La quema controlada, una ayuda al suelo

Investigadores universitarios estudian el efecto de las quemas prescriptas sobre el suelo del Caldenal. Los efectos de esta práctica de manejo sobre el suelo han sido poco evaluados en la región.
Lic. Estela Hepper *
Lic. María Sofía Larroulet *

Los primeros resultados muestran que si se realizan quemas en condiciones controladas, se logra un aumento de nutrientes indispensables para el crecimiento vegetal.
Los productores agropecuarios las utilizan para recuperar especies forrajeras después de un pastoreo continuo y también para disminuir material combustible y así prevenir incendios forestales. Esto motivó a un grupo de investigadores a iniciar estudios que conduzcan a establecer los efectos de esta práctica sobre las propiedades del suelo. En la experiencia llevada a cabo en el establecimiento Bajo Verde de la Universidad Nacional de La Pampa, se encontró que luego de realizada la quema aumentó la materia orgánica del suelo, como así también el contenido total de nitrógeno y magnesio; estos cambios fueron independientes del tipo de cobertura vegetal. También, la disponibilidad de fósforo fue mayor, pero el aumento de este nutriente se dio en áreas del caldenal con alta cobertura de arbustos y en aquellas dónde predominaron gramíneas forrajeras.
Estos cambios detectados se explicaron a partir del ingreso al suelo de restos de vegetación parcialmente quemada, de residuos orgánicos acumulados sobre la superficie y de ceniza depositada luego de la quema. Otros nutrientes como calcio y potasio no fueron afectados.
Más resultados.
Las observaciones realizadas en el campo indicaron que la quema no fue severa; si bien el combustible de cada parche se consumió completamente, los árboles de caldén no fueron dañados por el fuego y los arbustos quemados rebrotaron con posterioridad. Además, se observó que el color de las cenizas varió de negro a gris oscuro en las áreas abiertas con cobertura de gramíneas forrajeras, y de gris oscuro a blanco en las áreas donde se quemó principalmente vegetación arbustiva.
El color de las cenizas se relacionó con las temperaturas máximas medidas sobre la superficie del suelo, las que dependieron del tipo y de la cantidad de vegetación disponible. Los valores medidos no excedieron los 163° C cuando la vegetación presente fue forrajera, 246° C para no forrajeras y 538° C para arbustivas.
La práctica.
La práctica se efectuó en un potrero de 20 hectáreas ubicado a 40 kilómetros al noroeste de la ciudad de Santa Rosa, ubicado en el distrito del Caldén en la provincia de La Pampa. Dentro del potrero se trabajó en áreas abiertas con predominio de gramíneas forrajera, áreas bajo caldén en las que dentro de la vegetación graminoso-herbácea predominaron las no forrajeras (pajas) y áreas con arbustos (principalmente rebrotes de caldén).
El personal de Defensa Civil del gobierno fue el encargado de llevar a cabo la quema controlada en abril de 2008. La temperatura promedio registrada durante el día de la quema fue de 25° C, la humedad relativa del aire del 25% y la velocidad del viento varió entre 6 y 20 km/h con dirección noroeste-sudeste. La quema se inició en los extremos sur y este del potrero con un fuego en retroceso (en contra del viento) y se completó con un fuego frontal (a favor del viento) encendiendo una línea continua que avanzó desde el noroeste.
Recomendaciones.
El grupo de investigadores acuerda con la importancia que tiene, al momento de realizar la quema, el evaluar las condiciones climáticas, el estado de la vegetación, el relieve del terreno y el riesgo de incendio en caso de escape del fuego.
En este estudio, en el que se encontró una mejora de la fertilidad del suelo, la quema fue realizada por personal capacitado y bajo un estricto control de las condiciones climáticas y de seguridad. Hay que tener en cuenta que un mal uso de las quemas controladas puede ser la causa de la degradación del ecosistema, originando pérdidas de bosques y de pasturas.
Trabajo actual.
En la actualidad, el grupo de trabajo conformado por docentes-investigadores y estudiantes de la Facultad de Agronomía de la UNLPam, continúa evaluando la incidencia sobre el suelo de esta práctica de manejo del pastizal natural, como así también el efecto de prácticas asociadas, como el rolado selectivo.
Los investigadores están a disposición de los interesados en realizar sugerencias y/o consultas respecto de esta temática, canalizadas a través de la directora del proyecto, la licenciada Estela Hepper (hepper@agro.unlpam.edu.ar).
* Facultad de Agronomía, UNLPam