Centro Judicial: piden seguridad

FUNCIONARIOS Y EMPLEADOS RECLAMAN POR PRESENCIA POLICIAL

Funcionarios, magistrados y personal que se desempeña en la Ciudad Judicial de Santa Rosa reclamarán ante el Superior Tribunal de Justicia que se dispongan medidas para mejorar las condiciones de seguridad.
Las carencias que en ese sentido se manifiestan, y que quedaron evidenciadas en diversos episodios, empezó a preocupar seriamente a todos los que trabajan en ese edificio; pero la intranquilidad también alcanza a abogados del foro local, y a quienes por alguna circunstancia deben concurrir por algún trámite,
El 2 de mayo se habría producido un atentado contra el automotor del secretario de un juzgado -su auto Toyota apareció con la luneta trasera destrozada, y después se advirtió que dentro del habitáculo había un plomo correspondiente a un proyectil 9 mm-; en otro episodio hubo con posterioridad una gresca dentro de un ascensor y una persona habría recibido un puntazo; y otro magistrado debió ser auxiliado por otros empleados, cuando hubo un intento de agresión por parte de un padre al que se le quitó la tenencia de un hijo.

Más incidentes.
Pero no solo eso, sino que otra jueza del foro civil, que suele quedarse algunas por la tarde, se encontró con que imprevistamente un muchacho se le apareció en la oficina en la que estaba trabajando. El joven, al ser consultado sobre qué estaba haciendo en el lugar, solo dio algunas explicaciones confusas y partió raudamente.
Otro magistrado que dejaba su auto en el subsuelo -con entrada sobre Perón-, al advertir que un motociclista pretendía ingresar le hizo notar que el lugar estaba reservado para quienes se desempeñan allí. La respuesta que recibió fue: “Está lloviendo… y no voy a dejar que mi moto se moje”, con lo que a renglón seguido esquivó la barrera que hay en el lugar e ingresó.
Cabe recordar que un abogado penalista denunció hace algunas semanas que a sus manos había llegado -previo a que se conociera el fallo- una copia de la sentencia que alguien habría sustraído de una computadora. Un trabajador le confió a este diario que “tampoco hay cajas de seguridad”, y que los papeles y expedientes se guardan en muebles que fácilmente pueden ser abiertos: “No es extraño que pueda llegar a faltar un expediente”, completó.

¿Y las cámaras?
Para completar todo el sector que da al fuero penal -en la playa de estacionamiento ubicada en el sector oeste del edificio- carece de cámaras de seguridad; pero además de las que están instaladas solo unas pocas funcionan.
“Cualquiera puede hacer cualquier cosa; como sucedió con el auto que apareció con la luneta destrozada; que prendan fuego a los que están en la cochera, o cualquier otro destrozo. No hay forma de controlarlo, y de noche es todavía peor”, dijo un empleado.
Los pocos policías que se pueden ver en la Ciudad Judicial cumplen funciones en el fuero penal; y se encargan de controlar cuando hay un juicio oral para prevenir que no se produzca un incidente -como sucedió en el reciente proceso en el que se determinaron responsabilidades por la muerte de “Robertito” Chávez-, pero por lo demás no se advierten uniformados en prácticamente todo el edificio.

Responsabilidad del STJ.
Naturalmente la situación se agrava cuando casi todo el personal se ha retirado.
“Hoy la situación es tal que algunos magistrados y funcionarios que iban en horas de la tarde a completar sus trabajos, ahora prefieren evitarlo”, dicen algunos de los que están preocupados por una situación que nadie aborda con seriedad.
La decisión tomada por el Ministerio de Seguridad es adjudicada a un funcionario que fue procesado, juzgado, condenado, ratificada su condena, que no tiene precisamente simpatías a los miembros del Poder Judicial. ¿Una suerte de desquite? Nadie lo asegura abiertamente, pero es lo que se afirma soto voce.
¿A quién le correspondería tomar medidas para cambiar este estado de cosas? La respuesta de quienes hoy están reclamando no dejan dudas: es responsabilidad del Superior Tribunal de Justicia.