Inicio Agro La exportación de cueros dejó U$S 12 millones

La exportación de cueros dejó U$S 12 millones

PRODUCCION PAMPEANA

La industria del cuero argentino se abastece de los rodeos del ganado bovino situados en su mayor parte dentro de un radio de unos mil kilómetros alrededor de Buenos Aires y La Pampa.
JUAN JOSE REYES

Según la Cámara Argentina de Comercio y los Consorcios de Exportación de Subproductos, las exportaciones peleteras en La Pampa no solo mostraron que el crecimiento de la venta de carne al exterior ha sido un éxito, sino que también lo ha sido la producción de cueros acopiados de anteriores y de la actual campaña. En 2020/21 se han colocado unos 12 millones de dólares (25% más que en la pasada) gracias al cambio de sesgo en los precios internacionales de la carne.

Nuestra provincia faenó unas 216.000 cabezas de vacunos y 63.000 cabezas más entre el rodeo ovino y caprino. Sin embargo, apenas son industrializadas el 6% a través de 9 empresas curtidoras locales. El resto se exporta, sale a mercados extra-regionales para ser reexportados hacia la China y la UE.

Las ventas externas de cuero recibieron los primeros cimbronazos de la crisis en 2008 y 2009 a través de una ingente reducción de sus precios. Pero a partir de los años 2011 y 2012 los precios del kilo salado de novillo y de los livianos empezaron a crecer y entre 2020 y 2021 superiores mejoras han tenido. En cueros terminados la suba fue más pronunciada aún. Hablamos de casi la tercera parte de la de cueros semiterminados, mientras que en cantidades comercializadas la baja fue del orden del 6%. En esta fase de recuperación, el cuero semiterminado sigue reconquistando terreno. Las exportaciones pampeanas mejoran su posicionamiento en el exterior respecto a años anteriores, a pesar de que las inversiones de capital no fueron las previstas, ya que el valor agregado que tenían nuestros cueros en el pasado por la importancia de la industria marroquinera local desapareció. Gran parte del crecimiento de la producción en el último lustro se debe a las compras del mercado chino, junto a la revalorización mundial de todos los productos derivados del cuero vacuno.

Lonja pampeana.
La manufactura del cuero (lonja o tira de cuero sin pelo) es una de las industrias más antiguas de La Pampa, que se nutrió, a partir de fines del siglo XIX, con un numeroso contingente de artesanos italianos, alemanes y españoles como también de inmigrantes ruso-judíos. El importante grado de desarrollo del suelo pampeano ha sido un histórico proveedor de la materia prima que generó la mayor riqueza del país: primero como proveedor de granos y después como generador de los insumos básicos para un fuerte crecimiento fabril en las zonas del Gran Buenos Aires en las manufacturas del cuero.

Se comercializan en La Pampa unos 44.000 cueros ovinos, 12.000 cueros caprinos y 236.000 cueros bovinos, que como resultado se obtienen unos 180.000 cueros salados y 40.000 secos. La localidad de Victorica concentra la mayor comercialización del cuero regional (casi el 9% del total). En la provincia se producen 850 mil metros cuadrados de cuero flor y otra cifra similar de cuero descarne cada año. Si se manufacturara el total de todo el cuero producido aquí, las exportaciones serían más significativas por el valor agregado de la cadena de valor. Pero las escalas de producción que poseen las curtiembres de nuestra zona rural son pequeñas. Las empresas comercializadoras y curtidoras de cuero en la provincia son 9 ubicadas en localidades como Alpachiri, General Pico, Lonquimay, Quemú Quemú, Santa Rosa, Trenel, Uriburu y Victorica. Los cueros frescos llegan a las curtiembres en camiones, directamente desde los frigoríficos, los cuales ingresan con un contenido de agua variable. La curtiembre liquida el valor de los cueros recibidos según el peso de llegada, en camión, menos una merma, que es la pérdida de peso que sufre el cuero desde el frigorífico hasta la curtiembre. Hoy en día las curtiembres están transportando cueros en camiones frigoríficos.

Valor agregado.
El cuero es el principal subproducto de la industria frigorífica. Representa, a los precios actuales, un 10% del valor del ganado en pie. De esta forma, la oferta de cuero crudo está determinada por el mercado de la carne (faena) y por lo tanto es independiente del precio (demanda inelástica). Esto determina la ausencia de incentivos para ganaderos y frigoríficos para utilizar métodos de producción que maximicen la cantidad y calidad de cuero disponible. En el país hay unas 500 empresas que generan U$S 1.000 millones anuales por exportaciones de cueros curtidos y productos manufacturados por la misma industria a casi todo el mundo. El comprador de cuero argentino más importante es China, que ocupa un 20% de la capacidad. En segundo lugar aparecen los Estados Unidos, luego México e Italia. La industria del cuero argentino se abastece de los rodeos del ganado bovino situados en su mayor parte dentro de un radio de unos mil kilómetros alrededor de Buenos Aires y La Pampa.

En el país la matanza de animales oscila entre los 11 y 16 millones de animales por año, de acuerdo a las existencias de ganado y demanda de carnes. Las pieles son enviadas en fresco a las curtiembres en el orden del 50%, mientras que el resto debe ser salado para su conservación.

También disponen de cueros de otras especies, en particular lanares y caprinos, pero con volúmenes mucho menores. El subsector curtidor está conformado por unas 350 empresas (9 en La Pampa) y emplea alrededor de 15.000 personas en forma directa (45 aquí) y 30.000 en forma indirecta. La exportación está muy concentrada, ya que las mayores 7 empresas atesoran más de la mitad del monto total de exportaciones, y las primeras 24 son responsables del 90% del monto total. El cuero pampeano se vende en forma semiterminada o cruda, en artesanías regionales, calzado, dressage, monturas, marroquinería, sacos de cuero y en suelas. También son conocidos los lazos torcidos (fuertes y cortos para enlazar en un corral), las encimeras (parte del apero o montura gaucha) y la elaboración de cinturones, carteras, mango de cuchillos y llaveros y billeteras.

A nivel nacional se distingue la soguería, cuya materia prima es el cuero crudo, a diferencia de quienes trabajan el cuero curtido que son los talabarteros con orígenes desde hace más de cuatro siglos y que en la pradera y estepa pampeana se replicó en los trabajos de nuestras comunidades indígenas con preeminencia mapuche, ranquel y günün ä küna.