Crecieron los envíos al mercado concentrador

CARNES: SE VENDIERON MAS DE 40 MIL CABEZAS EN LINIERS, EN EL PRIMER SEMESTRE DE 2018.

Entre enero y junio de 2018, el envío de remesas bovinas del abasto pampeano hacia el mercado concentrador de Liniers fue de 7.922 animales. Los despachos crecieron 24 % y sigue la tendencia alcista por la finalización de la etapa de retención de vientres que capitalizó al productor, por un destete que creció al 64 %.
Juan José Reyes *
En el mismo periodo del año anterior habían sido 33.030 cabezas. Sin embargo, según los consignatarios, hubo caída de la rentabilidad ganadera aunque se avizora una recomposición en los valores de la cría y la invernada. La oferta de animales bien terminados, si bien es baja, al menos durante julio, en la medida que aparezca la oferta, será absorbida sin inconvenientes por la industria exportadora.
La cría y el ciclo completo tienen los márgenes más bajos en siete años y en junio, la faena de hembras fue del 47 %, cifra que no se veía desde mediados de 2014 cuando la fase de crecimiento del ciclo llegó a su pico.
Entre enero y junio, el valor real de la carne se había recuperado en relación al piso de principios de año, pero solo el mes pasado perdió la mitad de la ganancia. Estiman poco probable que en los próximos meses se sobrepase el promedio del último año.
El precio de los novillos entre 461 a 490 kilos tuvo un máximo de 41,7 pesos; la de terneros de 48 pesos; los novillitos de 391 a 430 kilos de 47 pesos y las vacas buenas de 38 pesos. Sin embargo, los resultados ganaderos en el último semestre empeoraron por el aumento de los costos en suplementos, sanidad y otros insumos dolarizados.
Así, la perspectiva del año se complica, ya que tradicionalmente en el segundo semestre empeora, según el propio Ministerio de Agroindustria de la Nación. Lo bueno es que habrá 180 días para adaptarse al remito electrónico y habrá menores costos en los Ingresos Brutos, ya definido tras la última reunión de la Mesa de Carnes con el propio Mauricio Macri.

Más traslados.
El objetivo del productor no es llenar de vientres o vacas los campos sino buscar su eficiencia aumentando los porcentajes del procreo, de destete o de la parición. El horizonte se comienza a ver desde el ángulo comercial. En estos seis meses, La Pampa mostró un reflejo más del alza cárnica, no solo porque el envío de remesas de animales al mercado concentrador siguió creciendo en julio.
Sin embargo, la cadena de valor de la carne sigue “tocada” por la disminución en la cuantía de la retención de vientres. En ese lapso los envíos crecieron un 24% del ganado en pie. La tendencia es creciente básicamente por las ventas del mes de junio (históricamente la más alta y que llegaron a los 7.606 cabezas); por lejos lo mejor de los últimos años.
A nadie sorprende este boom en los envíos de camiones jaulas (853 en un semestre) con hacienda por las rutas locales y nacionales. Pero la aún baja rentabilidad del hacendado bovino no es novedad ya que el aumento de los precios van por la escalera por la baja demanda (salvo la exportación que creció) y los costos de producción, medidos en dólares, van por el ascensor. Los consignatarios de hacienda concentran la mayor parte de sus actividades en ventas directas al Mercado de Liniers (64%) y en menor medida en la realización de remates ferias (36%). Por su parte, los comisionistas, presentan una variedad más amplia, donde los remates ferias y las ventas directa a invernada son las que mayor presencia tienen (36% cada una), seguidas de las ventas directa a faena (10%) y las ventas al mercado concentrado con el 4%.

La faena.
Los datos oficiales indican que la producción de carne vacuna sumó en el primer semestre 1,5 millón de toneladas en todo el país, es decir 10% más que igual período año pasado, por lo que es posible esperar para este ciclo llegar a las tres millones de toneladas. Los consignatarios creen que el ritmo productivo debería sostenerse por la mayor oferta de hacienda liviana que compensaría la caída en la disponibilidad de animales más pesados pero que no siempre rinden lo mismo, ya que en el caso de las vacas, el porcentaje de carne por res faenada es inferior al que se obtiene con los lotes procedentes de feedlots. Pero el precio de la hacienda de consumo, a menos que haya algún evento climático que perjudique el abastecimiento, tiene pocas chances de mejorar en términos reales por la caída del poder adquisitivo. Si bien la demanda es importante, la oferta es el factor que más incide en la formación de los precios, sobre todo por lo castigado que está el consumo

Exportación.
Con respecto a la exportación, entre enero y junio la producción de carne vacuna sumó 1,5 millón de toneladas, lo que significó un salto de casi un 10 % respecto del primer semestre del año pasado. En tanto que en junio, sumó otras 248 mil. Si a ese valor se resta lo destinado al consumo (208 mil), las exportaciones habrían alcanzado las 40 mil toneladas el mes pasado, lo que significaría un acumulado semestral de 220 mil toneladas.
Nadie duda que en La Pampa la producción de carne debe seguir el camino de la agricultura y transitar un cambio profundo para mejorar el crecimiento actual, con el aumento del peso de faena como objetivo. Habrá que exigirle al gobierno nacional proyectar un plan ganadero como política de estado de largo plazo, con medidas que contemplen elevar el peso de faena bovina de forma gradual a un ritmo lógico y posible de 30 kilos por año en machos y 20 kilos en hembras, para que el próximo lustro el peso mínimo sea de 450 y 400 kilos respectivamente, como lo es en todo el mundo.

Destete superior
Los campos de La Pampa tienen un stock de 3.850.000 cabezas de ganado vacuno, de las que un millón son madres, con una extracción anual cercana a los 1,1 millón de animales, entre novillos y hembras. En una amplia región de cría de la zona centrosur y centro oeste, la clave de la mejora del índice de destete ha sido el Plan de Activación Ganadera. El año pasado, se produjo una adecuada utilización de la superficie, construyendo más potreros, mejorando el manejo del agua, desarrollando controles sanitarios y técnicas estratégicas como el destete, que permitieron mejorar las cifras de preñez. Esto incrementó la carga animal en las zonas de cría, que van del monte alto de caldén hasta el monte occidental, mejorando el manejo de la cosecha de forraje y del pastizal natural.
El manejo de los terneros destetados a temprana edad es un problema técnico ya resuelto, cuyo verdadero impacto surge del manejo de los vientres, según el objetivo empresarial escogido en cada campo. La adopción de esta práctica consiste en aumentar al máximo la eficiencia del capital de explotación de las empresas de cría: la vaca. Es una herramienta muy accesible, de fácil aplicación, pudiendo los productores recurrir a los veterinarios de la actividad privada, que son los que proveen asesoramiento para su implementación.

* Economista