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EL OFICIALISMO PREOCUPADO Y SIN LUGAR PARA LA "AVENIDA DEL MEDIO"

A poco más de un año de los próximos comicios presidenciales, Cambiemos ve a la exmandataria como la “rival a vencer”. La líder de Unidad Ciudadana tiene un piso de más del 30 por ciento.
Pasados más de dos años y medio de mandato de Mauricio Macri, los augurios sobre la declinación política del kirchnerismo fueron revisados por el oficialismo y ahora ven a Cristina Fernández de Kirchner como la principal contendiente para el 2019, sin espacio para el surgimiento de una tercera fuerza que rompa con la polarización.
El razonamiento que un miembro de la “mesa chica” del PRO -al que NA tuvo acceso- imaginaba a comienzos del mandato de Mauricio Macri era que a medida que el 2015 fuera quedando más distante en el espejo retrovisor, la influencia de Cristina Kirchner sobre el electorado iba a menguar aceleradamente, hasta convertirse en una expresión residual del sistema político.
En esa ecuación, el lugar que el kirchnerismo iba a dejar vacante en el campo opositor iba a ser cubierto por el llamado peronismo “racional” con referencia en los gobernadores y en el Frente Renovador de Sergio Massa.
El paso del tiempo le demostró a este alto referente de Cambiemos que el pronóstico era errado: el peronismo “responsable” nunca pudo afirmarse ni ganar espesura política, mientras que la líder de Unidad Ciudadana logró consolidar un piso electoral que calcula en “más del 30 por ciento”.
“Todo lo que pensaba que iba a pasar no pasó. Vamos camino a repetir la polarización. Ellos (Unidad Ciudadana) tienen un piso de más del 30 por ciento y nosotros estamos en 35, pero es imposible pensar en la reelección si primero no logramos ordenar la situación económica”, sostuvo el referente oficialista.
Para el integrante de la mesa chica de Cambiemos, “es muy difícil que Cristina no se presente como candidata con esos números, porque aunque pierda la elección es todo ganancia para su espacio político”.

“Revalidar en casa”.
En su análisis, los intendentes que en algún momento podían mostrar grises en su comportamiento electoral, terminarán alineándose a alguno de los dos polos (Cambiemos o Unidad Ciudadana) fruto de la necesidad política de revalidarse en sus territorios.”Sino, les va a pasar como a (Gabriel) Katopodis (intendente de San Martín), que el año pasado probó con el experimento de (Florencio) Randazzo y le fue muy mal”, evaluó.
A su vez, predijo que va a haber poco margen para los matices: “Cuando el kirchnerismo te coopta, te convierte en un kirchnerista más, no es que les permite mostrar diversidad; y lo mismo pasa con nosotros”.
Pese a dar por sentado un escenario de polarización de las preferencias electorales, la fuente consultada no visualiza un peronismo unificado como adversario, ya que sostiene que el massismo y el peronismo federal -que ya tiene a Juan Manuel Urtubey como potencial candidato- reeditarán la idea de la “avenida del medio”.
Sólo que esta vez, vaticina, esa avenida no será “tan ancha” sino más bien “testimonial”, sin chance de pelear por un lugar en el eventual balotaje.
Para el dirigente, la situación económica impide a Cambiemos ampliar su “base política”, algo que sostiene que sí hubiera sido posible en tiempos de mayor “legitimidad social”.
Enfrente se parará el kirchnerismo como columna central de una coalición que también incluiría al PJ bonaerense, los Rodríguez Saá, buena parte del sindicalismo, el Movimiento Evita y otras organizaciones sociales, varias fuerzas de centroizquierda y, por lo que dejan entrever los últimos movimientos políticos, un sector minoritario del Frente Renovador (Felipe Solá y Daniel Arroyo, entre otras figuras). (NA)