Inicio Emprendedores "Pinche Cabrón" sublima remeras de alta calidad y con diseños originales

«Pinche Cabrón» sublima remeras de alta calidad y con diseños originales

Arturo Dietz creó «Pinche Cabrón», su propia marca de indumentaria. Sublima remeras de alta calidad y con diseños originales. Una apuesta emprendedora que nació al inicio de la pandemia y que hoy está en pleno crecimiento.

«Ya nadie va a escuchar tu remera» es el nombre uno de los tantos himnos ricoteros, esas canciones que dejó como legado Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Y aunque ni el Indio Solari ni Skay tienen nada que ver en el emprendimiento, Arturo Dietz encontró en esa prenda tan usada un lugar para desplegar sus ganas de emprender. De hacer y de poner su sello de originalidad. De transmitir lo que él buscaba de adolescente y le costaba conseguir, y ahora lo hace en su propia casa.

«El año pasado, cuando fue la etapa más dura del encierro por la pandemia, me puse a pensar mil cosas para poder hacer. Trabajo desde hace 11 años en una agencia de venta de autos y aunque tengo un sueldo fijo gran parte de los ingresos económicos son por las comisiones de ventas. Pero durante casi tres meses no se pudo trabajar porque la agencia no abría así que tuve que buscar otra salida», cuenta Arturo (40) sobre el germen de Pinche Cabrón.

Arturo Jorge Luis Dietz Giménez, tal sus nombres y apellidos completos, tiene un perfil de diseñador, siempre tuvo atracción por la indumentaria y luego de un buen tiempo de búsqueda se dio cuenta hacia dónde podía apuntar su camino emprendedor.

«Durante cuatro años estuve trabajando en Graboshop, un lugar donde hacen diseño gráfico, y además estudié en General Pico programador en sistemas así que tengo bastante conocimiento. Y la verdad que siempre me gustó la indumentaria, el diseño y esas cosas, así que reuní todas esas ideas y arranqué con las remeras. Fue una decisión más que nada impulsada por la situación que generó la pandemia, pero a veces uno nunca se imagina cuándo es el momento así que en ese sentido bienvenido sea que haya sido en estas circunstancias».

Luego de tomar la decisión, Arturo se compró una máquina sublimadora de poliéster y comenzó a hacer diseños propios. Algunos los busca en la web y luego los modifica para dejarle su sello. Apunta a la variedad y que sean remeras que distingan, que tengan un estilo y un idioma propio.

«Al poliéster le sumé el algodón porque -sobre todo los hombres- usamos más eso, me gusta mucho el algodón. Con el tiempo aprendí un poco a buscar proveedores hasta que encontré uno muy bueno, con una excelente calidad de remeras que no achican ni destiñen, tanto que yo no compro más para mí en otro lado sino que me las hago yo mismo. Lo que fabrico y vendo es de alta calidad, esa es la idea base del emprendimiento», detalla el responsable de una marca que también encontró el nombre mientras estaba vigente el confinamiento más estricto.

«Durante esa etapa en que no se podía salir a ningún lado, con mi novia mirábamos muchas series mexicanas y españolas, y buscando el nombre salió esa combinación del dialecto mexicano. Me gustó y lo adopté, creo que es una buena identificación», describe Arturo que, gracias al éxito de sus remeras, ya inició los trámites para registrar la marca.

«Tengo todos los papeles y los trámites avanzados para registrarla a mi nombre, creo que es un buen paso hacia adelante. Si bien hace poco comencé, nunca imaginé que podía irme tan bien, es algo que te va llevando, casi que te obliga a planear un crecimiento, así que trato de hacer las cosas como para no dejar ningún detalle afuera. Me genera mucha satisfacción hacer lo que hago entonces me impulsa a ir sumando más cosas».

Originales.
En Pinche Cabrón hay distintas temáticas, personajes, hechos. Todo se puede ver reflejado a través de diseños hechos con total dedicación y originalidad, un combo que le permite a Arturo proyectar hacia adelante.

«Por suerte me va muy bien, terminó siendo algo muy lindo y si vos tenés un diseño específico que querés, yo lo hago, no hay ningún problema. Cuando era chico y quería una remera específica no la encontraba acá, así que la mandaba a pedir a Buenos Aires, pero cuando llegaba muchas veces me pasaba que era chica o desteñía o se achicaba con el lavado. Todo eso en Pinche Cabrón no pasa», asegura Arturo, convencido de la calidad de lo que ofrece y vende.

Las remeras son desde el talle S al triple XL («por ahora no tengo como para niños pero puede ser algo a hacer en el futuro», dice Arturo). Y según agrega, «salen mucho los diseños de bandas de rock, de películas, de series. También hay futboleras y de básquet». En todas, el responsable de ‘Pinche’ busca darle su toque original con la mejor calidad.

«La gente mira lo que publico y de ahí pide o propone su propio diseño. Es algo que me gusta mucho hacer, me pongo a trabajar todos los días con la máquina y me da una enorme satisfacción porque es un trabajo enteramente mío. Ver a alguien que anda con una remera que hiciste vos es muy lindo», cuenta Arturo que recibe consultas y pedidos en el WhatsApp 2954 226215.

En expansión.
Si bien ya recibió consultas de negocios, aún mantiene la venta individual. Pero si la demanda así lo impone será momento de expandirse hacia una producción mayorista, incluso para salir fuera de la provincia.

«Cuando salgo de mi trabajo diario me vengo a casa (en el barrio Procrear de Santa Rosa) y arranco con la máquina y los sábados todo el día. Es un laburo que me incentiva mucho y lo bueno es que tiene muchas posibilidades de crecer. Las alternativas que se abren son muy amplias porque en indumentaria y diseño, cuando se combinan, el universo es muy grande», dice Arturo que, si bien no hace remeras que se puedan escuchar, como describía Patricio Rey, dicen mucho a través de su imagen. Y lo dicen con un buen acento ‘Pinche pampeano’.