Inicio La Arena del Campo Caen los rindes del maíz y girasol un 10% y 20%

Caen los rindes del maíz y girasol un 10% y 20%

ALERTA: "LA COSECHA MAS DIFICIL DE LA HISTORIA"

La Bolsa de Cereales de Bahía Blanca estimó una producción de 1,01 millón de toneladas de girasol, cifra 20 por ciento menor que la campaña anterior, con un rinde promedio de 1.900 kilogramos por hectárea en las áreas que comprende a los distritos del oeste, suroeste, centro y sur de la provincia de Buenos Aires y un sector de La Pampa. El maíz, esas mismas zonas, también se estima un retroceso en el rinde, aunque en este caso del 10 por ciento.
En el segundo Reporte Agrícola de marzo elaborado por el Equipo de Estimaciones Agrícolas de la entidad bursátil, el organismo explicó que la disminución es «consecuencia de la reducción del 8 por ciento en el rendimiento estimado y la caída del 12 por ciento en la superficie cosechada, con respecto a la campaña pasada». «La sequía y tormentas de granizo en zonas puntuales fueron las causas de la reducción del área cosechable», puntualizó la Bolsa bahiense.
Por otro lado, sobre la situación actual de los sembríos, se indicó en el informe que el «»el 55% de los lotes se encuentra en madurez, mientras que el 45% restante ha sido cosechado». Y se agregó: «Las precipitaciones registradas durante la segunda y tercera semana de marzo retrasan la madurez y las labores de cosecha del cultivo».

Rinde en kilos.
En cuanto al rinde estimado se informó que «se espera un promedio regional de 1.900 kilogramos por hectárea, un 8 por ciento por debajo de la media del ciclo 2018-2019», que en ese caso rondó en los 2.100 kilos. En el caso de la zona norte el documento indicó que «se estima un promedio de 2.400 kilogramos por hectárea, mientras que en la zona centro, 1.850 kilos».
Por su parte en la zona sur la entidad estimó el rendimiento en «1.100 kilogramos por hectárea» al agregar además que los departamentos pampeanos de Atreucó y Capital «se destacaron con rindes de 1.600 y 1.400 kilos».
«Los efectos de la sequía fueron más intensos en los partidos de Bahía Blanca y Coronel Rosales donde se proyectan rindes inferiores a 800 kilogramos por hectárea», agregó el documento.

El maíz, también.
La Bolsa bahiense también vaticinó una caída en la producción de maíz para las áreas de Buenos Aires y La Pampa. En este caso, estimó que para la actual campaña una producción de 5,56 millones de toneladas de maíz, 10% menor que la anterior y con un rinde promedio por hectárea de 6.300 kilogramos.
Así se desprende del último reporte agroeconómico elaborado por la Dirección de Estudios Económicos de la entidad, según el cual el 75% de los lotes se encuentra «finalizando el llenado de grano» y el restante 25% «en madurez».
«Las precipitaciones de mediados de marzo permiten mantener la condición del cultivo entre buena y muy buena», agregó el informe.

Nivel nacional.
En cuanto a nivel nacional la entidad informó que «el avance de la cosecha cubre el 15,8% de las 6,3 millones de hectáreas implantadas» y la producción estimada «es de 50 millones de toneladas». La recolección se encuentra demorada, básicamente «como consecuencia de la falta de piso en sectores de la provincia de Buenos Aires y Santa Fe», agregó el documento.
En el Núcleo Sur, en tanto, «se observan cuadros con excesos hídricos retrasando la cosecha», mientras en «el Centro-Norte de Santa Fe culminó la recolección de lotes tempranos». «En la región del NOA, las lluvias mejoraron las reservas hídricas y en el NEA los cuadros transitan la etapa de definición de rindes», añadió la bolsa. Informó por último que en Córdoba la cosecha de lotes tempranos mostró «muy buenos rindes».

Cosecha más difícil.
«Argentina empieza a transitar lo que será la cosecha más difícil de su historia, más allá de estas lluvias que paralizaron la actividad y han dejado fuertes excesos hídricos en las áreas más afectadas», destacan desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en el informe semanal para la zona núcleo.
La cosecha está apenas en su inicio, se han recolectado poco más de 1 millón de hectáreas de maíz y casi 900 mil hectáreas de soja en un contexto muy complejo.
Desde GEA advierten que la actividad de cosecha en medio de la cuarentena por el coronavirus ha desatado un combo de dificultades en el traslado y el almacenaje que está dejando muy en claro que el costo que tendrá esta cosecha será muy diferente del que se planificaba hace un mes atrás.
«Si bien todo esto relega por completo la posibilidad de pensar en la próxima siembra, el trigo puede volver a ser un cultivo fundamental para hacerse de recursos en un año con tanta incertidumbre financiera. En medio de este contexto, estas recientes lluvias junto a los pronósticos de un otoño con lluvias normales dan la posibilidad de entrever luz al final del túnel», concluyen.