Inicio Agro El campo se asegura: el 35% tiene cobertura

El campo se asegura: el 35% tiene cobertura

FUERTE CRECIMIENTO

Con la aparición de seguros multiriesgo (climáticos y/o biológicos) y de compras a futuro (fowards) por parte de acopiadores y productores, el negocio asegurador crece en la provincia.
JUAN JOSE REYES
En La Pampa, para el mercado asegurador la superficie agropecuaria con algún tipo de póliza alcanza al 35%. Es decir 940 mil hectáreas sobre una superficie rural de 2,7 mill/ha con montos de hasta $ 317 millones en la campaña presente. La vulnerabilidad climática de nuestra geografía por sequías, incendios, vientos y granizo hace de ella una región de alto riesgo climático y baja cantidad de primas de riesgo rural (el 80% de las pólizas son contra granizo, 15% multiriesgo y 10% cubre otros eventos). Las coberturas sobre una cosecha estimada de 3,8 mill/ton para campaña 2021/22 (maíz, soja, trigo, girasol, cebada y sorgo) apuntan a récord por la gran cantidad de pólizas que se tramitan a la par del aumento del precio de los comodities agropecuarios.
Los seguros agrícolas son instrumentos financieros que permiten mitigar el impacto de los desastres en el sector rural, y contribuyen a la resiliencia de productores más vulnerables en lo meteorológico. Hay aquí tres empresas aseguradoras grandes para cereales y oleaginosas, junto a otras 11 compañías aseguradoras de menor envergadura, pero falta mucho para que las coberturas alcancen las hectáreas de distritos agrarios más poderosos Son tiempos de profundas transformaciones internas, pero los vientos han cambiado a la espera de una cosecha récord. Con la aparición de seguros multiriesgo climáticos y/o biológicos) y de compras a futuro (fowards) por parte de acopiadores y productores el negocio asegurador crece. Hace dos décadas la superficie agrícola asegurada apenas era del 8%, es decir 200 mil/ha. Hoy el área asegurada alcanza y hasta supera el 35%.

Alícuotas por las nubes.
A la hora de contratar un seguro, hay que tener en claro que el objetivo de los mismos no es elevar ni disminuir el ingreso sino estabilizarlo y ello genera un costo. La base de la prima es el costo del seguro o aportación económica que ha de pagar el contratante rural a una compañía aseguradora por la transferencia del riesgo bajo las coberturas que aquellas ofrecen a sus clientes durante un determinado período de tiempo. La participación relativa del mercado asegurador agropecuario local es baja en la producción total del país, cuando la participación relativo del agro provincial trepa hasta al 6% del PBI agropecuario. Esa participación global del seguro sobre la producción rural es del 1,8% lo cual significa unos $317 millones sobre un total del país que supera los $18 mil millones. Buena parte de las coberturas se contratan con empresas no radicadas aquí. Ese 1,8% de participación porcentual, si bien no es la más alta de la historia provincial, ya que la incidencia relativa más alta fue en 1988 con el 3,1%, sigue en alza. La mayor producción del seguro rural del país se da las provincias de Santa Fe y Córdoba con el 22,5% respectivamente, seguida por Bs As con el 21,1% y Entre Ríos con el 14,7%. En otras palabras, cuatro provincias se llevaron el 80,8% de la producción total durante la campaña anterior. El otro problema es que el seguro está gravado en un 36%, porcentaje compuesto por 21% de IVA, más un 11% de otras gabelas nacionales y recargos financieros y una tasa provincial por Ingresos Brutos del 4,1% según la DGR pampeana en 2021 (código 662090). En fideicomisos y reaseguros agrícolas (643001 y 652000) 6% respectivamente, lo cual la convierte en una de las tres actividades económica con mayor presión tributaria del mercado.

Seguro agrícola y tranquilidad.
El seguro es un contrato en el cual el asegurador se obliga a resarcir un daño en caso que ocurra un evento cubierto, y por el cual el asegurado paga una determinada suma de dinero denominada premio o cotización. Los productores rurales del cuadrángulo noreste de la Pampa invierten millones de dólares para asegurar cultivos. Un 35% de la superficie sembrada tiene algún tipo de cobertura, pero solo 23 de las 198 empresas existentes en el país brindan dicho servicio al productor pampeano, ya que de ellas cuatro dominan el 60% del mercado asegurador local. En toda la Pampa Húmeda se hicieron el año anterior 2,2 millones de pólizas. El 90% contra granizo y sólo una pequeña (10%) para cubrir otros riesgos. Los hay por granizo tradicional; granizo con viento; con heladas y las tres juntas al igual que para la protección de los trabajadores. Son conocidos algunos para el planchado de suelos; resiembra, maquinaría agrícola e incendio de cultivos y lo más moderno que son las pólizas por rendimiento. Sin embargo a la fecha son pocas las firmas que ofrecen algún tipo de póliza especial para la ganadería. Tanto las experiencias de EEUU y la UE muestra a las claras que la superficie con el PBI asegurado son superiores a las de acá. En EEUU el área asegurada llega al 68%, Canadá al 60%, España al 55% y en Argentina 40% y como se explicó, el 35% en La Pampa. El productor doméstico no cuenta con los sistemas de subsidios, estabilización de precios e ingresos, políticas crediticia flexibles y baratas con los que si cuentan aquellos países. La diferencia del papel del Estado es nítida todavía pues mientras allá subsidia el 45 y 58% de la prima en nuestro país el subsidio de la prima al productor es inexistente. Ello explica la resistencia del hombre de campo de aumentar la superficie asegurada. Aquí los costos administrativos son elevados para cubrir un potencial de 2,5 mill/ha agrícolas en dos ciclos estacionales para cosecha fina y gruesa e interregno entre ambas (siembras de segunda). Además la elevada exposición al riesgo que significa amparar una actividad que depende tanto de la naturaleza y que de por sí es aleatoria, es alta. A pesar de esas asimetrías el seguro rural crece y la supercosecha vendrá junto a nuevas coberturas y seguros financieros que alimentan un mercado alicaído fruto de inundaciones, incendios forestales, granizo, heladas y sequías. Los multiriesgos ahora cubren una multiplicidad de riesgos climáticos y/o biológicos. Los climáticos son granizo, incendio, inundación, sequía, vientos, heladas, falta de piso y lluvias en exceso, mientras que los biológicos otorgan cobertura contra daños de insectos, plagas y enfermedades.

Crecimiento nacional.
El mercado de seguros agropecuarios, en la campaña pasada le reportó al país tener 5.725 millones de pesos de primas emitidas, registrando 16,5 millones de hectáreas aseguradas, que representan el 42% de la superficie sembrada del país. Para valuar el daño, se calcula el valor de la producción remanente, luego que ocurre el siniestro, de acuerdo a la merma en rendimientos y/o en la calidad. El asegurador pagará la diferencia. Entre los diferentes tipos de seguros, el más relevante en el ramo agropecuario del país es el seguro de daños, siendo la cobertura que indemniza daños provocados por el granizo, que es la más difundida y por ende la más cara. Este seguro tradicional cuenta con otros riesgos que pueden sumarse a la cobertura: por ejemplo, daños ocasionados por vientos fuertes, heladas e incendios, comúnmente conocidos como «adicionales» al seguro de granizo. La encuesta sobre Seguros en los Sectores Agropecuario y Forestal que releva la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), respecto a la situación del mercado asegurador pinta bien. Con respecto a la producción asegurada, los cultivos anuales constituyen amplia mayoría, principalmente Oleaginosas con el 57,9% de las primas y cereales con el 35,1 %. Los números finales en La Pampa, según especialistas del ramo asegurador, indican que el 81% de las pólizas son de granos sin adicionales; el 15% de granos con adicionales; el 2,3% multirriesgo agrícola y el 1,7% restante de seguros pecuarios. La soja se lleva el 48% de las primas seguida del maíz con el 27% y el trigo con el 15%. Los otros (cebada cervecera, girasol, sorgo, pecuaria y robos) con 10% por ciento del capital asegurado.