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Fuerte presencia pampeana en el Mercado de Liniers

El envío de remesas bovinas al Mercado de Liniers creció en 22.125 animales, lo que representó un alza del 36% respecto al mismo periodo del año pasado. Sin embargo, hubo caída de la rentabilidad ganadera aunque se estima una fuerte recomposición en los valores de la cría y la invernada
Juan José Reyes
Entre los primeros 9 meses de 2019 el envío de remesas bovinas del abasto local hacia el mercado concentrador de Liniers creció en 22.125 animales para trepar en ese período a las 61.459 cabezas, ingresadas en 1.415 camiones jaulas. En el mismo periodo del año anterior habían sido 39.334 cabezas. Los despachos crecieron 36% y sigue con tendencia alcista por la finalización de la etapa de retención de vientres que capitalizó al productor por un destete que creció al 64%.
Sin embargo, según los consignatarios hubo caída de la rentabilidad ganadera aunque se avizora una fuerte recomposición en los valores de la cría y la invernada. La oferta de animales bien terminados si bien es baja todavía, al menos durante octubre, en la medida que no se recomponga la demanda interna, será absorbida por la industria exportadora
El precio de los novillos entre 461 a 490 kilos tuvo un máximo de 71 pesos y un mínimo de 62; la de los novillitos de 391 a 430 kilos de 58 a $74 y las vacas buenas entre 52 y $69. Sin embargo los resultados ganaderos desmejoraron por el aumento de los costos en suplementos, sanidad y otros insumos dolarizados junto a actividades de engorde a corral.

Más traslados.
El objetivo del productor no es llenar de vientres o vacas los campos sino buscar su eficiencia aumentando los porcentajes del procreo, de destete o de la parición, el horizonte se comienza a ver desde el ángulo comercial. En estos nueve meses La Pampa mostró un reflejo más del alza cárnica, ya que las remesas de animales al mercado concentrador siguen creciendo en octubre.
Sin embargo la cadena de valor de la carne sigue «tocada» por la disminución en la cuantía de la retención de vientres. En ese lapso los envíos crecieron un 36% del ganado en pie. La tendencia es creciente básicamente por las ventas de octubre, por lejos lo mejor de los últimos años.
A nadie sorprende este «boom» en los envíos de camiones jaulas (1.415 en 200 días hábiles) con hacienda por las rutas locales y nacionales. Pero la aún baja rentabilidad del hacendado bovino no es novedad ya que el aumento de los precios van por la escalera por la baja demanda (salvo la exportación que crece geométricamente) y los costos de producción, medidos en dólares, van por el ascensor.
Los consignatarios de hacienda concentran la mayor parte de sus actividades en ventas directas al Mercado de Liniers (64%) y en menor medida en la realización de remates ferias (36%). Por su parte, los comisionistas, presentan una variedad más amplia, donde los remates ferias y las ventas directas a invernada tienen mayor presencia (36% cada una), seguidas de las ventas directa a faena (10%) y ventas al mercado concentrador con el 4%. En el período analizado la venta más importante de La Pampa en Liniers (se traslada a Cañuelas en abril del próximo año) se dio durante el 4 de junio con 1.755 animales comercializados, seguido del 11 del mismo mes con 1.600 cabezas.

Destete superior.
Los campos de La Pampa tienen un stock de 4.023.000 cabezas de ganado vacuno, de las que un millón son madres, con una extracción anual cercana a los 1,3 millón de animales, entre novillos y hembras. En su mayor parte, el rodeo está integrado por razas británicas (Angus, Hereford y sus cruzas), y buen porcentaje de los terneros engordados que vienen de Córdoba y San Luis, ya que lo producido en la zona de cría no alcanza para abastecer la demanda de invernada.
En una amplia región de cría de la zona centro sur y centro este la clave de la mejora del índice de destete ha sido el Plan de Activación Ganadera de los últimos años. Entre 2017 y 2018 se produjo una adecuada utilización de la superficie, construyendo más potreros, mejorando el manejo del agua, desarrollando controles sanitarios y técnicas estratégicas como el destete, que permitieron mejorar las cifras de preñez.
Ello ha incrementado la carga animal en las zonas de cría, que van del monte alto de caldén hasta el monte occidental, mejorando el manejo de la cosecha de forraje y del pastizal natural. El manejo de los terneros destetados a temprana edad es un problema técnico ya resuelto, cuyo verdadero impacto surge del manejo de los vientres, según el objetivo empresarial escogido en cada campo.
La adopción de esta práctica consiste en aumentar al máximo la eficiencia del capital de explotación de las empresas de cría: la vaca. Es una herramienta muy accesible, de fácil aplicación, pudiendo los productores recurrir a los veterinarios de la actividad privada, que son los que proveen asesoramiento para su implementación.

Un gran futuro.
Nadie duda que en La Pampa la producción de carnes volverá a su lugar de vanguardia frente a la agricultura o al menos poder transitar una ruta paralela y de a poco recuperar la frontera agropecuaria de antaño perdida por el «boom» sojero y ahora maicero, además de poder transitar un cambio profundo para mejorar el crecimiento actual, con el aumento del peso de faena como objetivo.
Tenemos todas las aptitudes genéticas para asumir el compromiso de poder elevar el peso de faena bovina de forma gradual a un ritmo lógico y posible de 30 kilos por año en machos y 20 kilos en hembras, para que el próximo lustro el peso mínimo sea de 450 y 400 kilos respectivamente, como lo es en todo el mundo. Así y todo, la perspectiva es muy atractiva pues China ya se queda con 7 de cada 10 bovinos que se venden y nuestro país será el quinto exportador mundial el año próximo.
Esta situación si bien es muy buena para La Pampa ganadera constituye una amenaza a tener en cuenta para la producción en el mediano plazo, por un factor determinante: en su afán de satisfacer al cada vez más exigente de la aspiradora del mercado asiático, los productores no dudan en enviar a faena hembras preñadas. De continuar así, preocupa de que además de la vaca china (la antigua vaca conserva), los chinos han empezado a demandar otros cortes de más calidad.
De ocurrir esta situación, los exportadores del país podrían tener que recurrir a cortes que se consumen en el mercado interno para satisfacer el apetito cada vez más insaciable de China. Algunos analistas del sector ya estiman que, para el próximo año, la producción de terneros registrará una leve caída. La contracara de esta situación es el mercado interno, con un nivel consumo por debajo de los 50 kilos anuales por habitante, una de las cifras más bajas de los últimos diez años.
Frente a este panorama, surge un interrogante: ¿La ganadería pampeana está preparada para absorber esta mayor demanda sin dañar su producción?. Después de todo lo que costó recuperar los stocks perdidos en el año 2011 se percibe que tras un 2019 con una faena de hembras que supera el 50% del total, en el transcurso del próximo año los campos ganaderos de nuestra provincia verán caer su producción de animales livianos pero sin dudas que el ingreso de divisas al país y a nuestra provincia serán importantes.