Un Shorthorn de mil kilos

RURAL

El cabañero Alfredo Teso presenta, para esta nueva edición de la Rural, dos ejemplares de razas atípicas en la provincia. Uno de ellos es un toro Shorthorn que supera los mil kilogramos y es la atracción del predio.
Juan Bautista García*
Una de las grandes posibilidades que brinda la Exposición Rural en Santa Rosa es sin dudas que una persona de la ciudad tenga un roce directo con el campo y conozca cosas nuevas. Que aquella persona acostumbrada a transitar las calles de asfalto se embarre y logre interiorizarse en aspectos desconocidos. Ya sea en el ámbito agrícola como ganadero, o en el manejo y funcionamiento de las herramientas y la maquinaria pesada; en la construcción de enormes implementos que son destinados pura y exclusivamente para el sector agropecuario; como también en la explotación de diversas especies ovinas, porcinas, equinas, en las aves de corral y -como en este caso- en las extrañas razas bovinas que se explotan en La Pampa. Es que el predio ferial permite acceder a todo ello y hay quienes se animan a preguntar, a quitarse las dudas y hablar cara a cara con el productor “de acá nomás”.
Dentro de las rarezas que presenta la Rural para esta 92º edición puede encontrarse, en el sector de los corrales -ubicado dentro del predio en paralelo con la calle Neuquén-, un toro de la raza Shorthorn (proveniente de Gran Bretaña) que supera los 1.000 kilogramos. El animal pertenece al productor Arturo Teso, dueño de la cabaña “Chañar Chico”, con sitio en Anguil y que se dedica a la explotación de cuatro razas bovinas cárnicas (Aberdeen Angus, Hereford, Shorthorn y Murray Grey).

“No lo pudimos pesar”.
El ejemplar macho que Teso trajo a esta capital es imponente al observarlo incluso desde lejos. Su tamaño sorprende y sus cuernos lo convierten en una verdadera bestia, aunque presenta gran docilidad, característica de la raza. En este sentido. el productor dialogó con LA ARENA del Campo y confió que el peso del animal es aproximado (unos 1.100 kilos) porque “no entraba en la báscula. No lo pudimos pesar”. También es todo una novedad, teniendo en cuenta que pertenece a una raza bovina que supo ser -hace muchas décadas- de las más explotadas en territorio pampeano y la primera en ser introducida en nuestro país.
Respecto al animal, indicó también que “se trata de un toro padre, de unos seis años, y decidimos traer a este ejemplar con cuernos para recordar a una de las grandes cabañas de Shorthorn del país (quizá la más grande, según su parecer) que existió en Anguil hace mucho tiempo”. Esa cabaña producía ejemplares similares al que está ahora en la exposición de Santa Rosa, y la idea de Teso era más que nada recordarla y traerla al presente.
En cuanto a su producción, el cabañero indicó: “nuestra cabaña hace Shorthorn desde hace ocho años, y que ahora alguien haga esta raza podría decirse que es nuevo ó extraño… pero en su momento el 80 por ciento de la ganadería pampeana fue Shorthorn. Pasa que, al entorar vacas Shorthorn con Aberdeen Angus, el color negro predominante del Angus hace que se pierda esa pigmentación colorada de la raza”.

Murray Grey.
El fuerte de “Chañar Chico” es el Aberdeen Angus, pero Teso sostuvo que se puede dar “el gusto” de incluir en su plantel ganadero a ejemplares Shorthorn y también Murray Grey. Esta última llamó la atención el año pasado, cuando se presentó en la muestra por primera vez. Se trata de una raza australiana (que en realidad proviene del Angus y que surgió tras la aparición de una vaca albina, de pelaje blanco) destinada a la producción cárnica y que es poco explotada por estos lados.
“El plantel de estas dos razas es chico y uno lo hace para divertirse, por gusto. También hacemos Hereford, pero Murray y Shorthorn son un desafío, sobretodo el Murray”.
Si bien son dos razas “raras” -por llamarlas de algún modo- el productor aseguró: “tiene una buena salida al mercado, o al menos yo las vendo bien”.

El secreto.
Teso fue consultado sobre el secreto (o la clave) para poder producir Shorthorn y Murray Grey en La Pampa. Ante la pregunta, el productor indicó que para explotarlas “hay que poner muchas ganas de trabajar. Sabemos que la economía del sector no es sobrante, y la rentabilidad es baja, pero el secreto es trabajar; “y en nuestros casos siempre trabaja la familia a la par”, concluyó.
Cabe mencionar que en la exposición también hay un trío de reproductores machos de la raza Shorthorn perteneciente a la cabaña “San Antonio”, proveniente de la localidad bonaerense de 17 de agosto y que es propiedad de la firma Rene Keppes e Hijas. Estos ejemplares serán rematados mañana a partir de las 15, en el remate de bovinos reproductores.

* Redacción de La Arena