Chiesa admite que el mercado no funciona con la leche

CRISIS TAMBERA

Cientos de productores lecheros se congregaron el pasado 11 de octubre frente a las plantas de la firma La Serenísima en las localidades bonaerenses de Trenque Lauquen y General Rodríguez, a los fines de hacer visible la crisis en la que se encuentra inmerso el sector. Acompañados por entidades ligadas a otros ámbitos del agro, los lecheros exigieron que el reclamo sea tenido en cuenta como “del campo” en su totalidad y se declararon en “estado de alerta”. Una de las quejas que más se hizo sentir fue que las grandes cadenas comerciales son las que fijan el precio del producto. En la actualidad las empresas lecheras pagan a los productores 8 pesos por litro de leche, cuando por lo menos debería estar a 11 pesos, mientras que un sachét de leche en el supermercado oscila entre los 24 y 28 pesos. Como si fuese poco durante aquel cierre de semana fueron muchos los productores que se vieron obligados a transportar vacas lecheras para que sean vendidas en el Mercado de Liniers (ingresaron poco más de 350 animales), aún cuando horas antes habían sido explotadas para la producción de los tambos.
En este contexto de incertidumbre para el sector, el presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), el pampeano Dardo Chiesa, dialogó el jueves con el programa radial “Aunque parezca tarde” (Radio Noticias 99.5) y brindó detalles de la crisis que abarca a dicho sector; cómo es la formación de precios y se refirió también a la existencia de una posición dominante en las negociaciones que tiene en la cima de la pirámide a los supermercados; luego se ubica la industria y en el fondo se halla el productor.

Sin mercado.
En sus palabras el entrevistado confió que “el sector no tiene precio” y explicó que “no alcanza el precio, pero además no hay un mecanismo de construcción del precio porque la lechería no tiene mercado”. En ese sentido ejemplificó que si un productor quiere saber cuánto vale el novillo va al Mercado de Liniers, o a la feria del pueblo o de la zona. Lo mismo ocurre con los cereales que tienen sus pizarras propias… “pero la lechería no tiene nada”, aseguró.
“La leche se va del campo y el productor no sabe cuánto ni cuándo va a cobrar. A esto hay que revertirlo porque es una negociación en la cual las capacidades de negociación entre el que entrega y recibe la leche son dispares”, sostuvo Chiesa.
Es cierto que desde las entidades que conforman la Mesa de Enlace solicitaron al Estado que intervenga, pero de acuerdo a las palabras del dirigente “el Estado nos dice ‘no vamos a intervenir entre las relaciones entre privados'” y agregó que “pero no queremos que el Estado ponga precio. Queremos que ayude a construir un mercado dentro del cual el productor pueda defender lo que vale su leche”.

Debajo del costo.
El Comité de Integración Latino Europa-América (CILEA) – una asociación que agrupa organizaciones profesionales de Ciencias Económicas y Contables de países europeos y americanos de raíz latina- interviene en la formación de precios aunque -de acuerdo con Chiesa- “está tergiversado porque saca el precio promedio” y explicó que “en el precio promedio incluye a los grandes tambos que, si se los pondera por litro, son a los que más le pagan. Por ejemplo si tenes 500 tambos y tenes 50 tambos grandes, que a lo mejor están pagando 9 pesos o 9,50 pesos, en lo que se paga por litro influye mucho pero que en lo que se paga por tambo no”. “Hay que trabajar en el valor más frecuente de pago y ahí se cae a la cuenta de que los tambos están trabajando por debajo del costo”, aseguró.
En este sentido manifestó que esta discusión ya ha sido tratada con el subsecretario nacional de Lechería, Alejandro Sanmartino, y que no han podido despegar, lo que generó “gran frustración”.
-¿No hay interés por el producto?
-Interés hay, pero hay un interés sesgado hacia la industria. Para nosotros se interesa favorecer a la industria, favorecer su posición sin importar cuantos tambos crezcan. Hay abuso de posición dominante de los supermercados sobre las industrias y abuso de posición dominante de las industrias sobre los productores. Esto lo quisimos denunciar frente a la Comisión de Defensa de la Competencia, pero no tiene alcance porque te exigen que presentes casos de un productor que fue perjudicado y estas cosas son muy difíciles de demostrar en papeles para que un Tribunal lo juzgue.
Pero es lo que está pasando en el mercado donde el productor está trabajando 1 (un) peso por debajo del costo. Y en la cadena consideramos que del productor a la góndola ese peso existe y con creces, como para que el productor -por lo menos- no pierda.

Sector complicado y con números cerrados
Durante el diálogo Chiesa fue consultado sobre la actualidad del sector, de cómo se encuentra el campo en general y disparó que “el sector está complicado”. En este sentido graficó que “el campo es la caña de azúcar y el arándano de Tucumán; el ajo de Mendoza; la lana de la Patagonia y los cultivos y la carne de la Pampa Húmeda. A todos nos impacta distinto”.
“Hay determinados tipos de producciones como maíz, soja y trigo que tienen mercados dolarizados y que pueden salir hacia la exportación, pero hay productos como la leche y la carne que el 85% es consumo interno, o como otras producciones en las que los productores dicen gastamos en dólares y cosechamos en pesos”, confió el dirigente y se quejó porque “nos está matando la tasa de interés, hay que encontrar otros mecanismos que en el pasado existieron, pero hoy está complicado para muchos sectores” y agregó que la producción porcina “está muy mal”, incluso, a su entender, “diría que está peor que la leche”.
En cuanto a lo que refiera a Economías Regionales, Chiesa indicó que “lo que va a consumo interno está bastante complicado. La producción de uva Malbec, por ejemplo, se lo están pagando al productor a septiembre del 2019. Nosotros pedimos que el Estado participe, y nos dicen que no se van a meter en relación entre privados. Así no va a quedar nadie. El tema es complicado y los números están muy cerraditos”, concluyó.

Exención de bienes personales
El miércoles pasado se llevó a cabo una Reunión de mesa hídrica en Trenque Lauquen, de la cual participaron el presidente de la Nación, Mauricio Macri y la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, y entidades que conforman la Mesa de Enlace. En este sentido Chiesa dijo que se tocaron varios temas, como la ley de semillas, el tema de manejo, competitividades, mientras que “nosotros planteamos el tema de impuestos, que es una cuestión que a nivel nacional complica mucho”. En este sentido contó que “se pudo frenar el tema de bienes personales para el sector agropecuario y nos preocupaba mucho la creación de una Comisión Nacional de Evaluación Inmobiliaria que pretende dar lineamiento a la provincia sobre las variaciones fiscales y que no tiene ningún tipo de representación nacional en los productores”.