Inicio La Arena del Campo La sequía no dejó que la cosecha llegue a ser récord

La sequía no dejó que la cosecha llegue a ser récord

TRIGO PAMPEANO

El último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señaló que la escasez de precipitaciones provocó que las estimaciones en las rindes bajen considerablemente. Según la entidad, la faltante de agua rondó entre 150 y 200 mm.
Luciano Cabrera Romero
La campaña de trigo prometía ser importante con un gran crecimiento en la superficie cultivada y con estimaciones que proyectaban 22 millones de toneladas. Sin embargo este buen escenario que se preveía se vio afectado por la falta de lluvias, reduciendo la producción a casi 19 millones de toneladas. Este escenario también se replica en La Pampa donde las estimaciones en el rinde se redujeron en un 20,7 por ciento.
Una escasez extrema. Ese fue el motivo de la importante caída en las estimaciones de los rindes de la campaña del trigo que prometía ser récord y que hoy, pese a que aumentó la superficie sembrada, promete un volumen similar a la campaña anterior.
Según precisó el informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), esta «escasez» se debe a que faltó entre 100 y 250 milímetros de agua al cultivo en la zona núcleo, existiendo en nuestra provincia un faltante de entre 150 y 200 mm. Y esto se correlaciona con menores rindes y pérdidas de área. En territorio bonaerense se van a perder casi 100 mil ha trigueras. En La Pampa, 60 mil ha y en Córdoba, casi 50 mil ha.
Con 600 mil ha cosechadas, un 9 por ciento de avance, siguen los ajustes negativos en trigo, precisó el BCR. En un mes, el rinde triguero argentino pasó de 30,8 qq/ha a 29,6 quintales. «Las expectativas se han desmoronado respecto a hace un mes, en La Pampa cayó 5 quintales, le sigue Santa Fe con casi 3 qq/ha, Córdoba y Buenos Aires con 1,5 quintales menos y Entre Ríos mantiene altas chances productivas pero temen que la continuidad de las lluvias desate un fuerte foco de fusariosis», aseguraron desde la entidad al realizar una radiografía de la zona núcleo.
Ya registrado los estragos que ocasionó el faltante del agua en la zona, las lluvias que se esperan que lleguen en estos días -paradójicamente- podrían agravar la situación en vez de ayudar. «Entre Ríos mantiene altas chances productivas pero temen que la continuidad de las lluvias desate un fuerte foco de fusariosis. En Chaco y Santiago del Estero, el 90% de la cosecha mostraba números superadores con 4 y 5 quintales más de lo que se esperaba hace un mes. Pero el regreso de las lluvias ha dejado en los últimos días entre 45 y 70 mm y pone en riesgo la última tanda que falta por cosechar», alertó la BCR.

Del 20,7%.
Según se puede observar en la Guía Estratégica para el Agro (GEA), nuestra provincia posee una superficie sembrada de trigo que ronda en los 31 mil hectáreas. De esa superficie, a principios de octubre el BCR estimaba una producción de 23,6 quintales por hectárea. Sin embargo, el golpe climático hizo que el GEA «reperfile» sus expectativas, las cuales aseguraron una caída del 20,7 por ciento.
Por otro lado, la entidad indicó que sin ajustes en superficie respecto de la anterior estimación, con 6,70 millones de hectáreas, el cultivo de trigo consolida un aumento interanual del área del 4%. En este sentido, los lotes que no podrán cosecharse suman 270 mil hectáreas.
Además, el informe destaca que a partir de un área cosechada estimada de 6,43 millones de hectáreas y una productividad promedio nacional de 29,6 qq/ha, se obtendría una producción de 19,04 Mt. «Este volumen resultaría apenas superior al obtenido en la campaña anterior en 0,4%», concluye el informe.

El maíz, también.
El trigo no es el único cultivo que también sufre por las desfavorables condiciones climáticas: el maíz, también. La siembra maicera que en septiembre se esperaba que supere los 7,4 M de ha, vuelve a ajustarse a la baja. Esta vez con 100 mil ha menos respecto a la estimación de octubre. La proyección del volumen comercial maicero cae ahora a 47,0 Mt.
«El área de siembra maicera 2019/20 que comenzó con la promesa de ser la más importante de todos los tiempos, y un aumento del 6% sobre la 2018/2019, tras el nuevo ajuste será menor en un 3%. La intención pasa de 6,9 a 6,8 M de ha», detalló el BCR.
«La falta de agua se sumó a la incertidumbre que venía acorralando al cereal. La siembra está retrasada en 11 puntos respecto al año pasado. El avance de las labores de siembra cubren 2,9 millón de ha, 43% de la nueva intención de 6,8 M ha», señaló la entidad.