Alfalfa: nuevo paradigma de la zona bajo riego

SOSTENIDO CRECIMIENTO DE LA PRODUCCION EN LA PAMPA

El titular del Directorio del Ente Provincial del Río Colorado, Enrique Schmidt, encabezó esta semana, en representación del Ministerio de la Producción del Gobierno de La Pampa, la firma del convenio con la empresa Proarco Patagonia, productora de alfalfa. La firma cumplimentó el proyecto de las primeras 500 hectáreas donde hay 40 desarrolladas con un sistema de regadío por aspersión horizontal, mientras que en el resto han ubicado 4 (cuatro) pivots, donde funcionan con un riego por ese sistema. A su vez, y dentro de este proyecto, Proarco presentó otro donde están avanzando con la colocación de energía eléctrica para continuar instalando los pivots correspondientes. El anuncio fue dado a conocer por el titular del EPRC, quien manifestó que “la empresa tiene una amplia experiencia en la tierra veinticinqueña a partir de su incursión en el cultivo de zanahorias, cebollas y papas, pero por razones de índole externas a sus acciones impidieron continuar con ese desarrollo”. Es por eso que ahora Proarco le presta atención al cultivo de la alfalfa o a producciones forrajeras “que son más tecnificadas y se adaptan mucho más a lo que es la región”, dijo.
Enrique Schmidt dialogó este miércoles con el programa “Aunque parezca tarde” (Radio Noticias 99.5) donde explicó algunas cuestiones técnicas sobre el convenio que firmó la empresa patagónica con el Gobierno de La Pampa. También aseguró que la alfalfa viene creciendo tanto en su cultivo, como en su comercialización.

Muy buenos resultados.
En diciembre se cumplirán tres años de gestión del Gobierno provincial y en ese marco el EPRC ha venido desarrollando distintos proyectos productivos. Algunos están en funcionamiento, mientras que otros en etapa de comenzar; y en este caso algunos ya han cumplimentado el 70%, por lo cual ya pueden acceder a la escritura. En ese sentido Shmidt dijo que “en un sistema productivo donde no hay riego se pueden tomar determinadas decisiones de hacer un tipo de cultivo u otro tipo de cultivo. Como estamos hablando de riego, hay una distribución de agua y esa agua es la cantidad que demandan los cultivos”, y agregó que “eso exige un ordenamiento permanente de los cultivos que se van a practicar, en este caso se ha hecho experiencia en horticultura, en alfalfa, y es en alfalfa donde se están obteniendo muy buenos resultados tanto productivos como comerciales”, sostuvo Schmidt.
Es que a partir de la alfalfa surge rápidamente en 25 de Mayo la posibilidad de que empresas en paralelo trabajen con las distintas modalidades para comercializar el producto, en este caso megafardos, cubitos o pellets. “Lo hacen de acuerdo a las exigencias del mercado, lo bueno es que en 25 de Mayo hay producción suficiente como para completar esa demanda. Incluso hay uno que produce pasto exclusivamente para consumo de los zoológicos del país bajo un sistema de certificación y buenas prácticas”, graficó el funcionario.

Mejor aprovechamiento.
En este sentido, el entrevistado confió que “una alfalfa en esa zona recibe un régimen de lluvia de 3.000 milímetros anuales, es una producción muy requerida, a los animales les apetece y el producto es demandado. Todo lo que se ha hecho en producción se va en demanda”, aseguró.
Para lograr ello, se han colocado 42 pivots de riego, y ahora idealizan colocar al menos una decena más para el próximo año. “Es una tecnología muy utilizada en todo el mundo, y es un sistema que funciona con gotas más pequeñas y la permeabilidad de la gota hace más eficaz al momento de cuidar el agua”, dijo el presidente del EPRC y agregó que con dicho sistema de riego se utiliza menos agua y se logra mayor producción.
A su vez reconoció que “hay un salto cualitativo y cuantitativo, más allá de que aún falten algunas inversiones para aumentar la eficiencia de producción por hectárea. El desarrollo, en conjunto con el INTA, de un sistema de aspersión mucho más eficiente con una disminución del uso de energía y aumentando el mejor aprovechamiento del agua por parte de los cultivos, nos ha brindado un nuevo escenario y eso ha despertado que hoy se estén desarrollando 10 proyectos productivos en la región, en el área de riego, más lo que está empezando a funcionar en el área industrial”, sostuvo.
-¿Cómo es el vínculo con la empresa?
Proarco recibió como un sistema de comodato, un boleto de compraventa, donde se responsabilizaron a hacer una serie de inversiones. Las inversiones que han colocado sobre la superficie de 500 hectáreas (que ronda los 2.400 y 2.600 dólares por hectáreas) que significan la colocación de sistematización, la puesta en marcha del sistema de riego, la colocación de bombas, el desarrollo de lugares para la vivienda del personal, las instalaciones de las líneas eléctricas, todo lo necesario para poner en producción un bosque nativo (jarilla o alpataco) y convertirlo en un área donde está produciendo 17 mil kilos de alfalfa o 40 mil kilos de cebolla.
La empresa viene con un programa, se los analiza desde el ente (EPRC), se hace un seguimiento con el INTA por cualquier situación técnica y de esa manera, si la empresa mantiene el patrón de inversión, se van cumpliendo los procesos y en este caso ya se completaron el 70% de las inversiones. Las empresas son generalmente de capitales nacionales, capitales locales, que son muchos de la zona.

Una utopía
Consultado sobre la posibilidad de que haya capitales interesados en la producción de alfalfa con sistema de riego en la zona veintecinqueña, Schmidt indicó que “el inversor pampeano no se imagina esta necesidad de tener un cultivo, no nos imaginamos vender esta alfalfa en el extranjero, parece una utopía porque nunca se vendió”.
“Hay que tener las puertas abiertas y los que quieren arriesgar y están convencidos de ello, bienvenido sea. Sea capital pampeano o regional, hay que estar convencidos en asumir el riesgo. Hay que recordar que los primeros colonos que hicieron la zona del sauzal comenzaron con eso, algunos tuvieron logros, otros no”. En este sentido confió que “estamos casi acercándonos a la producción de maíz forrajero en volumen de pasto. Hay que estar preparado. Obviamente el riego tiene su costo”.
En su diálogo Schmidt hizo hincapié en la mano de obra necesaria y aseguró que, “una hectárea de alta producción de alfalfa cada 30 hectáreas necesitamos una fuente directa de mano de obra. El volumen de producción demanda mejor tecnología, pero ello demanda mano de obra calificada, no menos mano de obra. Entonces esa mano de obra calificada se tiene que respetar. El sistema actual, que se está repensando, la alfalfa se corta, queda en el piso, hay que esperar que se seque y eso hace perder dos cortes” y es por ello que “las empresas invierten en un sistema que se deja de regar en la noche, a la mañana se recolecta y luego se traslada a un lugar de almacenamiento donde se hace secado y acondicionamiento especial. Eso genera un ingreso mucho mayor por unidad de superficie de tiempo. Pero para eso se necesita mano de obra especializada”.