Inicio La Arena del Campo Prohíben cerdos en exposiciones ante el temor por "la peste porcina africana"

Prohíben cerdos en exposiciones ante el temor por «la peste porcina africana»

Pese a que la Peste Porcina Africana (PPA) no fue detectada en Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) decidió prohibir la presencia de cerdos en exposiciones y ferias de todo el país. La noticia se conoció este jueves a través de la Resolución Senasa 793/2019, que se publicó en el Boletín Oficial, donde el organismo explicó que la medida se debe a la necesidad de «reforzar los controles» dado el «efecto potencialmente diseminador que podría tener la concentración de cerdos». En ese sentido, se remarcó que el ingreso del virus a través de público que eventualmente proviniera de países donde está presente la enfermedad «podría tener consecuencias devastadoras en la industria porcina».
«En los últimos años, el virus de la PPA proveniente del Africa subsahariana se ha expandido y recirculado en países de Europa. Más recientemente se ha multiplicado en lugares del continente asiático y representa un riesgo considerable el ingreso de la enfermedad a través de pasajeros provenientes de esos países», señaló el Senasa.
Si bien aclaró que los puntos fronterizos claves están controlados, también consideró que si fueran superados existe la probabilidad de que los pasajeros que puedan vehiculizar el virus en alimentos, ropas y calzados, tomen contacto con cerdos del país y creen así «el escenario propicio para iniciar la infección en nuestro territorio».

Situación.
El Senasa controla y autoriza las exposiciones de animales, dado que una de sus funciones es «defender los ganados en el territorio de la República Argentina contra la invasión de enfermedades contagiosas exóticas», tal como lo describe el Ley Nº 3959.
Por eso, y ante el complicado escenario mundial en relación a la Peste Porcina Africana (PPA), el organismo se basó en el antecedente de 2009, en la pandemia de Gripe Porcina, y decidió no permitir la concentración de cerdos en exposiciones y ferias de todo el país. Es que a esos lugares podría concurrir público proveniente de otros países infectados o haber tenido contacto con la enfermedad.
De esta manera, en la 133º Exposición Rural de Palermo no habrá cerdos para prevenir consecuencias «tanto en la salud pública como en los animales».
«Sin embargo, en la comercialización de cerdos pueden producirse diferentes tipos de concentraciones en los que el Senasa interviene para controlarlos sanitariamente. Esta nueva normativa nos permite evaluar si implica aumentar el riesgo de contagio y diseminación de esta enfermedad que preocupa a todos los servicios veterinarios del mundo», dijo el organismo en forma oficial.
Por último, aclaró que la medida también es una respuesta a un pedido de las asociaciones de productores porcinos «que ven en riesgo los logros alcanzados en el desarrollo del sector durante los últimos años».

Prevención.
Ante este escenario mundial, las medidas de prevención son fundamentales para mantener la sanidad de los cerdos de nuestro país. Todos los responsables de la cadena porcina deben sostener y reforzar su compromiso en la prevención y la eventual contención de la enfermedad en caso de aparecer. En este sentido, se recomienda a los productores porcinos que deben mejorar las medidas de bioseguridad de sus granjas, notificar de manera inmediata casos sospechosos y mortandades elevadas, no alimentar a los cerdos con desperdicios y restringir el ingreso de personas al predio, especialmente de aquellas que hayan estado en países afectados.
Para las personas que vienen a la Argentina desde el exterior, se recuerda que está prohibido ingresar carne de cerdo y sus derivados sin autorización del Senasa, así como animales y material reproductivo sin la certificación sanitaria correspondiente. Además, no deben tomar contacto con animales de granja en Argentina si estuvieron con animales potencialmente infectados.
Debe tenerse en cuenta que el virus de PPA se caracteriza por ser muy resistente en el ambiente, y en consecuencia puede resistir hasta varios meses en productos porcinos destinados al consumo humano como carnes, fiambres y chacinados, así como en fómites (objetos contaminados).