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Nuevo récord forrajero con el Atuel

GANADERIA: EN SAN RAFAEL Y GENERAL ALVEAR ALIMENTAN ENTRE 10 Y 13 ANIMALES POR HECTAREA.

El cambio en el uso de la tierra perjudica a La Pampa por partida doble. Por un lado, porque el nuevo sistema se basa en una mayor apropiación del agua del Atuel, y porque los novillos que antes se engordaban aquí, ya no lo hacen.
Redacción/ Juan José Reyes
La provincia de Mendoza volvió a marcar un récord de engorde de novillos en la zona Sur de su territorio, donde la producción forrajera se realiza en gran parte con agua del río Atuel. El último relevamiento marcó un total de 500.000 novillos en toda la provincia, liderado por la zona Sur de Mendoza. Hasta hace unos años, gran parte del consumo mendocino de novillos se atendía con animales criados en La Pampa y provincia de Buenos Aires. La ganadería mendocina siempre fue de cría, con una producción de apenas 150.000 terneros al año de destete. Después de una cría de ocho a nueve meses, los animales eran transportados a campos pampeano para la recría y el engorde, y después volvían a Mendoza para ser faenados.
El escenario cambió en los últimos años a raíz del desarrollo de una creciente superficie forrajera para alimentar a su ganado dentro del territorio y así evitar costos de traslado y alquiler. Este cambio lo encabezan las áreas de San Rafael y General Alvear, donde las pasturas se producen en gran parte con sistemas bajo riego alimentados con agua del río Atuel.

Ganadería mendocina.
En Mendoza hay dos áreas bien diferenciadas para la ganadería: el secano y bajo riego. El secano cubre 65% de su superficie; allí la única posibilidad productiva es la ganadería, pero en condiciones poco eficientes. Para mitigarla recibe aportes que facilitan procesos eficientes (transferencia de tecnología) e infraestructura (caminos ganaderos, acueductos y comunicaciones). La mayoría de la cría obtenida allí se vende a la región pampeana, entre ellas nuestra región; para su engorde. El animal «terminado» es vendido nuevamente a Mendoza, donde su destino es la faena.
En la ganadería bajo riego del Atuel, en pleno proceso expansivo, se calcula que existen más de 100 mil hectáreas en esa condición. Mendoza con un stock de 600.000 bovinos, de los cuales 296.824 son vientres en producción, con una media de destete de 50-54%, produce 150.000 terneros año. Unos 400 mil novillos eran engordados en Buenos Aires, Córdoba y La Pampa. En nuestra provincia, las zonas favorecidas por estas ventajas competitivas eran los departamentos Quemú Quemú, Maracó, Chapaleufú y Conhelo.

Hacia el autoabastecimiento.
Si bien por su geomorfología Mendoza nunca logrará autoabastecerse de carne, cada día la sustituye un poco más haciendo recría y engorde en áreas bajo riego. Para ello aprovecha las nuevas condiciones agroecológicas del riego para producción forrajera gracias al Atuel.
La principal actividad agrícola en el sur mendocino (San Rafael y Gral. Alvear), ha sido tradicionalmente la fruticultura y la vitivinicultura. Ahora, la actividad ganadera y la producción de forraje -base de todo el sistema de producción de carne bajo riego- se ha generalizado. Un potrero de alfalfa o una consociada forrajera tiene pérdidas bajo clima es seco pero al disponerse de agua de riego, en un mes alcanza una producción normal.
Allí lo nuevos esquemas de producción de carne se basan en una oferta forrajera que logra por el área bajo riego producciones de materia seca y rendimientos de 18.000 kilos de materia seca/hectárea/año en alfalfa pura. Existen además otras pasturas a base de alfalfa con tres gramíneas, con rendimientos de 22.000 kg de materia seca.
Sobre esa oferta forrajera se sustenta el sistema de conversión de pasto a carne logrando niveles productivos elevados cuando hay adecuada disponibilidad de agua de riego para suministrar a las pasturas requerimientos hídricos de especies más exigentes como la alfalfa, de 10 mil metros cúbicos por ha/año. Este nuevo desarrollo productivo es gracias al agua del riego, que proviene de los ríos Atuel y Diamante, producto del deshielo en la cordillera de Los Andes que se acumula en diques de estos ríos y que es distribuida por una red de canales.
El departamento General de Irrigación mendocino reparte entre productores, mediante turnado de riego de acuerdo con la superficie irrigada de cada propiedad. Al año se erogan distintos volúmenes en función de la evapotranspiración de los cultivos, por eso es que la mayor cantidad de agua de riego se suministra en el verano para que haya pasturas para el engorde. El sistema de riego es por inundación, de baja eficiencia de aplicación por los suelos arenosos con poca pendiente, pero mejor que antes de utilizar nuestro río. Es más ya estiman la posibilidad de incorporar riego presurizado y mejorar la eficiencia de aplicación del agua. En la Estación Experimental Agropecuaria Rama Caída, en San Rafael, se hacen trabajos junto a productores de la zona, con el fin de lograr engorde de distintas categorías como novillos, terneros y vaquillonas.