Inicio La Arena del Campo Creció fuerte movimiento de hacienda en La Pampa: 35%

Creció fuerte movimiento de hacienda en La Pampa: 35%

EN 2019

Según el Senasa y las guías de hacienda que se tramitan en 82 comunas pampeanas hasta agosto pasado se movilizaron en los remates ferias, camiones jaulas y tránsito para faena hacia frigoríficos 344.347 animales, 35% más que en igual período del año pasado.
Juan José Reyes
Todavía se mantienen moderados los precios de la venta de cabezas bovinas en lo que va de las principales ferias ganaderas locales comparadas con los datos del 2018. El impacto de la devaluación del peso no ha favorecido en nada al negocio ganadero, es más fue uno de los pocos sectores del campo que retrocedió con ello. No obstante, en medio de este escenario, se registró un crecimiento real es del 35% ya que se pasó de 255.072 a las 344.347 cabezas a fines de agosto pasado.
Puede pensarse que una devaluación mejora los números de la exportación, lo cual es cierto, pero sucede que en el caso de la cadena de la carne en La Pampa, la participación de la exportación -si bien ha estado creciendo fuertemente- no supera en promedio el 20% de la producción total. Si el mercado interno mantiene la capacidad de compra del consumidor por el piso el mercado a forzado una baja sistemática del consumo de carne.
Ante la incertidumbre cambiaria y política, el productor naturalmente restringió el nivel de oferta en un intento por proteger el valor de sus animales hasta tanto la economía se vuelva predecible. Sin embargo, dos factores condicionan la situación. Por un lado, el bajo margen de maniobra que tiene el productor respecto de la entrega de su hacienda gorda. A diferencia de otros bienes, no es posible retener la mercadería a la espera de mejores condiciones por lo que el nivel de oferta, tarde o temprano, tenderá a normalizarse. Por otro lado se encuentra el consumo, ya sumamente deprimido y con escasa capacidad para absorber nuevos incrementos.

Remates exitosos.
Para el hombre de campo pampeano no hay música que iguale la melodía de cada feria ganadera: la puja, el martillo, la balanza, el semblante de los vendedores, los arreos y los troperos llevando vacas, los camiones esperando, etc. Desde que se tiene conocimiento de la Pampa gringa las ferias ganaderas son parte de la cosmogonía provincial. Pero más allá de lo histórico y del avance de la frontera agraria los remates ferias siguen siendo un fenomenal negocio dentro del campo provincial en la cual participan infinidad de actores.
Hay productores que compran y venden, rematadores, arrieros, peones, troperos, consignatarios, frigoríficos y los llamados también llamados «pica carne» que son personas que representan a las grandes cadenas de hamburguesas y compran ingentes cantidades de animales, por supuesto a precios deprimidos, y también las cadenas de supermercados. La comercialización del ganado en pie vacuno, ovino o porcino constituye una de las actividades de mayor arraigo en nuestra región.
Por eso, nadie pone en tela de juicio que los remates ganaderos volvieron a ser lo que eran antes para el campo pampeano ya sea en los remates como en la exposiciones rurales. Dejaron negocios por un total de 1.200 millones de pesos, aunque aún quedan pendientes algunos remates claves más en la región. En casi todas las exposiciones los reproductores que se presentaron se vendieron con muy buenos precios y allí se aprecia el compromiso del productor de cría y engorde.

Un quinto.
La ganadería vacuna pampeana participa en un 22% del Producto Bruto Agropecuario (PBA) dentro de las actividades primarias. El valor bruto de la producción de la industria cárnica representa apenas el 5% del valor bruto de producción industrial.
Si bien en cuanto a los canales de comercialización, hay una pérdida de peso relativo de los remates-ferias, espacio ganado por las ventas directas en establecimientos rurales junto al crecimiento de la flota de camiones en los envíos al mercado concentrador de Liniers, la situación tiende a mejorar.
La relativa transparencia del mercado cárnico debido al elevado número de oferentes y demandantes favorece la posición negociadora de los productores primarios, en tanto limita las posibilidades de los frigoríficos para fijar los precios como el año pasado. El precio promedio negociado por lotes de terneros en el último remate del Rosgan fue de 80,3 $/kg, el cual, medido en valor maíz, refleja una suba del 5% respecto de septiembre de 2018.
En cuanto a las terneras, con un valor medio de 72,9 $/kg, el ajuste interanual en términos reales fue del 11%. Los principales consignatarios de hacienda que operan aquí son Atreucó Cooperativa; Brandeman Consignataria; Campos y Ganados; Carossia y Galcerán; Cereales Quemú; Colombo y Magliano y Colombo Ganados; cooperativa agropecuaria de Doblas; Edgardo Vittori; Ferias Rodeo Huinca; Ganadera pampeana, Ganadera Salliqueló, Ganaderos de Elordi; Ganaderos de General Acha; Jorge Montanari; Lalor; Martín y Alonso; Néstor Hugo Fuentes; Cooperativa de productores rurales del Sud; Raúl Battistoni y Vicar Ganadera SA.
Si bien hay dos etapas estratégicas en la ganadería pampeana que continúan mejorando, la cantidad de animales engordados en nuestras praderas llegaron a 750 mil cabezas, de los cuales 68% fueron faenados dentro de La Pampa, es decir 510.000 cabezas, es decir que el 68% de los animales engordados son faenados por los frigoríficos locales.

Un rodeo «auspicioso».
De acuerdo a datos provistos por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) a cargo del pampeano Ulises Forte, además de datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), el crecimiento del rodeo bovino pampeano ha sido por demás auspicioso. Se alcanzó un rodeo total del 4,05 millones de cabezas siendo una de las provincias que más aumentó el stock en el país. Esta realidad se da gracias al esfuerzo de los productores en la retención de los vientres y un destete precoz que permiten la recomposición del stock.
El sector carne, particularmente el de la carne vacuna, ha tenido tradicionalmente una preponderancia notable dentro de la economía local, más allá de que en los últimos años hubo un corrimiento de la frontera agrícola en detrimento de la ganadera por el elevado valor de los cereales, cuestión esta que empezó a cambiar por la ingente demanda de proteína animal desde China y la UE.
La relativa transparencia del mercado de carne vacuna -fundamentalmente debido al elevado número de oferentes y demandantes- favorece la posición negociadora de productores primarios, en tanto limita las posibilidades de frigoríficos para fijar precios como el año pasado. La Pampa todavía carece de una articulación exitosa entre la producción pecuaria, la industria y los servicios, reflejada en la mayor importancia relativa de la primera frente a las demás pero también en la presencia de una industria todavía insuficiente para procesar toda la producción primaria.