Crece el stock ganadero y cae el consumo de la carne

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Finalmente, Senasa ha publicado los datos de stock ganadero a marzo último. Contra todos los pronósticos previos, y pese a que durante el ejercicio 2017/2018 las condiciones climáticas fueron adversas y la extracción se aceleró, el stock habría crecido el último año ganadero 1,8 millones de cabezas, casi el triple de lo que se esperaba. Lo más llamativo es que según estos registros habría 600 mil vacas y unos 850 mil terneros más que hace un año atrás, pese a la elevada faena de vacas del año analizado, y pese a la importante mortandad ganadera registrada en el ejercicio 2017/2018, a causa de la inundación primero y luego de la seca.
Estos datos de stock revelerían que el número de vacas siguió creciendo inercialmente el año pasado; el aumento fuerte en la matanza de vacas se habría dado en el primer trimestre de este año, a partir de la seca. Pero llama más la atención que con 600 mil vacas más se hayan destetado 850 mil terneros adicionales, lo que sería consecuencia de un aumento de más de dos puntos en la eficiencia productiva de la cría, al pasar la relación ternero/vaca de un 60,4% en marzo del 2017 al 62,5% a marzo del 2018. Este aumento del stock de vacas y terneros, acentuará el perfil “criador” del rodeo nacional: vacas y terneros eran hace nueve años el 65,7% del rodeo nacional y hoy representan el 71%. Durante el último año ganadero, mientras tanto, cayó el número de vaquillonas (95 mil cabezas) y vuelven a caer, por treceavo año consecutivo las existencias de novillos, que se ubican un 55% por debajo del año 2010.

Aumento por provincia.
De acuerdo a los datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria y al informe del especialista Ignacio Iriarte, en un análisis del aumento del stock por provincias, se destacó el crecimiento en Buenos Aires (+640 mil cabezas), Córdoba (+192 mil cabezas), La Pampa (+122 mil cabezas), Santa Fe (+110 mil cabezas) y Entre Ríos (+128 mil cabezas). Durante el último año ganadero terminado en marzo pasado, el stock de hacienda de las provincias “pampeanas” (Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Entre Ríos, Santa Fe) creció un 3,2%, mientras que el stock del NEA y NOA (Corrientes, Chaco, Formosa, Salta y Santiago del Estero) aumentó sólo el 1,1%.
“Conforme a estos datos y al mejorar la tasa de marcación y el número de terneros destetados, que hoy llegan a los 15 millones de crías (récord histórico), debería revisarse la extracción de equilibrio, que hoy se ubicaría en el orden de los 13,7 millones de cabezas (25% del stock)”, indicó el especialista y agregó que “si nacen y se destetan más terneros, crece también la cantidad de cabezas que le podemos extraer al rodeo sin afectarlo: la faena proyectada para el año ganadero 2018/2019, unos 13,8 millones de cabezas, y estaría entonces compensada por el número de terneros destetados, por lo que habría que revisar la idea de que estos altos niveles de faena se corresponden con una fase de liquidación del ciclo”.

Precaución.
De todas maneras Iriarte indicó en su informe que “estos registros del stock ganadero a marzo último deben tomarse, sin embargo, con precaución: la campaña de vacunación contra la aftosa del año último encontró el mismo número de animales que un año atrás. No debe descartarse que Senasa rectifique en algún momento este cálculo de existencias a marzo del 2018”, sostuvo.

Faena vacuna cayó 17%
Si bien hay que tener en cuenta que en el mes de septiembre se trabajó menos, ya que hubo dos días hábiles menos que en agosto y otro de paro general, las fábricas frigoríficas operaron 14% menos calculando 22 días hábiles de promedio. Otro dato es que hubo lluvias que complicaron la salida de hacienda de los campos y el normal abastecimiento a las plantas. Y como si eso fuera poco la incertidumbre cambiaria y económica frenó también los envíos de los productores.
Teniendo en cuanta esos datos, la faena nacional fue de “950 mil cabezas, lo que significa una caída del 17%”, mientras que “las bajas más importantes se dieron en las categorías de novillos y vacas que se achicaron 23%”, pese a que se esperaba que llegada la primavera la reducción de la oferta de esas categorías se achicara por cuestiones biológicas y naturales. La de novillos porque los productores comienzan a contar con pasto para retener y en el caso de las vascas porque se terminan el descarte.
La menor faena se reflejó en los precios de la hacienda y de la carne vacuna y según el informe de precios del IPCVA, la mejora interanual del precio de la carne de pollo fue 56%, la suba en la carne vacuna del 39% y la del cerdo 33%, en todos los casos al menos se alcanza a la inflación promedio.