Liberan un millón de toneladas de trigo para exportación

El ministro de Economía, Axel Kicillof, anunció ayer la liberación de un millón adicional de toneladas de exportación de trigo y 100 mil toneladas de harina del mismo cereal. Acompañado de funcionarios del área agrícola, Kicillof dijo: "Como ustedes sabrán, en lo que va del año con esta nueva apertura de exportaciones y emisión de Roes (permisos de embarques) se van a sumar 4,7 millones de toneladas y ya hemos autorizado 3,6 millones de toneladas, lo que representa 141 por ciento" de aumento de exportaciones entre la campaña 2013-2014 y la última 2014-2015.
"Vale la pena reiterarlo, dado la polémica que genera, pero básicamente la política que se asumió es la de la exportación del total del excedente una vez abastecidas las necesidades del mercado interno", dijo en conferencia de prensa. Kicillof precisó que los números de exportación de trigo están sujetos "a la dinámica de la cosecha" que se hará en primavera-verano y "a la diferencia de las estimaciones que coexisten: esto va siguiendo un ritmo", sostuvo.
El Gobierno nacional tiene cerradas las exportaciones y utilizan la cuotificación para autorizar las ventas, cuando certifican, a su juicio, que la producción será suficiente para abastecer los cerca de 6,5 millones de toneladas estimados que necesita el mercado interno, aunque el trigo existente carece de calidad panadera en su mayoría. El Ministerio de Agricultura argentino estimó la cosecha del trigo 2014-2015, cuya recolección finalizó en enero, en 13,9 millones de toneladas. (NA)

Dar prioridad a pymes agrícolas
La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) presentó sus propuestas de políticas públicas para el campo, con la descripción de medidas que podrían tener un efecto positivo sobre la actividad agropecuaria.
En el marco de los posicionamientos políticos y en vistas a las próximas elecciones, la Coninagro presentó una publicación en formato de libro, donde sostiene que Argentina podría aumentar 50 por ciento su producción agrícola e incrementar 45 por ciento sus exportaciones en valor de producto en los próximos 5 años, "si las políticas destinadas al sector escuchan los reclamos del campo".
El trabajo explica que es el potencial de aumento de empleo, lo que toda mejora en el sector agropecuario generaría, especialmente sobre las economías regionales. Fue presentado en Buenos Aires el jueves último y plantea políticas de incentivos, teniendo como prioridad a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) agropecuarias "para favorecer la inversión, el empleo y el desarrollo de los pueblos de interior.

Beneficios.
Como no podía ser de otra manera, habla de beneficios impositivos y líneas de créditos y "de una mejora en la competitividad con la eliminación de todas las trabas a la comercialización como los ROEs, precios máximos, eliminación de los derechos de exportación, restitución de los reintegros" y políticas que permitan reducir la inflación.
Asimismo, menciona como política sugerida una reforma del sistema tributario, y "establecer un sistema que posibilite una distribución equitativa de la carga, estimulando el crecimiento de la producción y la creación de riqueza y jerarquizando el impuesto a las ganancias".
El libro habla del potencial que podría aportar el sector al "crecimiento y desarrollo sostenido del país", ya que el mismo "no es un sector aislado sino que forma parte de la sociedad".

Impacto y coincidencia.
En la primera parte del trabajo se analizan cuestiones de gran impacto social, económico y ambiental como son la educación, la problemática de la pobreza, la distribución del ingreso, el empleo así como la estabilidad macroeconómica y ambiental.
El documento dice que para lograr un crecimiento nacional se debe pensar en la acción conjunta del campo y la industria -lo cual coincide con el Plan Estratégico y Agroalimentario del actual gobierno nacional-, que genere inversiones avocadas a incrementar la producción e industrialización de las materias primas, a generar agregado de valor a los productos, proveer empleos genuinos y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos del país. "Este crecimiento debe ir acompañado de políticas de infraestructura (conectividad, capacidad, eficiencia, seguridad, bienestar)".

Síntesis.
Un resumen de los aspectos que Coninagro propone deben tenerse en cuenta, indica:
1. Políticas de incentivos, teniendo como prioridad a las PYMES agropecuarias, como las cooperativa, para favorecer la inversión, el empleo y el desarrollo de los pueblos de interior.
2. Beneficios impositivos y líneas de créditos.
3. Competitividad: Eliminación de todas las trabas a la comercialización como los ROEs, precios máximos, eliminación de los derechos de exportación, restitución de los reintegros. Políticas que permitan reducir la Inflación.
4. Una Reforma del sistema Tributario: Establecer un sistema que posibilite una distribución equitativa de la carga, estimulando el crecimiento de la producción y la creación de riqueza, jerarquizando el impuesto a las ganancias.
5. Eficaz y eficiente inversión en infraestructura: Debemos mejorar la infraestructura existente como caminos, puertos y diversificar los modos de comercialización de la producción, como vías férreas, así como potenciar la inversión en energía, comunicación e infraestructura básica que promueva el bienestar de los pueblos.
6. Fomento de la educación y capacitación: Deben darse políticas que promuevan la educación (fomentando los principios del cooperativismo), el trabajo en el campo y el arraigo.
7. Promoción, capacitación y concientización en la implementación de Buenas Prácticas Agrícolas, Bienestar Animal y Manejo sustentable de la explotación.
8. Fomento de la investigación con justa retribución e implementación de innovaciones tecnológicas, herramienta para aumentar la producción, proteger al medio ambiente y brindar productos más inocuos para la salud de la población.

* Redacción

AMBIENTE: LA APLICACION DE LA LEY DE BOSQUES EN EL AREA PROTEGIDA PARQUE LURO.
Los intentos para "equilibrar"
El 22 de mayo se realizó el Congreso Nacional de Áreas Protegidas, en San Juan. Un técnico de la Subsecretaría de Ecología disertó en él, en base a un proyecto de conservación en desarrollo en Parque Luro.
Fabián Titarelli es licenciado en Biología y actual técnico de la Subsecretaría de Ecología del gobierno provincial a cargo de Areas Protegidas. La charla que ofreció en San Juan se replicó hace unos días para es estudiantes de la carrera de Recursos Naturales de la Universidad Nacional de La Pampa. Allí se conoció que, en el marco de la Ley de Bosques, desde hace cuatro años se inició un plan de conservación que tiene como objetivo el mejoramiento del ambiente.
Las tareas realizadas responden a la Ley de Áreas Protegidas, que establece el resguardo del medio ambiente con sus especies nativas. En ese sentido, "el funcionamiento de un ecosistema surge de la interrelación de cada una de las especies con las otras y con su ambiente, por lo que es necesaria la presencia de los animales que co-evolucionaron allí durante miles de años, y más allá de la obligación legal el plan conlleva beneficios, incluso para los humanos", explicó Tittarelli.

Historia.
El primer coto de caza de Argentina surge dentro de Parque Luro, que fue creado en la zona del caldenal. Ésta fue declarada área protegida en 1996 y comprende las únicas 7.500 hectáreas de caldenal protegidas dentro de la provincia, pero el uso que se le dio a la Reserva desde su creación no siempre tuvo que ver con la conservación.
Desde el inicio, el manejo de Parque Luro fue conflictivo, situación que se dio en aumento luego de ser declarada área protegida, ya que predominaron las actividades turísticas sobre las ecológicas. Esa condición del área causó que las especies más conspicuas -mara, guanaco, vizcacha, venado de las pampas- de a poco se fueran extinguiendo. Y hay otros animales, que si bien hoy se pueden encontrar, están extintos ecológicamente porque no cumplen las funciones ordinarias que se requieren dentro del medio -por ejemplo el ñandú o el cardenal amarillo-.

Problemáticas.
"Desconocemos los problemas puntuales por los que se extinguieron todas las especies que habitaban el parque, pero las exóticas -una de ellas es el ciervo colorado- requieren una urgente intervención", detalló Tittarelli. Y agregó que al introducir nuevas especies, se intenta lograr un equilibrio: "Tuvimos la suerte de conseguir este plan de conservación y estamos comenzando a escribir uno nuevo para obtener el financiamiento el año que viene".
Por otra parte, el alambre perimetral utilizado para proteger las especies exóticas y el turismo también excluyó al fuego, en lugar de utilizarlo como herramienta. "Sabemos que nuestros paisajes han sido modelados por el fuego y el viento durante miles y miles de años", mencionó. Esa condición también influye en los cambios de la estructura del hábitat, y es el motivo por el que Parque Luro tiene un gran porcentaje de biósfera muy cerrada, la cual complejiza el uso de la fauna.

Aplicación del proyecto.
El fachinal es un estado alternativo del bosque, mucho más estable que el original y como necesita gran cantidad de energía -traducida en un gran valor económico- cuando se lo quiere cambiar, hay que evitarlo. Con ese propósito, se comenzó a quemar zonas de pastizales para mantenerlas relativamente despejadas e impedir la arbustización, antes de que ingrese el fuego y destruya todo.
Además de intervenir el sistema, se propuso generar información para saber cómo continuar. A través de cuatrocientos arbustos y doscientos caldenes -divididos en diferentes categorías- se identificó a qué temperatura se quemaba cada ejemplar, para conocer su destino (si rebrotó desde abajo, se secó directamente o brotó sin efecto del fuego), y, simultáneamente, se comenzó a intentar reintroducir el yuyo colorado -una de las especies más características del pastizal de médano-, que es muy buscado por los herbívoros y en Parque Luro está totalmente desaparecido.

Especies.
Por último, Fabián Tittarelli explicó que "de las especies muertas que se conocen, la vizcacha es considerada de gran importancia ecológica, porque tiene la capacidad de modificar el ambiente y eso en un área protegida es deseable". De ahí que comenzó su reintroducción. Se seleccionó una zona de control, y otra desmalezada sin vizcacheras donde se adicionó una jaula de exclusión de herbivoría para tomar datos sobre la evolución del pastizal (de la zona con y sin vizcacha, para ver si había algún cambio y si era atribuible a la especie).
Luego se les colocó desde laboratorio un microchip, para el registro tanto de crías y ubicación, como de peso, medida, sexo y una intervención con anestesia para extraerles sangre y una muestra de tejido con la que se analizó su ADN. Ese suplemento se realizó para ayudarlas a mantener su organización instintiva, ya que cuando se reduce el número de individuos de las vizcacheras, el sistema de protección queda afectado y son propensas a extinguirse.

Congreso y futuro.
El encuentro nacional no se hacía en Argentina desde hace trece años y se programó el próximo para dentro de tres. Una de las problemáticas profundizadas fue la de áreas protegidas a nivel nacional, lo que permitió observar la situación de cada provincia desde los trabajos actuales.
El siguiente paso propuesto es continuar por las especies posibles de introducir. Tittarelli aclaró que "eso se puede concretar gracias a que la reserva está cercada". La liebre mara es el próximo objetivo, porque está comprobada su prosperidad en la reserva. Por otro lado, sigue pendiente la compra de cincuenta guanacos desde la Provincia, tanto para Pichi Mahuida como para Parque Luro. Y "en cuanto al venado de las pampas, éste es complicado de conseguir y depende de decisiones políticas, además de que la factibilidad de la introducción se encuentra en evaluación", concluyó.

Alejandra Funes
Periodista