Inicio Agro Crecen los feedlots en La Pampa y ya manejan más de 180...

Crecen los feedlots en La Pampa y ya manejan más de 180 mil cabezas

Los feedlots ganan cada vez mayor espacio en la región en la búsqueda de intensificar la producción, aumentar el giro del capital de hacienda, disminuir la incidencia del costo financiero de la oferta de carne y sin dudas aprovechar la explosión de la demanda cárnica mundial.
JUAN JOSE REYES

Producir carne vacuna derivada de sistemas de engorde a corral (feedlot) en La Pampa sigue intensificándose en toda la cadena de ganado de la región. Evidencia de ello es el dato del crecimiento de los registros de establecimientos en la última campaña. En la presente campaña se pasó de 114 a 121 hotelerías con una producción de 182,5 mil cabezas bovinas. Si bien este crecimiento mermó en la primera parte del año fruto del aumento de su principal insumo que es el precio del maíz (U$S 151), su crecimiento es continuo.

Si bien todavía 30 de cada 100 animales faenados aquí pasa por un confinamiento total, este sistema sigue ganando espacio. El crecimiento en el último lustro supera el 180% y sus frutos son evidentes: un destete precoz del 64%; índice de extracción de carnes del 26% y que se faena casi el 70% de los animales engordados año a año (casi 950 mil cabezas). Pero la razón estratégica del incremento de la hotelería se sustenta en un mayor trabajo en los encierres por la necesidad de sacar mayor cantidad de animales por la alta demanda externa. Sin dudas, el crecimiento de los encierros se da por expansión del negocio de esa carne terminada allí para exportar (Cuota 481) cupo de exportación para la industria frigorífica que le disputa protagonismo a la Cuota Hilton. Además, el engorde en pequeñas superficies se hace más rápido. En 90 o 120 días, el animal está listo para salir al mercado.

Maracó y Quemú al frente.
Hay 121 feedlots con autorización para funcionar, pero se conoce que son muchos más y continúan proliferando los de semi-confinamiento en pequeñas parcelas, es decir una hotelería pequeña. El sistema no es otra cosa que un lote de alimentación donde los bovinos ganan peso, el doble o triple al día que con pasturas naturales más allá de que hoy la relación carne/maíz, clave en una producción de un kilo de carne a pradera, se ha ensanchado por el precio actual de los forrajes.

La distribución espacial de la hotelería bovina pampeana está muy diversificada. Lidera el departamento Maracó con 32; Quemú Quemú 21, Utracán 20 y Toay 16. También son importantes en los departamentos Chapaleufú, Conhelo, Catriló y Trenel, con 23 en cada uno de estos últimos cuatro ejidos.

Hay diferentes sistemas de producción para el manejo de explotaciones ganaderas: en La Pampa la mayoría, como desde antaño, es de carne a pasto más suplementación y carne a engorde a corral. Todos los modelos de producción han convivido en función de exigencias del mercado y de características propias de las empresas ganaderas. Pero el avance feedlotero es imparable pues las firmas pecuarias fueron compelidas a aumentar la eficiencia de producción y obtener una rentabilidad que les permita continuar como tales, pues el precio de la carne es un sector muy apetecible en el mundo, a pesar de que la demanda interna es muy baja por la crisis del país que se encuentra por debajo de los 48 kilos per capita anual. Apenas el 17% de los animales vendido aquí proviene del feedlots y todo indica que el índice seguirá en alza.

El confinamiento pampeano tiene una superficie disponible de 2,7 a 3,7 m2/animal y de 1,9 a 2,3 m2/animal piso cemento, tienen a 30 centímetros el comedero/animal con 4 metros de altura del techo con ventilación y aislante de condensación. En la zona la mayoría tiene entre 501 y 1400 animales, pero en el norte y zona de cría (Utracán) hay entre 1.401 hasta 3.100 animales en algunos establecimientos, aunque el promedio de encierre en los feedlots apenas llegue en promedio a los 1.028 animales por establecimiento agropecuario (Eaps).

Confinamiento local.
La alimentación a corral permite simplificar el manejo de la invernada en pastoreo, en momentos de baja producción de forraje para el mantenimiento de altas cargas en primavera o lograr una mejor y más homogénea terminación de los animales en la invernada tradicional. En los feedlots de nuestra zona geográfica (muy chicos en comparación a los bonaerenses) lo importante es mantener costos de infraestructura al mínimo, eligiendo una dieta económica de fácil suministro y de buena respuesta. Los entendidos opinan que en la provincia el crecimiento de este sistema se ha agilizado pues la dieta en base de ensilaje de maíz, suplementada con distintos niveles de proteína y energía tiene una significativa ganancia diaria de peso vivo, conversión, engrasamiento, costo de alimentación y composición química de la carne. Las ventajas que presenta el uso de silaje de maíz es el alto nivel de producción por hectárea, razón más que suficiente para mostrar el crecimiento de este sistema de producción, caro hoy por hoy por su precio (el maíz en sus récords histórico de precios), pero sin dejar de considerar que 80% de los animales que van a los mercados concentradores y/o frigoríficos son con alimentación de engorde a pasto.

La expansión del engorde a corral en La Pampa es lenta pero va a pasos seguros y no solo se da en lugares reducidos de engorde en el cuadrángulo noreste sino también en varias zonas de cría y recría. Allí se concentran y se engordan bovinos jóvenes en crecimiento para su alimentación con dietas de niveles altos de energía con la finalidad de producir carne al menor costo y en el menor tiempo posible. No importa cual de los dos sistemas termine imponiéndose, la pradera pampeana continua proveyendo las mejores carnes al mundo.

Hotelería propia y ajena.
El perfil de establecimientos está conformado por dos tipos: aquellos que encierran su propia hacienda, es decir la pampeana propiamente dicha, y los que prestan servicios a terceros clientes que se denomina como el sistema de hotelería. Esta última alcanza el 13% del total de establecimientos un aporte de casi el 32% de la hacienda producida bajo confinamiento. La dinámica de la actividad muestra, que existe una capacidad de encierre máxima instalada muy importante. En términos de participación sobre la faena nacional es creciente y el mayor impacto de la producción en feedlot pampeano se visualiza en aquellas categorías livianas de especial demanda en el mercado doméstico, superando el 15% de la faena equivalente, pero con un menor peso relativo también se producen animales para exportar. Según los últimos datos predominan las terneras, terneros, novillos y novillitos.

La producción de carne vacuna derivada de sistemas de engorde a corral está empezando a tener mejor inserción en la cadena de ganado y carne pampeana. Evidencia de ello, no solo es el crecimiento que muestra el registro oficial de establecimientos hasta los 121 con una producción que supera los 182.500 animales. Naturalmente, cuando esas cabezas totales integradas verticalmente se comparan con la faena de animales livianos a nivel provincial que llegó a las 549.648 cabezas faenadas el negocio sigue en aumento. Se ha retomado el sendero de crecimiento al tomar los valores oficiales entregados por el Senasa con respecto a la faena durante fines del año pasado. Sin embargo la recuperación del rodeo se encuentra limitado a las categorías más puras de cría: vacas y terneros y terneras; ya que la disponibilidad de las categorías más requeridas para la producción de carne, como novillos, novillitos y vaquillonas, aún se encuentran por debajo de su performance histórica.

La tendencia de la ganadería provincial al presentar bajos pesos promedio de los bovinos faenados se origina en una creciente participación de las categorías de hacienda liviana en la faena total y menor participación de novillos. Hace 4 años los novillos representaban 19% de los bovinos faenados, y los terneros y terneras sumaban 31%. Hoy la participación de novillos vuelve a ubicarse en un 19%, mientras que la de los terneros y terneras cae levemente hasta el 29% al igual que los toros y toritos. Sin embargo no todos están de acuerdo de que este sistema continúe floreciendo en nuestra región.

En el engorde a corral, los animales reciben, en espacios reducidos, dietas que favorecen el aumento de peso en el menor tiempo-espacio posible. Esta práctica genera miles de toneladas de estiércol con grandes concentraciones de nutrientes, sales, antibióticos y compuestos orgánicos, entre otras sustancias, que pueden afectar el ambiente. Buen aparte del fósforo avanza hacia las napas y la movilidad de este nutriente en forma vertical tiene para algunos una relevancia especial ya que los cursos de agua en la zona están interconectados y las napas pueden estar a pocos metros de profundidad.