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La cebada dejó 15 millones de dólares en la provincia

INFORME DEL INDEC: EN SEIS MESES SE EXPORTARON 80 MIL TONELADAS

La cebada -cervecera y forrajera- de la campaña 2018/2019, vendida durante el primer semestre de este 2020, fue un record dejando 15 millones de dólares en La Pampa. La campaña actual se estima con una fuerte caída, sobre todo en la cervecera.
JUAN JOSÉ REYES
Según los últimos datos proporcionados por el Indec pudo conocerse que se vendieron al exterior 80 mil toneladas de cebada cervecera y forrajera (la campaña 2018/2019, obtuvo 212.640 toneladas) y trajo a la provincia 15 millones de dólares.
Se obtuvieron 186.640 toneladas en la zona norte y 26.000 en la sur con una superficie sembrada de 74.400 hectáreas (se sembraron 99.900) y un rinde promedio de 2.858 kg/ha. La alta calidad proteica obtenida por la cebada cervecera junto al el boom importador de China de la cebada forrajera se debió a que se alcanzó la calidad proteica requerida, clave para industrias y malteras para producir cerveza.
La producción de la cebada cervecera (18/19) pampeana puede decirse que fue una de las mejores de los últimos años. El crecimiento de la superficie sembrada en la zona norte (la más productiva) fue del 25% pasando de 60 a 70 mil hectáreas y los volúmenes de producción obtenidos en los distintos departamentos del norte provincial fueron de 15.500
toneladas en Quemú Quemú, 10.600 en Maracó, 9.600 en Conhello, 4.900 en Realicó y 1.200 en Rancul. Con respecto a la zona sur la producción global llegó a las 30 mil toneladas para un área sembrada de 18.600 hectáreas. Por departamento hubo 4.250 hectáreas en Atreucó, 4.100 para Catriló y Guatraché respectivamente, 2.900 en Capital, 1.800 en Utracán y 1.450 hectáreas en el departamento Toay. Aquí se utiliza el término cerveza rubia pero ello no refiere a ningún estilo o variedad específica sino a un amplio abanico de cervezas que tienen un elemento común: maltas claras o pálidas.

Cerveceras.
La cebada cervecera (Hordeum vulgare fma dística) mostró áreas de cultivo importantes hasta la década del sesenta en La Pampa, desapareciendo casi el cultivo hasta fines de los años setenta; a partir de entonces se ha vuelto a difundir su siembra, promovida por la industria cervecera, pero sin mostrar una clara tendencia al crecimiento o estabilización. En los últimos años la producción ha oscilado entre las 43.610 tn (2000/01), las 96.860 tn (2012/13) y 162.420 en la cosecha 2014/15. Pero en la 2018/19 fue récord histórico con más de 200 mil toneladas (en 2019/20 cayó oficialmente hasta las 91.269 toneladas).
Solo resta aclarar que los datos del Indec refieren a la siembra 2018/19 que se exportó en el primer semestre de 2020. Los suelos de La Pampa resultan apropiados para el cultivo de la cebada cervecera, pues la industria requiere granos con bajo porcentaje proteico, como los obtenidos en La Pampa. La cebada cervecera por iniciativa de las empresas cerveceras ha comenzado muy fuertemente su producción en los últimos años en la zona norte de la provincia, razón de ello es la gran diferencia de producción con la zona centro-sur.
Tiene una etapa agrícola vinculada estrechamente por contrato a una etapa industrial y exportadora para producir la cebada malteada. Al grano se le hace un proceso de 11 días, una especie de germinación controlada, en el cual se transforma el almidón en maltosa, que es un azúcar más simple (y por eso se llama cebada malteada, porque tiene maltosa). Ese producto, al que se agrega levadura de cerveza, se fermenta después para producir la cerveza.

Forrajera.
La cebada forrajera (Hordeum vulgare fma hexástica) es preferida por los criadores de porcinos, para su consumo con el grano en pie, y por los fruticultores en las áreas bajo riego por su tolerancia a suelos con alto contenido de sales, utilizada como «abono verde».
Hasta hace pocos años los cultivares disponibles no se adaptaban a las bajas temperaturas invernales de La Pampa y presentaban susceptibilidad a enfermedades, pero recientemente la aparición de cultivares mejorados ha motivado su inserción en los sistemas de engorde de secano, como un recurso valioso que se suma a los otros verdeos invernales.
Se estima que la superficie cultivada con cebada forrajera oscila en las 4.000 hectáreas para la zona sur en la campaña 2000/2001 con una producción de unas 3.000 toneladas (rinde de 1.500 kilos por hectárea). En La Pampa hasta hace poco, prácticamente no se plantaba cebada forrajera, pero en la última década comenzó a utilizarse para alimentación y suplemento ganadera.

Fuerte caída.
Cuando el grano de cebada cervecera se pasa de proteína es castigado por la industria y es lo que ocurrió en la campaña actual con una producción apenas superior a las 90 mil toneladas. En cebada, no se aceptan grano con más de 12 % de proteína, situación muy frecuente en años secos como el que transcurrimos con rindes bajos.
La estrategia para evitar esta situación, aparte del clima, es acomodar el paquete tecnológico, no para obtener mayor rinde, sino para lograr rindes promedios de entre 23 y 28 quintales por hectárea en La Pampa. El cultivo de cebada se realiza bajo contrato entre malterías y productores. El grano para ser aceptado debe cumplir con los exigentes estándares de la industria, los cuales se fijan en le contrato previo a la siembra.
Allí se establece la superficie a sembrar, el precio de compra, las condiciones de entrega, el flete, y los gastos de comercialización. Normalmente estas condiciones benefician al productor local, los cuales sembrando cebada obtiene mayor rentabilidad que sembrando trigo. Pero, uno de los factores que juega en contra es la facilidad de brotado que presenta el grano de cebada.
En el período de madurez fisiológica, el brotado del grano se induce fácilmente bajo ciertas condiciones de temperatura y humedad. Este brotado provoca que la cebada pierda sus cualidades industriales, debiendo destinarse el grano como forraje, comercializándose a muy bajo precio. China es el principal importador mundial de cebada de malta para hacer cervezas pálidas y otras variedades de cervezas, mientras que Arabia Saudita es el principal importador de cebada forrajera, que utiliza como alimento para camellos. Lo concreto es que casi el 7% de todo el dinero ingresado durante el primer semestre del año desde el sector primario fue producto de la cebada, todo un hito histórico.