Cooperadora del Molas, pura solidaridad

LA ENTIDAD LLEVA 56 AÑOS BRINDANDO AYUDA Y SIN SUBSIDIOS OFICIALES

Vilma Telvi Lobato fue reelecta como presidenta de la Asociación Cooperadora del Lucio Molas. De distintas maneras se recaudan los fondos que luego se destinan al hospital, sin requerir de subsidios.
Que una institución se mantenga durante 56 años constituye, indudablemente, un acontecimiento singular; y mucho más si sus objetivos tienen que ver, únicamente, con los valores de la solidaridad. La Asociación Cooperadora del Hospital Lucio Molas es ejemplar en cuanto a su permanencia en el tiempo, pero además en lo que refiere a la forma en que sus integrantes trabajan para lograr recursos propios, sin ayuda del estado, para aportarle al Hospital Lucio Molas asistencia permanente, y acudir ante pedidos de distintos servicios del nosocomio.
En estos días se realizó la asamblea de la entidad, para renovar parcialmente sus autoridades. Y más allá del acto eleccionario -que no merecía objeciones porque sólo hubo una lista-, la reunión tornó a tener instantes de emoción, cuando se recordaron algunas circunstancias especiales en relación con algunas integrantes.

La nueva directiva.
Primero estuvo el acto formal, que se tradujo en la elección de la nueva comisión, que quedó integrada de la siguiente manera: presidente Vilma Telvi Lobato (continúa en el cargo); vice, María Teresa Vélez de Espina; secretaria, Gladys Villani de Mansilla; prosecretaria, Vanessa Ranocchia Ongaro; tesorera, Stella Marys Pérez de Domato; protesorera, Noemí Rosa Barrio de Montoya; vocales titulares, Nelly “Coca” Piccirilli, Aurora Inés Suárez de Felice y Gabriela Edit Weigun; vocales suplentes, Zulma Moreno de Arrarás, Bibiana E. Stern y María Cristina Kronenberger; comisión revisora de cuentas, María Esther Cufré de Decristófano y Nélida Carolina Herbsommer.

Con recursos propios.
La presidenta, Vilma Lobato, explicó que “todos los desembolsos para atender inversiones para la asistencia de pacientes, fueron productos de nuestros propios recursos”, que “se obtuvieron -agregó- de las cuotas de los asociados, festivales, beneficios de la octava edición de la rifa del hospital, el buffet del Teatro Español, donaciones, y del programa ‘la flor que no perece’, que fueron solicitados por los distintos servicios del hospital”.
En una rápida enumeración indicó que se adquirió desde una heladera, pasando por equipamiento científico para el servicio de Otorrinolaringología consistente en un fibroscopio flexible completo; se entregaron bolsones completos al servicio de Neonatología; aportes al servicio de Rehabilitación; también para el de Hematología y Hemostasia; para el de Cirugía General un equipamiento de electromedicina; alimentos varios solicitados por el servicio de Nutrición para menúes especiales; entre otras ayudas.
También se entregaron subsidios para traslados, viáticos, etc., a solicitud del servicio social del establecimiento, para acompañantes de pacientes de bajos recursos. Son algunas de las tantas actividades y ayudas que presta la entidad solidaria más antigua de la provincia.

Momento sentido.
La presidenta se encargó de recordar, en forma muy sentida, a dos integrantes de la Asociación que fallecieran, Alicia Maina de Gorris y Mirta Weigun. Precisamente la hija de Mirta, Gabriela, ocupa desde ahora un lugar en la comisión: “Agradezco mucho que me tengan en cuenta, y aunque en principio no voy a poder hacer un aporte tan importante como ella, porque soy nueva; voy a hacer todo lo posible”, dijo emocionada.
También Lobato mencionó la larga trayectoria en la Cooperadora de Alicia González de Trapaglia, quien deja su cargo después de 43 años; y de María Esther de Decristófano que lleva 47 años y continúa.
Por su parte, Oscar Cerenignana -del Hospital Lucio Molas-, presente en la asamblea, habló de “la trascendente tarea” que llevan adelante “las chicas” del Hospital Lucio Molas, que naturalmente merece ser reconocida.