante medida que se está tomando para garantizarle a las mujeres todos sus derechos humanos”, comenzó la carta dirigida al canciller Jorge Faurie.
Al respecto, el organismo remarcó que “la penalización del aborto y la falta de acceso adecuado a los servicios para la interrupción de un embarazo no deseado constituyen discriminación basada en el sexo”, en contravención del artículo 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ratificado por la Argentina el 8 de agosto de 1986 y el artículo 2 de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer, ratificado por Argentina el 15 de julio de 1985.
Además, insistió en que, “de acuerdo al derecho internacional de los derechos humanos, no son permisibles los argumentos religiosos para impedir la adopción de proyectos de ley porque esto violaría el derecho humano a la libertad religiosa”.
“En su informe al Consejo de Derechos Humanos sobre la salud y la seguridad de las mujeres, el Grupo de Trabajo enfatizó que penalizar la interrupción del embarazo instrumentaliza los cuerpos de las mujeres, niega su autonomía y pone en peligro sus vidas y su salud”, indicó la nota, que llevó la firma de la presidenta del Grupo de Trabajo, Ivana Radicic.
Y agregó que “el tratamiento del aborto como una cuestión penal a menudo produce consecuencias colaterales dañinas, incluido el encarcelamiento de mujeres que han tenido abortos espontáneos, así como la estigmatización de la mujer lo que a su vez produce más discriminación y abuso”.
“Además, la prohibición del aborto autoinducido causa aún más daño a las mujeres económicamente desfavorecidas, cuyos recursos limitados incrementan sus posibilidades de embarazos no deseados”, completó.

ARIEL RAUSCHENBERGER, DEL PJ PAMPEANO
El voto más solicitado
Al cierre de esta edición solo el diputado del PRO, Martín Maquieyra, había expresado su opinión en el recinto del Congreso de la Nación durante el debate por la despenalización de la interrupción voluntario del embarazo. Anticipó que no apoyaría el proyecto. Sostuvo que en este debate “tenemos dos derechos que se chocan y se cruzan: el derecho de la mujer a disponer de su cuerpo, sobre el que tenemos que profundizar, pero que no puede chocar contra el derecho a la vida del niño por nacer”.
En uno de los recintos del Congreso, el diputado Sergio Ziliotto (PJ) también anticipó su voto, en este caso a favor. “Es imprescindible abordar el tema de la interrupción voluntaria del embarazo como el grave problema social que es, y darle una respuesta desde la salud pública, una urgente respuesta y resolverlo con una presencia activa del Estado que termine con el escenario actual de desigualdad social”, afirmó.
En el centro de las miradas estaba el diputado Ariel Rauschenberger, que no dio señal alguna de cuál sería su posición. Su voto era uno de los que podía inclinar la votación hacia uno u otro lado.
Daniel Kroneberger (UCR) se aprestaba a votar por el si mientras que Melina Delú (PJ) lo haría por el no.