Inicio La Arena del Campo Fuerte caída de los envíos pampeanos al Mercado de Liniers

Fuerte caída de los envíos pampeanos al Mercado de Liniers

Entre enero y junio las remesas de animales del abasto doméstico hacia el mercado concentrador de Liniers se redujeron un 21,8% respecto del año pasado, lo que representó 9.525 cabezas menos.
JUAN JOSE REYES
Con valores sostenidos para criadores, la ganadería local tuvo un primer semestre con menos animales transportados. En la segunda parte del año caerá más aún a consecuencia del cepo exportador decretado por el gobierno nacional en el intento de bajar los precios en góndola y desacoplarlos de los internacionales y por el bajísimo consumo interno. Por esos motivos, entre enero y junio las remesas de animales del abasto doméstico hacia el mercado concentrador de Liniers se redujeron un 21,8% respecto del año pasado (9.525 cabezas menos). En total salieron de aquí 34.121 versus las 43.646 de 2020 y las 38.387 cabezas de 2019. Aun así, La Pampa abastece al 7,2% de todas las carnicerías y frigoríficos del país tanto sea desde Liniers como del Rosgan.
Reactivar la demanda es el principal objetivo del gobierno para llegar mejor parado a las elecciones, luego de una primera parte del año marcada por la elevada inflación, el cepo cárnico y nuevos cierres de actividad. El precio de la carne es clave a la hora de intentar manejar el alza de precios y domar la inflación. Sin embargo la faena de cabezas de ganado bovino cayó 11,2% interanual y el consumo descendió al nivel más bajo de la historia: 45,3 kilos per cápita.
Debido a las características particulares del envío de hacienda al mercado concentrador, el transporte carretero requiere de equipamiento especial, lo que determina la existencia de empresas de transporte dedicadas, casi en exclusividad, a esta actividad con protocolos sanitarios complejos. Para los primeros seis meses de 2021, los ingresos por el transporte de ganado bovino sujeto a esta nueva normativa ya rondan el 5% de los ingresos totales del sector de transporte automotor de cargas, es decir un valor equivalente a 34.121 cabezas, el guarismo más bajo de la última década provincial.

Traslados en caída libre.
En enero el traslado llegó a las 5.739 cabezas; en febrero a las 6.447, en marzo 6.765 y en abril fue de 5.878. En mayo tuvo su pico histórico más bajo con apenas 3.580 cabezas comercializadas y junio cerró con 5.722, lo que hace un total de 34.121 animales. Desde 2007 la cadena de la carne bovina se encuentra desarticulada, con una muy baja integración entre sectores primario, industrial y comercial. El gran número de empresas intervinientes y los intereses contrapuestos entre ellas dificultan que algún actor tome la iniciativa y señale el rumbo a seguir para buscar el beneficio conjunto. Como consecuencia de esto se evidencian los elevados costos de transacción, la falta de incentivos para lograr una mayor calidad y la poca transparencia. Sin embargo, La Pampa es considerada como una provincia típicamente ganadera y que el 7,2% de la participación en el Mercado de Liniers pertenece históricamente a nuestra provincia, pero en 2021 muy por debajo de su techo que podría superar incluso el 8,5%, según los especialistas.
Alguna vez, anterior a la crisis ganadera, nuestra provincia llegó a mantener remesas de animales por encima del 11%, con un máximo del 11,56% en el año 2005. Todavía falta mucho para llegar a esos valores pero la recomposición de los stocks en los últimos tres años es alentadora para un futuro con fuerte presencia de la ganadería. Es de esperar que el consumo interno empiece a reactivarse pues el alza de precios en góndola fue muy superior a un salario que creció 23% durante similar período.
Por su parte, el gobierno presentó el Plan de Desarrollo Ganadero y discute el proyecto con frigoríficos y exportadores para incrementar la producción de carne, para pasar de los 3 millones de toneladas actuales a los 5 millones, e incluye un plan de financiamiento a gran escala. Solo resta esperar, ya que por ejemplo en junio el precio de la carne vacuna tuvo un incremento promedio del 5,9%, tres veces y media más que el aumento del 1,7% que se registró en el pollo. Se necesitaron 3,79 kilos de pollo para comprar uno de asado, la mayor brecha desde enero de 2020. Además la faena acumula una contracción del 6,1% de punta a punta.

Estadísticas cárnicas.
Según datos de los transportistas de los camiones jaulas en La Pampa, el 24% de las salidas fueron vacas, el 21% terneros, el 15% de terneras, 14% de novillitos, 13% de vaquillonas, el 11% de novillitos y el 2% de toros. Las categorías terneros y terneras, que juntos suman un 36% de participación, son por lejos las más importantes, con destino principal a establecimientos dedicados a la recría e invernada y de ahí a la venta directa. La provincia provee buena parte de los más exquisitos consumos de las clases medias y altas del país. Las guías de ganado de animales (traslados), la cual nutre de fondos a las comunas locales, si bien sigue siendo bajas en relación al lustro pasado, en 2021 se ha mantenido. Para muchos hacendados ya ha finalizado la fase de retención de vientres como alternativa económica para mejorar los stocks, ante un año que se presenta preocupante en el mercado mundial, donde China ya está adquiriendo el 68% de todo lo que exporta y Argentina no podrá colocar un 50% de su vaca conserva.
El día de mayor venta de animales pampeanos se dio el 16 de abril con 929 cabezas.
En toda la cadena de valor de la carne vacuna existen gran cantidad de actores entre el productor primario local y el mercado consumidor nacional. Rápidamente se pueden citar en la región a los criadores de reproductores, los criadores de animales, los invernadores, los faenadores o frigoríficos junto a los consignatarios y transportistas. Los principales consignatarios de ganado pampeanos que ingresan diariamente ingentes cantidades de cabezas en Liniers son los que corresponden a Heguy Hermanos, Martín Lalor, Campos y Ganados, Lartirigoyen, Colombo y Magliano, Brandemann y otros tantos menos conocidos.